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sábado, 31 de diciembre de 2016

Maquiavelo. El mayordomo del diablo

Maquiavelo desempeñó durante varios años el cargo de Secretario de la Cancillería de Florencia, lo que le permitió conocer, entre otros, a César Borgia. Precisamente, por su nunca disimulada admiración hacia este turbio personaje llegó a ser apodado como «el mayordomo del diablo».
http://judithvergaragarcia.wixsite.com/judith-vergara/drawings

Gracias a su intensa actividad diplomática, Maquiavelo conoció los secretos de la vida política, en la que, según él, predominan la manipulación y el engaño, y acabó desarrollando una filosofía política de corte realista que ensalza la razón de Estado, pues lo único importante para cualquier estadista es conservar el poder y mantener el orden. El príncipe deberá ser ante todo un estratega que sepa calcular sus acciones con vistas al único resultado que interesa: el éxito. Los fines, por tanto, justifican los medios.
Con una visión tan descarnada y pesimista de la política y de la condición humana, no es extraño que circule la siguiente leyenda en torno a su muerte: se dice que, ya enfermo y poco antes de morir, Maquiavelo soñó que estaba muerto. En su sueño, tuvo acceso a la visión del paraíso y del infierno. En el paraíso moraban los hambrientos, los mansos y los pobres de espíritu, mientras que el infierno estaba repleto de filósofos, libertinos y hombres de Estado. Cuando Maquiavelo contó su extraña visión, alguien le preguntó que dónde preferiría pasar él la eternidad. 
-Sin lugar a dudas, prefiero la compañía de papas, príncipes y reyes a la de frailes, mendigos y apóstoles.
Maquiavelo fue además un auténtico precursor del trabajo de los analistas políticos y columnistas de nuestros días: «todos estos príncipes nuestros tienen un propósito, y puesto que nos es imposible conocer sus secretos, nos vemos obligados en parte a inferirlo de las palabras y los actos que cumplen, y en parte a imaginarlo» (carta a Francesco Vettori, julio de 1513).
González Calero, Pedro: Filosofía Para Bufones. Ariel, Barcelona, 2007
https://es.wikipedia.org/wiki/Nicol%C3%A1s_Maquiavelo

