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lunes, 18 de julio de 2016

El onanismo, la autopolución y otros vicios infames

A pesar de utilizarse como sinónimos, el término "onanismo" no significaba en su origen lo mismo que masturbación. La palabra hacía alusión al coito interrumpido, actividad sexual que habría practicado el personaje bíblico Onán con la viuda de su hermano.
El patriarca Judá tuvo tres hijos: Er, Onán y Selá. A su debido tiempo, casó al malvado Er con una cananea llamada Tamar, pero el Dios Yahveh, avisado de la maldad de Er, hizo que muriese. Entonces Judá le pidió a Onán que se casara con su cuñada y procurara descendencia a su hermano muerto —un favor que después Moisés haría obligatorio con la Ley del levirato—. No obstante, Onán sabía que aquella descendencia nunca sería suya y por ello «trillaba dentro pero sembraba fuera»; es decir, aunque tenía relaciones sexuales con Tamar a menudo, practicaba el coitus interruptus, literalmente 'coito interrumpido', eyaculando fuera de la vagina de su cuñada. De esta manera, evitaba tener que mantener hijos que no llevarían su propio apellido e impedía que la herencia de su padre se repartiera. Por este pecado Dios hizo que la Tierra se lo tragara.
Con el paso de los años, el significado ha ido variando y hoy en día es sinónimo de masturbación.
Johann Nepomuk Geiger (1840)
Durante mucho tiempo se ha creído que la masturbación produce enfermedades. Un libro pionero en este campo en la edad moderna fue el inglés Onanismo, o el nefando pecado de la autopolución (1716). Su autor era un clérigo y médico que prefirió permanecer en el anonimato. El libro se hizo muy popular y en 1764 apareció su decimoctava edición en inglés. A la sombra de este éxito aparecieron otros, como el del médico suizo, Samuel Auguste David Tissot (1728-1797), titulado Onanismo, o tratado sobre los desórdenes producidos por la masturbación (1758). Tissot no se remitió a ninguna investigación ni autoridad de su época, sino a Hipócrates para advertir a los afectados de los peligros que les amenazaban, entre ellos verter gran cantidad de «líquido seminal a través de la orina». Según él, quien «vierte una gran cantidad del escaso licor seminal» se vuelve inevitablemente «pálido, afeminado, entumecido, loco, infame, estúpido e incluso imbécil; sus cuerpos se encorvan, las piernas ya no son capaces de transportarles». En 1812 el doctor Benjamín Rush, autor del primer libro americano de psiquiatría, escribió que la masturbación causa «debilidad seminal, impotencia, disuria, marasmo dorsal, consunción pulmonar, dispepsia, vista enturbiada, vértigo, epilepsia, hipocondriasis, pérdida de memoria, manalgia, fatuidad y muerte».
En la edición de 1880 de una enciclopedia familiar inglesa, bajo la entrada ONANISMO se advertía a los padres que debían vigilar a los hijos por si se aficionaban al vicio. Los primeros síntomas eran inconfundibles: debilidad de las piernas, ojeras y amor a la soledad. Pero si persistía, la enciclopedia prometía mayores desdichas: «Algunos de los más lamentables ejemplos de decrepitud juvenil, afecciones nerviosas, ceguera, debilidad mental y fatuidad mental en las primeras fases de la vida [...] son atribuibles a esta desdichada práctica».
Caso aparte merece la obsesión contra la masturbación (y la sexualidad en general) de la época franquista. La masturbación preocupó a todos los intelectuales de la Iglesia Católica y se utilizó la mentira y la falsificación para «prevenirla». El censor padre García Fígar atribuía a tocarse los siguientes problemas de salud física y mental: «Desnutrición orgánica. Debilidad corporal. Anemia general. Caries dentales. Flojera en las piernas. Sudor en las manos. Opresión grande en el pecho. Dolor de espalda y nuca. Pereza y desgana para el trabajo y hasta imposibilidad de realizarlo. Acortamiento de la vida sexual, imposible de rescatar más tarde. Pérdida de atracción para el sexo contrario y repugnancia al matrimonio».
Martin van Maële en La Grande Danse macabre des vifs (1905).
Por eso también había manuales que indicaban cómo tenían que dormir los niños. Siempre con las manos por fuera de la manta y las sábanas. En los internados había vigilantes mirando cama por cama si esto se cumplía. Se llegaron a recomendar colchones duros. «No lleves ropa interior de lana, porque su calor excesivo puede excitarte», recomendaba un libro de Tihamer Toth, Energía y pureza, que circulaba por los internados. «Por la mañana, una vez despierto, no permanezcas más tiempo en la cama. Puedo sentar que el que permanece durante mucho tiempo en la cama por la mañana, después de despertarse, llega a caer en el pecado de la impureza», sentenciaba. Los niños llegaban a tener prohibido hasta meterse las manos en los bolsillos.
https://es.m.wikipedia.org/wiki/Masturbación
Peter Villanueva Hering: Errores, falacias y mentiras. Ediciones del Prado, Navarra, 2000
http://www.jotdown.es/2015/07/sexo-en-el-franquismo-ii-el-regreso-a-las-tinieblas/
https://wlm3.com/tag/onan/