miércoles, 24 de agosto de 2016

¿Por qué votamos a un partido? Neurociencia del voto

Pensamos que nuestra decisión de otorgarle el voto a un candidato o a un partido en unas elecciones políticas es el resultado de un proceso razonado, minucioso, en el que sopesamos una serie de factores –programa, pasado, formación, propuestas, personalidad, etc— para llegar a una conclusión que admite un riguroso escrutinio intelectual. Solamente las personas radicales o ignorantes toman decisiones irracionales, víctimas de la manipulación emocional y la propaganda electoral. Pensamos que ejercemos el control de nuestro cerebro, somos conscientes de las estratagemas de los medios de comunicación, las agencias de marketing y  la propaganda política.  Esto es lo que creemos, justamente porque el diseño de nuestro cerebro nos recompensa cuando logramos encontrar evidencia de nuestros razonamientos.
Tomar una decisión es un fenómeno altamente complejo, en el que intervienen numerosas áreas del cerebro, muchas de las cuales se oponen entre sí.  Históricamente consideramos que la razón es la función cerebral más valiosa y efectiva, especialmente en lo que concierne a tomar una decisión: el frío y preciso análisis de la información y sus variables. Heredamos de Platón la idea de que debemos de regular nuestras emociones –esos caballos desbocados—y aplicar el mesurado rigor de la razón. En apariencia incluso la neurociencia parece confirmar esta preponderancia de la razón: la corteza frontal cerebral, el asiento de la razón y el pensamiento analítico, es un rasgo distintivo entre el cerebro humano y el cerebro de otros animales.
En su libro "How We Decide", Jonah Lehrer, explora el proceso cerebral que supone tomar una decisión. 
https://wronghands1.com/2016/07/01/xenophobic-world-map/
En primer lugar, es importante confirmar que los electores con una afiliación política marcada difícilmente cambian de opinión. Entre 500 electores con una fuerte afiliación partidista a los que se les intentó persuadir en Estados Unidos en 1976 sólo 16 cambiaron de opinión y votaron por el otro partido. Otro estudio registró el comportamiento electoral de votantes entre 1965 y 1982, midiendo el flujo de oscilación en la afiliación entre uno u otro partido. Aunque fue una época muy tumultuosa en la política estadounidense, sólo el 10% de las personas que se identificaron como republicanos en 1965 dieron su voto a los demócratas en 1980.
Lo interesante es dilucidar el por qué de esta persistencia partidista. 
El psicólogo de la Universidad de Emory, Drew Westen, realizó un estudio con resonancias magnéticas en la elección de 2004 en Estados Unidos en el que mostró a los votantes declaraciones contradictorias de cada candidato, George W. Bush y John Kerry. Bush aparecía alabando la labor de los soldados en Irak y prometía servicios de salud gratuitos para los veteranos y luego se le informaba al sujeto del experimento que ese mismo día había suspendido el beneficio médico a 164 mil veteranos. Kerry caía en flagrantes contradicciones sobre su posición sobre la guerra de Irak, votando a favor como senador y luego dando a entender una posición radicalmente opuesta en la retórica de su campaña. Los sujetos del experimento tenían que evaluar el nivel de contradicción de los dos candidatos en una escala del 1-4. No debería sorprendernos saber que los demócratas convencidos valoraron las contradicciones de Bush en lo más alto en la escala (las de Kerry les parecieron poco preocupantes). Los republicanos disculparon las contradicciones de Bush pero hallaron intolerables los deslices de Kerry.
En otro estudio, el científico político de Princeton, Larry Bartels, realizó una investigación en la década de los 90 que apunta en la misma dirección. Durante la presidencia de Bill Clinton, el déficit del presupuesto disminuyó en más del 90%; sin embargo, cuando se le preguntó a electores republicanos en 1996 qué había sucedido con el presupuesto en la presidencia de Clinton, más del 55% dijeron que el déficit se había incrementado. Lo interesante es que los republicanos dentro del grupo de los “muy informados” –que siguen las noticias, leen la prensa y pueden identificar a sus congresistas— no respondieron con mayor precisión que los “poco informados”. Bartels infiere que saber más de política no borra los sesgos partidistas y los electores solo asimilan datos que confirman lo que ya creen. Si la información no se ajusta a su visión política de la realidad, entonces es convenientemente ignorada.*
La naturaleza de nuestro cerebro hace que solo escuchemos lo que queremos, lo demás nos parece ruido. Literalmente, como sugiere un estudio realizado por el psicólogo Timothy Brock y Balloun. Brock y Balloun sometieron a un grupo de fieles cristianos y a un grupo de ateos a un mensaje radiofónico en el que se atacaban la enseñanzas de la Iglesia; para hacerlo más interesante, añadieron un ruido molesto a la grabación. El oyente podía reducirlo simplemente apretando un botón para aclarar el contenido del mensaje. Los no-creyentes siempre intentaban reducir la estática para escuchar bien el mensaje; los creyentes en cambio preferían el mensaje tal cual, con una dosis de ruido que lo hacía más difícil de oír. Dice Jonah Lehrer “Todos silenciamos la disonancia cognitiva a través de una ignorancia autoimpuesta”.
Aún más. Solemos creer que elegimos libremente lo que vamos a hacer. Sin embargo, desde 2008 se conoce que unas milésimas de segundo antes de ser conscientes de nuestra decisión el cerebro ya la ha tomado, y no es hasta después cuando adquirimos consciencia de lo que hemos decidido. Es decir, la actividad neural preconsciente precede a la decisión consciente que se cree tomada libremente. El estudio en cuestión consistió en visualizar la actividad cerebral con técnicas de neuroimagen durante la toma de decisiones conscientes rápidas y simples en un grupo de voluntarios. Estas decisiones consistían en mover un dedo cuando se quisiera, a intervalos irregulares para no poder predecir su movimiento. Pues bien, la actividad cerebral asociada a esta decisión se detectó en los lóbulos prefrontal y parietal milisegundos antes de que los sujetos fuesen conscientes de que iban a mover el dedo. Para el cerebro, esos milisegundos son casi una eternidad. Esto también se ha demostrando recientemente para decisiones más complejas y abstractas, como qué opción política vamos a votar en una elecciones, o qué alternativa apoyamos en un referéndum. Entonces, ¿sobre la base de qué el cerebro decide el voto?
Cierto que cada persona tiene unas preferencias políticas, aunque no siempre se traduzcan en el voto que termina emitiendo. Por extraño que parezca, la tendencia política se correlaciona con rasgos biológicos concretos. Por ejemplo, un estudio del 2007 indicó que la orientación política de las personas queda reflejada, en parte, en diferencias de funcionamiento de un mecanismo cognitivo relacionado con el autocontrol. Se observó que el conservadurismo extremo se asocia a poca flexibilidad –en el sentido de predisposición cognitiva– a cambiar las respuestas habituales ante los conflictos, entendiendo por conflicto las discordancias que puede haber entre las respuestas que uno suele dar ante una situación determinada y las posibles respuestas alternativas más útiles en cada caso concreto.
Dicho de otro modo, las personas que manifiestan un conservadurismo más extremo responden más adecuadamente a cuestiones en las que la respuesta óptima presenta menos variables, mientras que las liberales lo hacen cuando no hay una respuesta óptima predeterminada. En este contexto, los conceptos de conservador y liberal se refieren al espectro político de EEUU, donde se hizo el estudio. Esta actividad diferencial reside en un grupo concreto de neuronas de la parte anterior del cíngulo, una zona del cerebro vinculada al control de las emociones.
En otro estudio realizado en 2013 se exploraron las diferencias en la función cerebral entre progresistas ("liberales", demócratas o de izquierdas) y conservadores ("republicanos", de derechas) a la hora de asumir decisiones arriesgadas. Aunque el comportamiento final de progresistas y conservadores no fue diferente, su actividad cerebral sí lo fue. Las personas de izquierdas mostraron (curiosamente) una actividad mayor en la ínsula izquierda, también implicada en el procesamiento de las emociones, mientras que los conservadores mostraron mayor actividad en la amígdala derecha. Los resultados sugieren procesos cognitivos distintos y evidencian que los conservadores muestran una mayor sensibilidad a los estímulos amenazantes. Con esto no se afirma que nuestra estructura cerebral controle de manera estricta nuestra tendencia política –eso sería una afirmación excesivamente reduccionista–, pero sí se puede afirmar que hay un claro vínculo entre nuestra biología y la tendencia política que manifestamos, entendida a grandes rasgos y considerando la media de la población.
Otro aspecto muy estudiado es la imagen pública del candidato, al fin y al cabo, la persona en quien se concreta el voto. En un estudio publicado en 2008 realizado por equipos americanos, irlandeses y surcoreanos, se encontró que la apariencia física de los candidatos era importante sobre los resultados electorales, es decir, que el físico influye mucho sobre el voto. Uno de los resultados más sorprendentes fue que las atribuciones negativas a la apariencia ejercen mucha mayor influencia que las positivas a la hora de votar. Los candidatos que habían perdido las elecciones en esos diferentes países provocaban una activación evidente de dos zonas del cerebro encargadas de procesar los estímulos emocionales de valor negativo. En cambio, los candidatos ganadores no suscitaban ninguna activación de esas zonas. Es decir, lo que no gusta de los políticos es más importante que lo que gusta. Se vota más pensando en evitar que otros ganen que no deseando realmente que gane el partido al que se vota. Los ganadores lo son porque los ciudadanos quieren evitar que los otros gobiernen.
* Por otra parte, Noam Chomsky hace hincapié reiteradamente en cómo las elecciones en Estados Unidos son en realidad batallas de agencias de relaciones públicas, en las que el candidato es el producto y aquel que tiene mayor presupuesto generalmente gana (el Center for Responsive Politics tiene estadísticas que señalan que 9 de 10 veces el candidato con mayores fondos gana la elección). 
http://pijamasurf.com/2012/06/la-neurociencia-del-voto-lo-irracional-de-una-eleccion/
http://www.ub.edu/geneticaclasses/davidbueno/Articles_de_divulgacio_i_opinio/La_Vanguardia/2013/13-07-06_Como_vota_el_cerebro.pdf
http://www.jonahlehrer.com/
http://www.photoeye.com/bookstore/citation.cfm?catalog=ZG799
http://thisisnthappiness.com/post/147915424129/if-im-late-start-with-out-me
http://thisisnthappiness.com/post/146665154149/no-one-saves-us-but-ourselves-chris-milnes
http://thisisnthappiness.com/post/144561149474/all-roads-lead-to-nowhere
http://www.brooklynstreetart.com/theblog/