sábado, 23 de noviembre de 2013

Los prostíbulos y el arzobispo de Canterbury

Con ocasión de un viaje que el arzobispo de Canterbury hizo en 1905 a Nueva York, sus secretarios le avisaron de que tuviese cuidado con la prensa americana. El prelado los tranquilizó diciéndoles que estaba acostumbrado a tratar con periodistas.
Al llegar a Nueva York se celebró, en el mismo trasatlántico en que el arzobispo viajaba, una conferencia de prensa.
Uno de los periodistas le preguntó:
¿Qué piensa Vuestra Eminencia de los prostíbulos de los barrios del este de Manhattan?
El arzobispo quedó perplejo un momento y preguntó a su vez:
¿Hay prostíbulos en los barrios del este de Manhattan?
Al día siguiente, la prensa de Nueva York titulaba en primera página:
“Primera pregunta del arzobispo de Canterbury al llegar a Nueva York: ¿Hay prostíbulos en los barrios del este de Manhattan?”

Esta historieta suele utilizarse en las escuelas de periodismo para ejemplificar la forma en que palabras colaterales pero impactantes y de ambigua interpretación pueden desviar el foco informativo de lo que en principio debía ser el principal hecho noticiable.
Lo cuenta
Carandell, Luis: Se abre la sesión. Barcelona, Planeta, 1998

miércoles, 11 de septiembre de 2013

La Olimpiada de la Hostia

A Pío XII se le acusó de no hacer algo más contra la barbarie nazi sufrida por los judíos y, además, de ser tan anticomunista como los fascistas, lo que está claro es que su anticomunismo se vio acentuado cuando terminó la guerra y hubo posibilidades de que ganasen en las elecciones parlamentarias de Italia. Pío XII declaró que cualquier italiano católico que apoyara a los candidatos comunistas en las elecciones generales italianas del 1948 sería excomulgado e instó a que se apoyase al Partido Demócrata Cristiano de Alcide de Gasperi que, a la postre, resultaría ganador. Además, al año siguiente autorizó a la Congregación para la Doctrina de la Fe a excomulgar a cualquier católico que militara o apoyara al Partido Comunista. Su acercamiento a la otra potencia, EEUU, era evidente y para ello se sirvió de Francis J. Spellman, arzobispo de Nueva York y amigo personal del Papa. Así estaban las cosas…
En 1952, en plena Guerra Fría, se celebró el XXXV Congreso Eucarístico Internacional en Barcelona donde, según crónicas de la época, se congregaron casi un tercio del Sacro Colegio Cardenalicio, más de doscientos cincuenta obispos de todo el mundo, quince mil sacerdotes y dos millones de fieles. En este Congreso es donde el arzobispo Spellman soltó aquello de…
No hay en la hora mundial actual otra elección: o comunión, o comunismo.
En una de las multitudinarias misas que allí se celebraron se llegó a dar la comunión a 500.000 fieles… y de aquí nació llamarle la Olimpiada de la Hostia.
XXXV Congreso Eucarístico internacional de Barcelona
XXXV Congreso Eucarístico internacional de Barcelona
 

viernes, 19 de abril de 2013

Gregorio Magno y los ángeles

Beda el Venerable, en su obra Historia ecclesiastica gentis anglorum(Historia eclesiástica del pueblo inglés), cuenta la anécdota de cómo a Gregorio Magno (540-604) se le ocurrió la idea de evangelizar Inglaterra.
En una oportunidad, Gregorio se fijó en unos cautivos que estaban en el mercado público de Roma para ser vendidos como esclavos. Los cautivos eran altos, bellos de rostro y todos rubios, lo que llamó mucho la atención de Gregorio. Movido por la piedad y la curiosidad preguntó de dónde provenían. «Son anglos», respondió alguien. «Non angli sed angeli» («No son anglos sino ángeles»), señaló Gregorio, ejem...
Este episodio motivó a Gregorio para enviar misioneros al norte, trabajo que estuvo a cargo del obispo Agustín de Canterbury.
Cuando Agustín llegó a Inglaterra escribió una carta a Gregorio, preguntándole qué debía hacer con los recintos paganos donde se practicaban sacrificios humanos. La respuesta de Gregorio (escrita en el Libro de Beda) consistió en ratificar una práctica tradicional (en cuevas, dólmenes, recintos sagrados, etc)  que la Iglesia venía realizando desde el siglo IV : «No destruyan los santuarios, límpienlos», en referencia a que los santuarios paganos debían respetarse y ser (re)configurados para el culto católico.