viernes, 25 de diciembre de 2015

Lloyd George. El burgués que (también) admiró a Hitler

El político inglés Lloyd George, que fue primer ministro durante la primera guerra mundial, era un hombre de gran ingenio. Un día, durante un mitin en el País de Gales, una señora de ideas contrarias a las suyas le gritó:
—¡Si fuese usted mi marido no tendría inconveniente en darle veneno!
Lloyd George replicó:
—Si fuese usted mi mujer, lo tomaría con mucho gusto.

De Lloyd George se cuenta también que en una ocasión, durante un mitin electoral alguien le tiró una herradura. Él dijo:
—El que haya perdido un zapato puede pasar a recogerlo. 
En otra ocasión fue una col lo que le arrojaron mientras hablaba, él la recogió diciendo:
—Mi adversario ha perdido la cabeza.

Además, Lloyd George tenía una gran capacidad para definir con una frase lo mismo a sus colaboradores que a sus adversarios. De Churchill decía por ejemplo:
—Sería capaz de hacer un tambor con la piel de su madre sólo para llenar el aire de sus propias alabanzas. 
 Cuando, en 1933, Lloyd George estaba ya retirado y se dedicaba a escribir sus Memorias, fue entrevistado por un periodista que le preguntó:
—¿Cree usted en una próxima guerra?
Lloyd George contestó escuetamente:
—No.

Al terminar la entrevista, el periodista se marchó satisfecho por haber podido encontrar un buen titular que desmintiera la posibilidad de una guerra, poniéndolo en boca de tan importante personaje. cuando ya salía por la puerta, Lloyd George le dijo antes de despedirse:
—Le advierto que tampoco creía en ella en 1914.
Seis años después comenzó la Segunda Guerra Mundial.

Como muchos otros políticos burgueses de su época, cuando Hitler ascendió al poder, George simpatizó con él, llamándole «el más grande alemán vivo», visitándole en el otoño de 1936 y elogiando sus obras públicas. Poco después cambió de postura y, tras estallar la Segunda Guerra Mundial, en mayo de 1940 un discurso suyo en la Cámara minó la posición de Neville Chamberlain y facilitó el ascenso de Churchill.

Fuentes:
Carandell, Luis: Las anécdotas de la política. Planeta, Barcelona, 1999

martes, 24 de junio de 2014

La indefensión aprendida

La indefensión aprendida es un tecnicismo que se refiere a la condición de un ser humano o animal que ha "aprendido" a comportarse pasivamente, con la sensación subjetiva de no poder hacer nada y que no responde a pesar de que existen oportunidades reales de cambiar una situación detestable. 
La indefensión aprendida fue postulada por el psicólogo Martin Seligman. Seligman exponía a dos perros, encerrados en grandes jaulas, a descargas eléctricas ocasionales. Uno de los animales tenía la posibilidad de accionar una palanca con el hocico para detener esa descarga, mientras el otro animal no tenía medios para hacerlo. El tiempo de la descarga era igual para ambos, ya que la recibían en el mismo momento, y cuando el primer perro cortaba la electricidad, el otro también dejaba de recibirla.
En cualquier caso, el efecto psicológico en ambos animales era muy distinto; mientras el primero mostraba un comportamiento y un ánimo normal, el otro permanecía quieto, lastimoso y asustado, con lo que la importancia de la sensación de control en el estado de ánimo parecía demostrada. Incluso cuando la situación cambiaba para el segundo animal, y ya sí podía controlar las descargas, era incapaz de darse cuenta y seguía recibiendo descargas sin intentar hacer nada para evitarlo.

A aquellos individuos que han sido ineficaces o menos sensibles para determinar las consecuencias de su comportamiento se dice que han adquirido indefensión aprendida.
Algunos estudios han revelado que, cuando a una persona se le castiga de manera continua sin importar lo que haga, desarrolla indefensión aprendida, por lo que el sujeto deja de responder e intentar cambiar la realidad.
Muy vinculado a esta cuestión está el concepto de hegemonía en Gramsci.
http://stephanecoutelle.com/
http://www.domusweb.it/en/home.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Indefensi%C3%B3n_aprendida

jueves, 28 de noviembre de 2013

Augusto Bebel y los aplausos

Augusto Bebel fue un tornero alemán del siglo XIX y principios del XX que, junto a otros compañeros, fundó la primera organización de la clase trabajadora alemana: el Partido Socialdemócrata (el SPD). Más tarde fue elegido miembro del Parlamento, donde se convirtió en un orador que fustigó duramente a los representantes de la burguesía germana.
En una ocasión, tras haber tenido una brillante intervención en el hemiciclo, fue sorpresivamente aplaudido por los sectores más reaccionarios de la cámara. Bebel, ante la imprevista aprobación por parte de sus enemigos políticos se quedó meditabundo y, rascándose la cabeza, se preguntó:
"¿Ah, viejo Bebel! ¡Qué tontería habrás dicho para que esta gentuza te aplauda!"

viernes, 22 de noviembre de 2013

Gatos y ratones. La tierra de los ratones de Tommy Douglas

"Esta es la historia de un lugar llamado Mouseland [la tierra de los ratones].
Mouseland era un lugar donde todos los pequeños ratones vivían y jugaban, nacían y morían. Y ellos vivían de la misma manera que tú y que yo. Incluso tenían un Parlamento y cada cuatro años tenían una elección. Caminaban rumbo a las urnas y votaban.
Algunos de ellos incluso obtenían alguna ventaja, una ventaja que recibían cada cuatro años. Como tú y como yo. Y cada día de elecciones todos los pequeños ratones acostumbraban ir a las urnas y elegían un gobierno. Un gobierno integrado por enormes y gordos gatos negros..."

Fábula política difundida por Tommy Douglas, activista y político norteamericano, elegido en 2004 como "El canadiense más grande de todos los tiempos". Reconocido como el principal impulsor del paso del sistema de salud canadiense al modelo de asistencia sanitaria universal.

martes, 12 de noviembre de 2013

Libertad de prensa, marionetas y putas (intelectuales)

John Swinton, periodista y editorialista de New York Times, dijo en 1880 durante una cena homenaje a los periodistas, en un brindis por la independencia del periodismo: "No hay independencia, somos las herramientas y vasallos de hombres ricos detrás del escenario.
Somos las marionetas, ellos tiran de la cuerda y nosotros bailamos. Nuestros talentos, nuestras posibilidades y nuestras vidas son propiedad de otros hombres. Somos putas intelectuales".
Más de 130 años después poco ha cambiado.
En los consejos de casi todos los grandes medios se sientan directamente consejeros del sector financiero. Para poner un ejemplo de esta simbiosis está el que los editores de La Vanguardia y La Razón son a su vez vicepresidentes de CaixaBank y del Banco Sabadell, respectivamente. El Cuarto Poder ya no debe lidiar con la presión del sector financiero: ya es directamente el sector financiero.
Lo dijo hace poco y con mucha claridad el presidente de Ecuador, Rafael Correa: "Desde que se inventó la imprenta, la libertad de prensa es la voluntad del dueño de la imprenta".
 
http://www.solidaridad.net/noticia/8012/no-hay-libertad-de-informacion-quien-paga-manda
http://thisisnthappiness.com/
 

domingo, 3 de noviembre de 2013

La amenaza roja: la propaganda anticomunista

Apenas transcurridas 24 horas de que estallara la Revolución rusa de 1917, un número importante de estados europeos orientaron sus esfuerzos propagandísticos a denunciar el recién nacido régimen bolchevique y asimilarlo a través de los medios de comunicación con el "desorden social y moral". Esta intensa batería publicitaria anticomunista, iba generalmente acompañada de fuertes campañas antisemitas en Alemania y el Reino Unido, donde la toma del poder por los revolucionarios bolcheviques es atribuida "a una organización judía internacional".

En Francia, a iniciativa del Estado Mayor y de los gobiernos de derechas, se atacaba a los comunistas en nombre de la defensa del imperio colonial, por atentar contra la seguridad del Estado. El ministro del Interior francés, Albert Sarraut, proclamó en 1927: "El comunismo, ¡ése es el enemigo!".
En agosto de 1929, con el fin de impedir la realización de una jornada revolucionaria contra la guerra, André Tardieu, que ocupaba entonces el cargo de ministro del Interior, ordenó proceder al arresto preventivo de los dirigentes del Partido Comunista Francés. En el transcurso del invierno de 1938-1939, serán más de un centenar de directores de periódicos franceses los que exigían la prohibición del PCF.
 
También en  los años de la Guerra Fría, la amenaza comunista fue tomada muy en serio. 
A veces la publicidad rozaba  planteamientos psicóticos y delirantes.
"Los empleados pierden el respeto por una empresa que no ofrece unas instalaciones dignas para su comodidad".
Es posible pero ¿significa eso que van a convertirse en asesinos bolcheviques porque las toallas de papel en el trabajo son ásperas? Al parecer, esto fue un verdadero peligro en los años cincuenta y sesenta. Afortunadamente, la introducción masiva de toallitas blandas evitó la revolución comunista en el mundo occidental.
Desde otro frente, los encubiertos comunistas de Liverpool hipnotizaban a las personas con sus revolucionarias canciones y ayudaron a difundir el mensaje subversivo.
Nikita Khrushchev era conocido por escribir sus letras.



“Nuestro objetivo en la guerra fría no es conquistar o someter por la fuerza un territorio. Nuestro objetivo es más sutil, más penetrante, más completo. Estamos intentando, por medios pacíficos, que el mundo crea la verdad.(…) A los medios que vamos a emplear para extender esta verdad se les suele llamar ‘guerra psicológica’. Es la lucha por ganar las mentes y las voluntades de los hombres”.
Dwight D. Eisenhower, Presidente de los Estados Unidos 1953-1961.


Puede parecer solo una curiosidad pero en EEUU todavía se sigue utilizando la palabra socialista como insulto. 