http://es.wikipedia.org/wiki/Gregorio_Magno
 

domingo, 16 de diciembre de 2012

Fray Gerónimo de la Concepción.Cádiz: Emporio del Orbe

Fray Gerónimo nació en Cádiz en 1642 y murió en Córdoba (donde era prior del convento de Guadalcázar) en 1697/8,  después de haber publicado su única y magna obra impresa: Emporio de el Orbe. Cádiz Ilustrada, investigación de sus antiguas grandezas, discurrida en concurso del general imperio de España.
La obra fue publicada en Amsterdam en 1690, en todo un alarde editorial que fue posible gracias al apoyo económico prestado por las autoridades municipales gaditanas. Cuenta con un total de 700 páginas, incluyendo láminas, índices y prólogos, dividiéndose su contenido en ocho libros, que se dedican a tratar distintos aspectos de la historia y la geografía de Cádiz y territorios cercanos.
El alarde de erudición empleado por el carmelita es impresionante: se citan un total de 340 autores diferentes. La procedencia de dichas fuentes es muy variada, aparte de los autores clásicos, siendo muy frecuentes también las referencias a las historias de España publicadas durante los siglos XVI y XVII.
Fray Gerónimo muestra una desmedida megalomanía por la Antigüedad, reflejada en su afán de señalar que, en todos los hechos humanos, Cádiz fue la adelantada o participaron en ello los gaditanos.
Por su condición de religioso se para en discriminar los conceptos de fundador y pobladores, señalando como el primero a Tharsis, bisnieto de Noé, y como los segundos a Hércules con sus adeptos.
Según él, Cádiz fue la primera corte de España, el primer lugar donde se enterraba a la gente (pues antes se colgaban de los árboles), el primer sitio donde se elaboró la miel; en Cádiz sitúa los Campos Elíseos; gaditanos fueron los primeros descubridores de América; sus gentes fueron las primeras que abrazaron la fe católica, etc. Por encima de todo destaca que los Reyes Magos pasaron por Cádiz camino de Belén y que Jesucristo descendía de mujer gaditana.
Fray Gerónimo inserta a toda plana la genealogía de Jesucristo para demostrar su ascendencia gaditana a través de Matatías, cuya mujer era sidonia. Matatías era de la familia de los Macabeos y éstos pertenecían a la tribu de Judá, que era la de Cristo según la carne. Ahora bien, los sidonios estaban emparentados con los gaditanos, ergo... Si Aristóteles hubiera leído estas demostraciones, se hubiera vuelto a morir de la impresión.
Bueno, aunque, posiblemente, Aristóteles también era de Cádiz (de Cádiz-Cádiz).
 
Emporio de el Orbe, Biblioteca Digital de la Universidad de Sevilla
Entre sus obras no impresas se encuentran unos escritos para probar que España fue la primera provincia del Occidente en recibir la fe cristiana, y que los Reyes Magos fueron oriundos de tierras hispánicas. Lo que yo te diga, el papa no lo puede evitar y también se copia de uno de Cádiz.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Los campos de concentración de Franco