miércoles, 9 de octubre de 2013

Vivan las caenas. El sesgo de la responsabilidad externa

El ser humano tiene tendencia a disfrutar, a sentirse reforzado y en calma cuando toma consciencia de que no es responsable de sus actos. Aunque pueda parecer extraordinario, la conciencia de los individuos tiende a depositar las decisiones en agentes externos.
http://www.lamujerobjeto.com/
Según muchos autores, esta tendencia se debe a aspectos evolutivos. Argumentan que este comportamiento se debe a que las conciencias que permiten ser dominadas por un ente considerado superior, sobreviven y las que no lo permiten desaparecen. La capacidad para parecer superior y no controlable por los demás no es otra que la capacidad para ser líder, incluso si éste toma malas decisiones o es un mal gestor.
Un líder será fuerte en cuanto, independientemente de los argumentos, sea valorado como más fuerte o superior. Para ello la manipulación, el empequeñecimiento continuo de los subordinados, los rituales de poder y la fuerza son los mecanismos de control para ser considerado superior.
Estos comportamientos se encuentran en comportamientos heredados de las asociaciones en manadas, luego tribales y más tarde en organismos de poder. Aquellos que no fueran capaces de derrocar al líder o estamento de poder deberían estar con él. Por otro lado, las probabilidades de supervivencia fuera del grupo son reducidas.
Esto lleva a pensar que la consciencia ha evolucionado para crear un mecanismo que facilite la asimilación y permanencia agradable con los líderes, entregando y facilitando la propia voluntad.  Esta tendencia humana se observa en otros sesgos como el de obediencia a la autoridad y también en muchos aspectos documentados en los que una persona elige libremente el estado de esclavitud (por ejemplo, el llamado síndrome de Estocolmo o la famosa frase española "¡Vivan las caenas!"). 
También se observa en el placer que experimentan algunos individuos al entregarse completamente a otra persona, ya sea su pareja en el amor, o en versiones extremas en masoquismo. 
Del mismo modo, la religión es otra variante en la que los humanos encuentran paz, al entregar nuestras responsabilidades y destinos a un ser considerado supremo.
Otros autores indican que un exceso de libertad de elección provoca un estrés en el individuo debido a la diferencia entre las expectativas de resultados que el individuo deposita en las ventajas de la libre elección y los resultados obtenidos.
Objetivamente, los resultados de la libre elección son mejores y más afinados que sin la elección; sin embargo esto es obviado. Es así porque la libre elección crea sentimientos de frustración por nuestra tendencia a poner mayores expectativas cuando existe libre elección. Sin libertad de elección, el individuo se libera de culparse y de la responsabilidad incluso cuando los resultados fueron peores a los esperados.

jueves, 21 de marzo de 2013

Las barricadas de Arrabal y Beckett

Cuentan que en el Barrio Latino, en mayo del 68, estaba Fernando Arrabal construyendo una barricada con un grupo de estudiantes, cuando pasó por allí Samuel Beckett, alto, enjuto, severo y quizá no del todo sobrio.

 
– Monsieur Arrabal, pero ¿qué hace usted aquí? –preguntó el irlandés.
– Pues ya ve, Mr. Beckett, ya ve, aquí andamos, con los jóvenes, haciendo la revolución, ¡hay que cambiar la vida!
– Qué disparate, mi querido monsieur, ¡pero si dentro de cinco años todos estos jóvenes ya se habrán hecho notarios!
 

domingo, 24 de febrero de 2013

Goebbels: los 11 principios de la propaganda

Joseph Goebbels, ministro de propaganda nazi desde 1930, simplificó en 11 los principios básicos de la propaganda:
1. Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo: individualizar al adversario en un único enemigo.
2. Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en una suma individualizada.
3. Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.
4. Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en una amenaza grave.
5. Principio de la vulgarización. “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tiene gran facilidad para olvidar”.
6. Principio de orquestación. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”. De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.
7. Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
8. Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.
9. Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.
10. Principio de la transfusión. Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
11. Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente que se piensa “como todo el mundo”, creando impresión de unanimidad.
http://www.ushmm.org/wlc/en/media_ph.php?ModuleId=10005678&MediaId=2677
http://es.wikipedia.org/wiki/Joseph_Goebbels
 

sábado, 9 de febrero de 2013

Gramsci y los elefantes

Para domar a los elefantes, cuando son pequeños, les atan la pata a un poste de madera del que no pueden escapar. Al hacerse mayores, los elefantes creen que es imposible soltarse, ni lo intentan.
Conocido como el "marxista de las superestructuras", Gramsci atribuyó un papel central a las complejas relaciones (el agenciamiento) entre infraestructura y superestructura, esto es, entre la base real de la sociedad, (que incluye las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producción) y la "ideología", (sistemas de ideas, doctrinas y creencias de una sociedad), a partir del concepto de "bloque hegemónico".
Según ese concepto, el poder de las clases dominantes no está dado simplemente por el control de los aparatos represivos del Estado: si así fuera, dicho poder sería relativamente fácil de derrocar, bastaría con oponerle una fuerza equivalente o superior que trabajara para las clases dominadas.
Para Gramsci, este poder se basa fundamentalmente en la "hegemonía" cultural que las clases dominantes logran ejercer sobre las clases sometidas, a través del control del sistema educativo, de las instituciones religiosas y de los medios de comunicación.
A través de estos medios, las clases dominantes "educan" a los dominados para que estos vivan su sometimiento y la supremacía de las primeras como algo natural y conveniente, inhibiendo así su potencialidad revolucionaria. Así, por ejemplo, en nombre de la "nación" o de la "patria", las clases dominantes generan en el pueblo el sentimiento de identidad, de unión sagrada con los explotadores, en contra de un enemigo exterior y en favor de un supuesto "destino nacional". Se conforma así un "bloque hegemónico" que amalgama a todas las clases sociales en torno al proyecto de la burguesía.
 
Gramsci explica de este modo cómo una sociedad aparentemente libre y culturalmente diversa es en realidad una sociedad dominada por una de sus clases: las percepciones, explicaciones, valores y creencias de esta clase llegan a ser vistos como la norma, transformándose en los estándares de validez universal o de referencia en la sociedad... cuando no son más que un poste de madera.

martes, 5 de febrero de 2013

Historia de la estupidez. Tabori

Una ligera proporción de estupidez es tan improbable como un ligero embarazo.
 