Existe una visión —antes oficial y hoy nostálgica— y una falsa memoria sobre la Guerra Civil y la dictadura de Franco que tienden a infravalorar, o a relativizar, los procesos de violencia política desarrollados durante ambas, con el objetivo de no considerar la represión franquista como el basamento de la larga duración del régimen dictatorial.
Esa ha sido una percepción, heredera de la propaganda franquista, que ha llegado no intacta, pero sí con considerable salud, hasta nuestros días: la de una violencia proporcionada, correlativa a la violencia revolucionaria. La de una violencia, en definitiva, necesaria, sanadora y justificada. Una violencia que, gracias a la bendición eclesiástica que recibió durante la Guerra Civil, no sería cruel y desproporcionada, sino un elemento más de la definitiva lucha entre el Bien y el Mal, entre la ciudad de dios y los sin dios, la antiEspaña.
Pero de proporcionada, puntual o limitada, la violencia franquista tuvo más bien poco. De hecho, la violencia fue un elemento consustancial a la dictadura.
Hoy es ya imposible pensar en ella sin situar en el primer plano del análisis sus 30.000 desaparecidos, los 150.000 fusilados por causas políticas, el medio millón de internos en campos de concentración, los miles de prisioneros de guerra y presos políticos empleados como mano de obra forzosa para trabajos de reconstrucción y obras públicas, las decenas de miles de personas empujadas al exilio, la absurda y desbordada constelación carcelaria de la posguerra española —con un mínimo de 300.000 internos— o la vergonzante represión de género desarrollada por la dictadura que, más allá de la reclusión de la mujer en el espacio privado, llegó a extremos de crueldad cuales el rapto, el robo de niñas y niños en las cárceles femeninas.
Los campos de concentración no se crearon en 1937, como se ha afirmado de manera errónea. Los campos franquistas fueron la respuesta militar e intendente de los mandos facciosos al problema de la acumulación de disidentes, presos y prisioneros de toda índole, en las retaguardias y provenientes de los frentes de guerra. De ellos hay noticias en 1936, sin regulación alguna ni institucionalización, pero con igual naturaleza que los campos posteriores. Lo que ocurrió en  1937 es que  se institucionalizaron estos  campos de concentración (y los batallones de trabajo) bajo un mando (el del coronel-inspector Luis de Martín de Pinillos) y con unos objetivos concretos. Ello obedecía a la imperiosa necesidad de controlar férreamente la creciente masa de prisioneros republicanos que los continuos avances del Ejército proporcionaban. Se crearon más de 180 campos (104 de ellos, estables) donde a los prisioneros de guerra se les internaba, reeducaba, torturaba, aniquilaba ideológicamente y preparaba para formar parte de la enorme legión de esclavos que construyeron y reconstruyeron infraestructuras estatales, como parte del castigo que debían pagar a la “verdadera” España.
Casi medio millón de prisioneros de guerra republicanos pasaron por los campos, auténticos laboratorios de la Nueva España en los que las autoridades sublevadas (principalmente militares y eclesiásticas, aunque también civiles) les sometían a procesos de clasificación y reeducación política, recatolización, depuración, humillación y, finalmente, de reutilización en trabajos forzosos.Como diría en 1941 Isidro Castellón, director de la cárcel Modelo de Barcelona, ellos eran la «diezmillonésima parte de una mierda».
798.12Internados meses o años en centros de deplorables condiciones higiénicas, con escasa alimentación y peor abrigo, los prisioneros de guerra, la antiEspaña en primera instancia, debían rendir tributo en forma de sufrimiento y trabajo a la verdadera España.
De entre los campos de concentración más conocidos en la España de Franco se puede nombrar los siguientes: “Hotel Cemento”, Cervera (Lérida); Campo de Santa Ana, Astorga (León); Miranda de Ebro (Burgos); Campo de Santoña (Santander); San Gregorio (Zaragoza); Campo de Albatera (Alicante); Seminario de Belchite (Zaragoza);  Campo de Moncófar (Valencia); “Cortijo de Cáceres” (Murcia);  Campo de Formentera (Baleares); San Marcos (León); Campo de Valdenoceda (Burgos), para las Brigadas Internacionales; Monasterio de Irache (Navarra)... En Andalucía, fueron tristemente famosos los de “La Rinconada” (Sevilla), Los Merinales en Dos Hermanas (Sevilla), La Corchuela en Dos Hermanas (Sevilla), El Palmar de Troya en Utrera (Sevilla), Ronda (Málaga) o los de la provincia de Cádiz.

martes, 21 de agosto de 2012

Las mujeres de Franco

Tras el periodo republicano, que estableció la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, el franquismo restauró el modelo decimonónico de mujer-esposa-madre recluida en el hogar.
Para lograrlo se apoyó en la legislación estatal -que impedía o dificultaba que la mujer casada trabajara y que subordinaba a la mujer a complemento del hombre- en la Sección Femenina -como organización que intentaba difundir ese modelo de mujer- y en la Iglesia Católica, que justificaba el papel de la mujer sumisa, en casa, pariendo y educando a los hijos en la religión oficial como misiones sagradas.
El franquismo inauguró una época caracterizada por la total eliminación de los derechos de las mujeres, que incluso se traducía en cuestiones tan concretas como las necesidades nutritivas: la ración alimenticia oficial de las mujeres (establecida en las cartillas de racionamiento vigentes hasta 1952) constituía tan sólo el 80 por ciento de la dedicada a los hombres (María Ángeles Arranz). Al no ser consideradas "elementos productivos", sus necesidades materiales se juzgaban menores. Por supuesto, las mujeres no tenían derecho a su ración de tabaco: fumar era de rojas y de fulanas.
Doblemente sometidas, las mujeres fueron víctimas principales de la guerra y de la dictadura. En 1940 había más de 17.000 reclusas consideradas presas políticas. Las que tenían hijos pequeños se vieron obligadas a criarlos en cárceles hacinadas y antihigiénicas, y los hijos mayores les fueron arrebatados e internados en centros de beneficencia: 9050 en 1942, según el Ministerio de Justicia.
Según la primera legislación laboral franquista, las mujeres tenían que dejar el trabajo al casarse, recibiendo una indemnización denominada dote; las mujeres casadas que quisiesen seguir trabajando precisaban de la autorización de sus maridos. Como había ocurrido en la Alemania nazi, para la mujer española la vida se redujo a las tres k: kinder, küche y kierche (niños, cocina e iglesia).
La situación legal de la mujer durante la Dictadura de Franco era plenamente equiparable a la de una minoría de edad prolongada. Los paulatinos y tardíos pasos que van dándose a lo largo del tiempo por imperativos sociológicos no empañan esta consideración franquista, que va a subsistir en cuanto a su núcleo esencial hasta la Constitución de 1978.
Dos ejemplos:
En abril de 1964 el general Franco tuvo que volver sobre sus pasos y revisar un artículo del Código Penal, por el cual los padres y maridos tenían derecho a matar a sus hijas y esposas y los hombres que cometían adulterio con ellas. El "parricidio por honor" estuvo vigente en España entre 1944 y 1964. Si el marido se contentaba con una denuncia, la esposa infiel podía ser condenada hasta a seis años de cárcel.
La Ley de 4 de julio de 1970 eliminó la posibilidad de que el padre pudiera dar a los hijos en adopción sin el consentimiento de la madre y se permitió que las mujeres casadas pudieran seguir trabajando después de contraer matrimonio sin necesidad de permiso del marido.

La Sección Femenina se encargó, sobre todo desde las ciudades, de las tareas de encuadramiento y reeducación. En sus libros de texto, en las declaraciones de sus dirigentes y en su propaganda se encuentran auténticas perlas para el psicoanálisis: "La vida de toda mujer, a pesar de cuanto ella quiera simular - o disimular- no es más que el eterno deseo de encontrar a quién someterse" (Medina, revista de la Sección Femenina, 3 de agosto de 1944). "Las mujeres nunca descubren nada; les falta, desde luego, el talento creador, reservado por Dios para inteligencias varoniles" (Pilar Primo de Rivera, en 1942).
La Iglesia, apoyada por los poderes políticos, impuso una iconografía de la «buena cristiana» que implicó un cambio radical para la mujer. El nacionalcatolicismo fue la ideología del régimen y la Iglesia Católica fue guardiana de la decencia y de la rectitud ideológica de los españoles.
Una moral mojigata, timorata y absurda se adueñó de una sociedad en la que hombres y mujeres buscaban no llamar la atención, no destacar, pasar desapercibidos.
La obsesión por los pecados de la carne fue una preocupación fundamental de la neurosis moral de la Iglesia Católica. Pildain, obispo de Canarias, protestó por la desnudez de las estatuas situadas en lugares o establecimientos públicos y sugirió que se les pusiera un taparrabos. Para él los novios no debían encontrarse nunca solos, pues la concupiscencia les poseería de otro modo.
El diseño se hizo teología. Debajo de cada sotana vibraba Coco Chanel y se escondían anhelos inconfesables y -en algunos casos- inconscientes. Se vigilaban los centímetros y los escotes. Las obsesiones con los pecados de la carne y las preocupaciones de costurera hicieron gastar incontables neuronas, ríos de tinta y sudores, muchos sudores, a nuestros pastores.
Pla y Daniel, que sucedió como primado a Gomá en 1940, receló en voz alta de los pantalones cortos con que vestían los jóvenes falangistas, pues lo que dejaban ver podría excitar a las muchachas (y quizás a algún que otro obispo). Las niñas debían llevar falda hasta las rodillas, y "las que han cumplido doce años deben llevar medias".
Todos los prelados gastaron mucho de su talento en pastorales que condenaron el baile agarrado, la longitud de las faldas, el que estas montaran en bicicleta sin trajes que tapasen lo que no debía enseñarse (casi todo), los baños al aire libre delante de personas del sexo opuesto o atrevimientos de similar importancia para la suerte de la humanidad.