En su Historia de la estupidez humana, cuenta Paul Tabori que, durante la edad moderna, las piernas de los cortesanos ingleses sufrieron duras pruebas, impuestas por las minucias del ceremonial.
En 1547, el mariscal Vieilleville fue invitado a almorzar con el rey Eduardo VI. En sus memorias describe la escena con conmovida indignación:
“Los Caballeros de la Jarretera servían la mesa. Llevaban los platos, y cuando se acercaban a la alta mesa, se arrodillaban. Recibía los platos el Lord Chambelán, y de rodillas los ofrecía al Rey. A los franceses nos parece harto extraño que caballeros de las más famosas familias de Inglaterra, estadistas y generales eminentes deban arrodillarse de ese modo; cuando entre nosotros aún los pajes sólo se arrodillan en la puerta, en el momento de entrar al salón.”
Esta costumbre se mantuvo hasta el reinado de Carlos II, de Inglaterra. El conde Filiberto de Gramont, famoso por su lengua viperina, contempló las genuflexiones de los servidores la primera vez que fue invitado a un banquete de la corte. El conde, que había sido desterrado de Francia a causa de cierto escandaloso affaire con una de las amantes de Luis XIV, fue preguntado por Carlos:
-¿Verdad que no es lo mismo en su país? ¿Sirven de este modo al rey de Francia?
El conde no pudo reprimir su malicioso ingenio.
-Debo confesaros que no, majestad. Pero también he de reconocer mi error. Al principio creía que estos caballeros se arrodillaban para disculparse por el pésimo alimento que sirven a Vuestra Majestad.
 

martes, 29 de enero de 2013

Los mercaderes de la muerte

En 1961, Ralph Williams y Malcolm Moos escribieron un discurso que el presidente de los EEUU debía leer en el Congreso. El discurso es muy famoso porque en él se alertó por primera vez de los perniciosos efectos para el país del llamado Complejo militar-industrial-congresual. Se advertía de que era un escándalo que hubiera numerosos cargos políticos que ayudaban al desarrollo de la industria de guerra y que después se retiraban para ocupar cargos en las empresas a las que habían favorecido. Una de las frases del texto que finalmente fue censurada por Eisenhower (perro no come perro) era de una claridad cristalina: "Hay que asegurarse de que los mercaderes de la muerte no lleguen a dirigir la política nacional".
En España, más que mercaderes de la muerte podríamos considerarlos su Consejo de Administración*.
En España, la oligarquía empresarial y latifundista, la iglesia, el ejército, la monarquía y la banca establecieron desde el siglo XIX un régimen controlado por ellos en exclusiva y enormemente represivo, que arrinconó los derechos ciudadanos más básicos y mantuvo a la inmensa mayoría del pueblo en la miseria. Cuando este poder fue cuestionado la reacción fue brutal.
Según Edward Malefakis, catedrático de la Columbia University experto en el fascismo europeo, por cada asesinato político que cometió Mussolini, Franco cometió diez mil.
El golpe militar se realizó para que la iglesia pudiera continuar controlando la educación de los españoles y también la tierra que poseía; para que la monarquía continuara siendo el sistema político que garantizara el dominio por parte de las derechas de los aparatos del Estado, incluyendo las fuerzas armadas, la judicatura y las fuerzas del orden; para que el ejército continuase con sus privilegios, garantes de la unidad de la Patria (manteniendo al ejército como instrumento de represión interna); para que la banca y la oligarquía pudieran mantener sus escandalosos privilegios.
Unos privilegios que aún conservan y que cada día consiguen incrementar.
Como dijo Roberto Mangabeira Unger, catedrático de Harvard y exministro de Asuntos Estratégicos de Brasil, “España es una democracia secuestrada por las grandes empresas, por una plutocracia mercantilista que ha puesto las instituciones del Estado a su servicio”.
Tan a su servicio, que los directivos de las grandes empresas pasan por los ministerios como una forma de promocionar sus carreras y sus cuentas de crédito.
La lista de ex políticos españoles que ahora se lucran en la empresa privada es larga. Felipe González, ex presidente del Gobierno, es en la actualidad consejero de Gas Natural.
Miguel Boyer, que fue ministro de Economía y Hacienda durante el Gobierno de González, es consejero de Red Eléctrica Española.
Nicolas Redondo Terreros, ex concejal en Vizcaya, y Marcelino Oreja, ex diputado, se sientan ahora en el Consejo de Administración de la empresa FCC.
Josu Jon Imaz, ex consejero de Industria, Comercio y Turismo del Gobierno Vasco, preside Petronor, mientras que Luis Carlos Croissier, ministro de Industria y Energía en el segundo Gobierno de Felipe González, es hoy consejero de Repsol.
Isabel Tocino, ministra de Medio Ambiente durante el Gobierno de José Maria Aznar, o Abel Matutes, ex ministro de Industria y Energía también con Aznar, son consejeros del Banco Santander.
Rodrigo Rato, quien fuera vicepresidente con Aznar, presidió brillantemente Bankia y se ha incorporado a  Telefónica, casualmente una compañía que se privatizó siendo vicepresidente del Gobierno. Pedro Solbes, ex ministro de Economía y Hacienda con Rodríguez Zapatero fue nombrado asesor de Barclays para Europa. Otro exministro, Josep Piqué ocupa en la actualidad la friolera de 12 poltronas en distintos Consejos de Administración.
Otros ex ministros como Eduardo Zaplana o Javier de Paz, tienen contratos con Telefónica, mientras que Josep Borrell es consejero de Abengoa. Elena Salgado forma parte del Consejo de Administración de la empresa sudamericana Chilectra (Endesa Chile).
Un dato que llama la atención es que en el año 2009, el 8% de los consejeros del Ibex 35 (las 35 empresas más grandes de España) eran ex políticos. En el año 2010, el porcentaje subió hasta el 9,8%.
Endesa es especialista en hacerse con los servicios de políticos retirados. El grupo controlado por la italiana Enel tiene como consejero externo independiente a Miquel Roca, exdiputado de CiU con asiento en la constructora ACS. El actual ministro de Economía español, Luis de Guindos, fue hasta el momento de su nombramiento miembro del consejo de la eléctrica. Pedro Solbes, exministro de Economía, desempeña el cargo de consejero de Enel, la matriz de Endesa. Aznar, expresidente del gobierno, cobra 200.000 euros anuales como Asesor externo.
En Endesa también desempeñaron cargos de responsabilidad Pío Cabanillas, exministro portavoz, que después pasó a ocupar la dirección general de Comunicación e Imagen Corporativa de Acciona. En la gestión de este grupo de construcción y renovables también participan Javier Solana, ex alto representante de la Política Exterior de la Unión Europa (UE) en los últimos diez años, y Carmen Becerril, exsecretaria de Estado de Energía.
 