Este control, este sometimiento y juicio continuos, hicieron que la sociedad española y, sobre todo, las mujeres buscasen el anonimato, la ocultación, la vida limitada a la familia. Mimetizarse para sobrevivir. Y sobrevivir con miedo.
Las mujeres como cuerpo social, al igual que la clase obrera o los intelectuales, fueron castigadas por intentar cambiar las reglas del juego. Franco y los suyos impusieron el machismo junto a la defensa de los intereses de su clase. Hijos, nietos, legatarios de aquellos años, los españoles de este siglo somos herederos de aquellos cuarenta años de violación sistemática. 

miércoles, 18 de julio de 2012

Zaratustra y los orígenes del cristianismo (mazdeísmo y mitraísmo).


En los Vedas, tres mil quinientos años antes de Cristo, aparece la primera mención histórica de Mitra. Dios de la luz, supeditado al dios todopoderoso, Ahura Mazda, y enemigo del dios de la noche, Varuna. El mazdeísmo se extiende desde La India hasta Persia durante el segundo milenio antes de Cristo.
Alrededor del año 1.200 antes de Cristo, nace en Bakctriana, ciudad de Persia -actual Irán- un hombre llamado Zaratustra, considerado por muchos historiadores como el primer ser humano que cambió verdaderamente la historia y la concepción humana del mundo. Algunas curiosidades: nació de una virgen, fue bautizado en un río, sorprendió a los eruditos con su sabiduría, el demonio lo tentó cuando se retiró al desierto, predicó una nueva religión (el mazdeísmo) auxiliado por doce discípulos; mientras anunciaba esta nueva religión, hacía milagros, curaba a los enfermos y resucitaba a los muertos. Cuando murió el profeta, sus seguidores lo conmemoraron con banquetes rituales de "la Palabra hecha Carne"...
El Mazdeísmo fue la primera gran religión que tuvo un libro sagrado, el Avesta, que significa La Palabra, del que sólo se conserva un tercio del original escrito por Zaratustra. En él se explica la existencia de dos dioses enfrentados: Ahura Mazda (el Bien) y Angra Mainyu (el Mal). También se habla de la primera pareja humana, del paraíso, del cielo y del infierno, del juicio tras la muerte, de la resurrección de los muertos y del juicio final, tras la victoria de Ahura Mazda y Mitra ayudados por sus ángeles y arcángeles, sobre Angra Mainyu. Se menciona un diluvio universal y un arca en el que se salvaron una pareja de animales de cada especie y una familia. Se entroniza una Trinidad compuesta por los dioses Ahura Mazda, Mitra y la diosa Anahita, esposa de Ahura Mazda y madre de Mitra. El Avesta también anuncia la aparición en la tierra de un Salvador, un Redentor de la Humanidad, que vendrá a enseñar a los hombres su misión en la vida y a vencer al mal.
Numerosos historiadores consideran que el Mazdeísmo fue el precursor de las grandes religiones monoteístas basadas en libros sagrados, como el Judaísmo, el Cristianismo y el Islam, las cuales beben en sus fuentes originales, los dogmas y enseñanzas de Zaratustra.
El mitraísmo fue una religión mistérica derivada del mazdeísmo que compitió con el cristianismo durante los siglos II al IV, hasta que el emperador Constantino (que paradójicamente fue fiel a Mitra durante toda su vida) impulsó decisivamente al cristianismo. Con su apoyo, el cristianismo calcó la estructura religiosa del mitraísmo y se organizó como una estructura política paralela al Imperio. Teodosio declaró al cristianismo religión oficial del Imperio y prohibió la práctica del mitraísmo.

Mitra el redentor, según cuenta el Avesta, nació en una gruta el día 25 de Diciembre. Una luz resplandeciente sobre la gruta despertó a unos pastores que fueron a adorarle. Unos magos, enterados por las estrellas de su nacimiento, fueron a obsequiarle ofrendas. En la gruta, un buey y una mula ayudaron a calentar al niño dios, que había venido a la Tierra para salvar a la humanidad.
La religión mitraica tenía en su liturgia el bautismo con agua para ingresar en la misma y la confirmación posterior. En la entrada de los mitreos o templos, estaba situada un pila con agua bendecida por los sacerdotes en la cual se mojaba la mano y luego la frente para entrar purificados.
Mitra celebró una última cena con sus doce discípulos, quienes representaban los doce signos del zodíaco. En recuerdo de esto, sus adoradores participaron de una ceremonia o comida ritual en el que se bendecían el pan y el vino o agua, y se repartía entre los asistentes como si fueran la carne y sangre de Mitra de forma simbólica.

A partir Concilio de Nicea en el siglo IV, la figura de Jesús fue retocada para hacerla más parecida a Mitra y el cristianismo adoptó algunas de las fechas más señaladas del calendario sagrado de Mitra.

Fuentes:
Freke y Gandy: Los misterios de Jesús. El origen oculto de la religión cristiana. Barna, Grijalbo, 2000.
http://www.mercaba.org/Rialp/M/mazdeismo.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Mitra%C3%ADsmo

lunes, 26 de septiembre de 2011

Encubrimiento y delito

Aunque en la mayor parte del denominado mundo occidental los casos de abusos sexuales contra menores cometidos por sacerdotes católicos han sido tradicionalmente sometidos a mordaza, y sus culpables protegidos por el poder de la Iglesia, de unos años a esta parte esa realidad ha empezado a cambiar. La existencia de una cifra enorme de estos abusos es un hecho innegable que ha salido a la luz, gracias a los juicios celebrados recientemente en los EE.UU. e Irlanda.
Un informe publicado recientemente en los EE.UU. ponía de manifiesto que desde 1950, más de 4300 sacerdotes católicos estuvieron implicados en casos de delitos sexuales contra menores. Las víctimas eran mayoritariamente varones, y en muchos casos niños impúberes. Eso ocurría en un país en el que la educación no es monopolio de la Iglesia Católica, como en España.
En el curso del último lustro la archidiócesis de Los Ángeles accedió a pagar 660 millones de dólares a 500 víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes, para evitar que el caso llegase al tribunal superior del estado. Antes, la Iglesia norteamericana ya había pagado en secreto unos 1.000 millones de dólares para comprar el silencio de centenares de víctimas. En Irlanda, más de cien sacerdotes católicos de la diócesis de Dublín están acusados o son sospechosos de abusar sexualmente de 390 menores desde 1940.

Un ejemplo cercano de justificación de abusos (y de algo más) lo tuvimos hace poco en el obispo de Tenerife. Bernardo Álvarez, afirmó que “hay adolescentes de 13 años que son menores y están perfectamente de acuerdo (con los abusos) y además, deseándolo, incluso si te descuidas te provocan”. Álvarez realizó estas manifestaciones en una entrevista concedida a un periódico tinerfeño, en la que previamente había asegurado que “el fenómeno de la homosexualidad es algo que perjudica a las personas y a la sociedad… por el que acabaremos pagando las consecuencias como las han pagado otras civilizaciones” y distinguió entre la homosexualidad como “necesidad existencial de una persona” y la que es “practicada como vicio”. "La persona que practica - dijo el obispo - como puede practicar el abuso de menores, lo hace porque le atrae la novedad, una forma de sexualidad distinta".

El encubrimiento de los sacerdotes que abusan sexualmente de menores no es un hecho puntual y del que, por tanto, haya que exigir responsabilidades solamente a algunos miembros de la Jerarquía. La investigación de los múltiples casos de pederastia protagonizados por sacerdotes en EEUU y otros países ha servido para constatar que la protección de estos delincuentes forma parte de la política oficial de la Iglesia.

sábado, 1 de enero de 2011

Los Legionarios de Cristo

La muerte de Marcial Maciel, fundador de la congregación de Los Legionarios de Cristo, puso de nuevo a la Iglesia Católica en el ojo del huracán moral.
En los últimos meses de su vida, el Papa ordenó a Maciel retirarse a una vida de oración. El castigo impuesto se realizó tras recibir denuncias de que el clérigo abusó sexualmente de seminaristas durante décadas.

Nacido el 10 de marzo de 1920, Maciel fundó el 3 de enero de 1941 la congregación los Legionarios de Cristo, que cuenta con presencia en cuatro continentes.

Para ello fue fundamental el apoyo del Papa Pío XII,(el mismo que no excomulgó ni a un solo asesino masivo durante o después de la 2ª Guerra Mundial, el mismo que no hizo absolutamente nada para ayudar a los judíos de Trieste, el mismo que excomulgó en 1949 a todos los comunistas del mundo) quien permitió en 1948 la constitución de la orden, que tendría el encargo expreso del pontífice de dedicarse a la formación de líderes.

"Líderes, padre Maciel, tenemos que formar y ganar para Cristo a los líderes de América Latina y del mundo", le había dicho el Papa a Maciel durante una audiencia privada en el Vaticano.