ENDESA
José María Aznar, ex Presidente del Gobierno. Ahora Asesor Externo. 200.000 € brutos anuales.
Miquel Roca, ex Diputado de CiU. Ahora Consejero Externo Independiente. 684.000 € anuales.
Luis de Guindos, ministro de Economía. Fue Consejero Externo Independiente y cobraba 684.000 € anuales.
Pío Cabanillas, ex Ministro Portavoz, también desempeñó cargos de responsabilidad en el pasado.
GAS NATURAL-FENOSA
Felipe González, ex Presidente del Gobierno. Ahora Consejero Independiente. 126.000 € brutos anuales (86.000 € netos+ dietas+comisiones).
ENEL
Pedro Solbes, ex Ministro de Economía. Ahora Consejero No Ejecutivo. 250.000 € brutos anuales.
CLH
Miguel Boyer, ex Ministro de Economía y Hacienda, fue Presidente de CLH.
RED ELÉCTRICA DE ESPAÑA
Luis Atienza. Fue ministro de Agricultura, pesca y Alimentación con Aznar, es ahora Presidente de Red Eléctrica de España.
José Folgado, ex Secretario de Estado de Energía. Ganó 159.000 € como Consejero Externo Independiente.
Miguel Boyer, ex Ministro de Economía y Hacienda. 95.000 € anuales.
ABENGOA
Ricardo Martínez, ex Secretario de Estado de Presupuestos.
Alberto Aza, ex Jefe de la Casa del Rey.
José Borrell, ex Presidente del Parlamento Europeo entre otros cargos. Ahora Consejero Independiente.
ACCIONA
Pío Cabanillas, ex Ministro Portavoz. Ahora Director General de Comunicación e Imagen Corporativa.
Javier Solana, ex Alto Representante de la Política Exterior de la UE.
Carmen Becerril, ex Secretaria de Estado de la Energía.
Otros:
Manuel Marín, ex Presidente del Congreso de los Diputados, ahora Presidente de la Fundación Iberdrola.
Josu Jon Imaz (ex presidente del PNV) ahora es tambien un alto representante de Petronor.
Rodolfo Martín Villa. Vicepresidente de la Sociedad General de Aguas de Barcelona.
*"El gobierno del estado es pura y simplemente el consejo de administración de los negocios comunes de la burguesía". Carlos Marx, Manifiesto del Partido Comunista, 1848

jueves, 6 de diciembre de 2012

Los campos de concentración de Franco

Existe una visión —antes oficial y hoy nostálgica— y una falsa memoria sobre la Guerra Civil y la dictadura de Franco que tienden a infravalorar, o a relativizar, los procesos de violencia política desarrollados durante ambas, con el objetivo de no considerar la represión franquista como el basamento de la larga duración del régimen dictatorial.
Esa ha sido una percepción, heredera de la propaganda franquista, que ha llegado no intacta, pero sí con considerable salud, hasta nuestros días: la de una violencia proporcionada, correlativa a la violencia revolucionaria. La de una violencia, en definitiva, necesaria, sanadora y justificada. Una violencia que, gracias a la bendición eclesiástica que recibió durante la Guerra Civil, no sería cruel y desproporcionada, sino un elemento más de la definitiva lucha entre el Bien y el Mal, entre la ciudad de dios y los sin dios, la antiEspaña.
Pero de proporcionada, puntual o limitada, la violencia franquista tuvo más bien poco. De hecho, la violencia fue un elemento consustancial a la dictadura.
Hoy es ya imposible pensar en ella sin situar en el primer plano del análisis sus 30.000 desaparecidos, los 150.000 fusilados por causas políticas, el medio millón de internos en campos de concentración, los miles de prisioneros de guerra y presos políticos empleados como mano de obra forzosa para trabajos de reconstrucción y obras públicas, las decenas de miles de personas empujadas al exilio, la absurda y desbordada constelación carcelaria de la posguerra española —con un mínimo de 300.000 internos— o la vergonzante represión de género desarrollada por la dictadura que, más allá de la reclusión de la mujer en el espacio privado, llegó a extremos de crueldad cuales el rapto, el robo de niñas y niños en las cárceles femeninas.
Los campos de concentración no se crearon en 1937, como se ha afirmado de manera errónea. Los campos franquistas fueron la respuesta militar e intendente de los mandos facciosos al problema de la acumulación de disidentes, presos y prisioneros de toda índole, en las retaguardias y provenientes de los frentes de guerra. De ellos hay noticias en 1936, sin regulación alguna ni institucionalización, pero con igual naturaleza que los campos posteriores. Lo que ocurrió en  1937 es que  se institucionalizaron estos  campos de concentración (y los batallones de trabajo) bajo un mando (el del coronel-inspector Luis de Martín de Pinillos) y con unos objetivos concretos. Ello obedecía a la imperiosa necesidad de controlar férreamente la creciente masa de prisioneros republicanos que los continuos avances del Ejército proporcionaban. Se crearon más de 180 campos (104 de ellos, estables) donde a los prisioneros de guerra se les internaba, reeducaba, torturaba, aniquilaba ideológicamente y preparaba para formar parte de la enorme legión de esclavos que construyeron y reconstruyeron infraestructuras estatales, como parte del castigo que debían pagar a la “verdadera” España.
Casi medio millón de prisioneros de guerra republicanos pasaron por los campos, auténticos laboratorios de la Nueva España en los que las autoridades sublevadas (principalmente militares y eclesiásticas, aunque también civiles) les sometían a procesos de clasificación y reeducación política, recatolización, depuración, humillación y, finalmente, de reutilización en trabajos forzosos.Como diría en 1941 Isidro Castellón, director de la cárcel Modelo de Barcelona, ellos eran la «diezmillonésima parte de una mierda».
798.12Internados meses o años en centros de deplorables condiciones higiénicas, con escasa alimentación y peor abrigo, los prisioneros de guerra, la antiEspaña en primera instancia, debían rendir tributo en forma de sufrimiento y trabajo a la verdadera España.
De entre los campos de concentración más conocidos en la España de Franco se puede nombrar los siguientes: “Hotel Cemento”, Cervera (Lérida); Campo de Santa Ana, Astorga (León); Miranda de Ebro (Burgos); Campo de Santoña (Santander); San Gregorio (Zaragoza); Campo de Albatera (Alicante); Seminario de Belchite (Zaragoza);  Campo de Moncófar (Valencia); “Cortijo de Cáceres” (Murcia);  Campo de Formentera (Baleares); San Marcos (León); Campo de Valdenoceda (Burgos), para las Brigadas Internacionales; Monasterio de Irache (Navarra)... En Andalucía, fueron tristemente famosos los de “La Rinconada” (Sevilla), Los Merinales en Dos Hermanas (Sevilla), La Corchuela en Dos Hermanas (Sevilla), El Palmar de Troya en Utrera (Sevilla), Ronda (Málaga) o los de la provincia de Cádiz.

martes, 6 de noviembre de 2012

La Patagonia rebelde y Héctor Benigno Varela

En noviembre de 1920 estalló en Santa Cruz (provincia del sur de Argentina) la huelga de peones rurales que pasó a la historia como La Patagonia Rebelde o la Patagonia Trágica.
Durante el periodo de la 1ª Guerra Mundial, la Federación Obrera Regional Argentina había organizado en Río Gallegos (capital de la provincia de Santa Cruz) la Sociedad Obrera de Río Gallegos dirigida por el anarquista español, Antonio  Soto, conocido como "el gallego Soto". Santa Cruz era un centro de producción de lana con destino a la exportación, con grandes latifundios y frigoríficos ingleses. La baja demanda de los stocks de lana que estaban acumulados al finalizar la Primera Guerra Mundial y la caída del precio de la lana en el mercado internacional  darán lugar a una profunda crisis regional. Esta afectó a los estancieros y comerciantes, pero repercutió aún más sobre los trabajadores laneros y los peones rurales, que vivían en condiciones miserables. La jornada normal de los obreros era de 12 horas, la de los esquiladores y los arrieros rondaba las 16 horas; los salarios eran ínfimos y frecuentemente eran pagados en bonos o en moneda extranjera (solo aceptada en algunos comercios y por un valor menor al real).
La huelga de protesta en septiembre de 1920 contra las arbitrariedades de la autoridad policial, el boicot a varios comerciantes ligados a la Sociedad Rural y la detención de los dirigentes de la Sociedad Obrera iniciaron el conflicto.  Acudieron delegados de toda la provincia, que discutieron las medidas a exigir a la Sociedad Rural. En esta situación, los obreros congregados en la Sociedad Obrera presentaron a la patronal un pliego de reivindicaciones exigiendo la mejora de las condiciones laborales.
Entre otras demandas, los obreros exigían que en recintos de 16 m² no durmieran más de tres hombres, que se entregase un paquete de velas a cada obrero mensualmente, que no se trabajase los sábados, raciones de alimentos más abundantes, un sueldo mínimo mensual de 100 pesos y el reconocimiento de la Sociedad Obrera como el único representante legítimo de los trabajadores.
Estas reivindicaciones fueron rechazadas por la organización de los estancieros, la Sociedad Rural. La respuesta de los trabajadores fue declarar la huelga general en toda Santa Cruz.
Frente a estos hechos, Yrigoyen (el presidente de la República) designó a Varela* para intentar limar asperezas entre las partes. Después de entrevistarse con los huelguistas, se llegó a un principio de acuerdo que, al retirarse Varela de las tierras patagónicas, los estancieros no cumplieron. La huelga volvió a iniciarse.
Frente a esta vuelta a la huelga, Varela es de nuevo enviado a Santa Cruz.
El 10º Regimiento de Caballería a cargo de Varela llegó a Río Gallegos el 10 de noviembre de 1921. Apenas llegado, Varela impuso la "pena de fusilamiento" contra los peones y obreros en huelga.
Las tropas de Varela persiguieron a los obreros a sangre y fuego durante más de un mes, fusilando a la mayoría de ellos.
El hecho que mejor ilustra los métodos criminales utilizados por Varela fue el asesinato de José Font (alias Facón Grande), que fue asesinado por orden del propio Varela cuando lo convocó para dialogar sobre un principio de acuerdo.
En total, fueron fusilados 1.500 peones de campo, obreros y sindicalistas patagónicos como represalia.
Terminada la matanza, el teniente coronel Héctor Benigno Varela fue nombrado director de la Escuela de Caballería de Campo de Mayo por Hipólito Yrigoyen. Después de la ceremonia, fue invitado a participar en una cena en su honor ofrecida por la Liga Patriótica Argentina y un grupo de empresarios anglosajones que le cantaron for he’s a jolly good fellow (”porque es un chico excelente”). La película La Patagonia rebelde de 1974 recrea este momento.
El 27 de enero de 1923, un año después de la finalización de la matanza en Santa Cruz, llegó el final para Varela.
Cuando salía de su casa, Kurt Gustav Wilckens, un obrero alemán de ideas anarquistas, le arrojó una bomba y le disparó cuatro tiros, como los cuatro tiros que ordenaba dar el mismo Varela.


http://www.pagina12.com.ar/especiales/archivo/peronismo_feinmann/CLASE85.pdf
http://es.wikipedia.org/wiki/H%C3%A9ctor_Benigno_Varela
http://blog.rtve.es/cafedelsur/

*Un año antes, Varela participó activamente en la represión de la Semana Trágica, en enero de 1919, bajo el mando de Luis Dellepiane. Los incidentes dejaron un saldo de entre 141 a 700 muertos (según la fuente que se consulte) y centenares de heridos. Este suceso es conocido también como el primer pogrom en América Latina, ya que la Liga Patriótica Argentina atacó a la comunidad judía local.