En mayo de 2006 el Papa Benedicto XVI decidió castigar a Maciel al exigirle la renuncia "a todo ministerio público" y ordenar que llevara una vida retirada, de oración y penitencia. Sin embargo, Joseph Ratzinger, el 19 de febrero de 1999, tomó la decisión de no molestar al fundador de los Legionarios de Cristo. Ratzinger actuaba entonces como presidente de la Congregación para la Doctrina de la Fe. En mayo de 2001, el hoy Papa envió una carta a todos los obispos prohibiendo expresamente que los casos de abusos contra menores fueran denunciados a la policía. Estos casos -advertía Ratzinger - estaban sujetos a “secreto pontificio, y no debían ser denunciados a las fuerzas públicas hasta que las investigaciones internas fueran completadas”. La pena para quienes osaran romper la omertá era la excomunión .Entonces lo encubrió, aunque el ahora Benedicto XVI acumulaba decenas de denuncias contra Maciel por pederastia y abusos sexuales. Curiosamente, el castigo se decidió casi en el mismo momento en el que se supo que el fundador tuvo una hija con una amante. Esa hija tiene rostro desde hace meses.

La congregación que fundó es considerada como una de las más conservadoras de la Iglesia católica, enfocada desde el principio a predicar el Evangelio, la formación integral de los niños y jóvenes, la defensa de los valores familiares y la ayuda a los pobres.

La orden siempre defendió a su fundador y consideró las denuncias en su contra "calumniosas y humillantes para un incansable e incomprendido trabajador pastoral".

La congregación tiene unos 500 sacerdotes y más de 2500 seminaristas, y administra centros educativos en Brasil, Chile, México, Venezuela, España, Estados Unidos, Irlanda e Italia, entre otros países. El religioso mexicano fue íntimo amigo y protegido del Papa Juan Pablo II, fallecido en abril de 2005, que llegó a ponerlo como "ejemplo del trabajo pastoral en favor de la expansión del Reino de Dios". En España cuentan con seminarios en Ontaneda (Cantabria) y Moncada (Valencia), y también poseen la Universidad Francisco de Vitoria, en Pozuelo (Madrid), la red de colegios Everest y Cumbres, la organización Higlans, la cadena de centros Mano Amiga y la agencia de noticias Zenit. La potencia eclesial del grupo no ha parado de crecer, pese a que los problemas del fundador eran conocidos desde hace años. José Martínez de Velasco, redactor jefe de Efe, los desveló en los libros Los Legionarios de Cristo, publicado en 2002, y Los documentos secretos de los Legionarios de Cristo, de 2004.

martes, 19 de enero de 2010

La Iglesia y España

Un destacado dirigente de la Iglesia Católica española, el arzobispo de la diócesis de Granada, Javier Martínez Fernández, pronunció el primer domingo de 2010 una arenga en la catedral de esa ciudad, en la que aseguró que los crímenes nazis bajo el régimen de Hitler no eran tan “repugnantes” como los que permite cometer la reforma de la ley del aborto. Acto seguido, Martínez dijo que la mujer que aborta “mata a un niño indefenso” y, por tanto, “da a los varones la licencia absoluta, sin límites, de abusar de su cuerpo". Esto es, como la ley no encarcela a las mujeres que ejercen su derecho a interrumpir en sus inicios un embarazo no deseado, se da “licencia absoluta” para violarlas.
Para que no pasase como una mala interpretación, con posterioridad, la oficina de información de los Obispos del Sur de España de la Iglesia Católica, explicó -por escrito- que esta frase de Martínez apunta “al abuso que la mujer comete primero con su cuerpo y con su hijo”, y que la “deslegitima” para negarse a que el hombre abuse de ella “como si fuera un objeto”. Y para que los más tontos lo entiendan del todo, añadió: “El arzobispo se refería a que si la madre es capaz de matar a su propio hijo, el varón tiene entonces autoridad absoluta para hacer lo que quiera con ella y con su cuerpo”. Ole.
Justificar la violación es un delito... a no ser que la violación sea un castigo divino (como los abusos sexuales a menores)
Decía el filósofo Aranguren, reconocido creyente, que la vanguardia religiosa viene a coincidir con la retaguardia cultural. La afirmación se queda corta si escuchamos las declaraciones de los máximos responsables de la Iglesia Católica: El arzobispo de Valencia, Agustín García Gasco, escribía que “la madre que dedica toda su persona al crecimiento de sus hijos es el modelo más perfecto de sociedad”. Fernando Sebastián, ex arzobispo de San Sebastián, decía sobre la ley que regula el matrimonio de homosexuales: “Podríamos encontrarnos con una verdadera epidemia de homosexualidad, fuente de problemas psicológicos y de frustraciones” (se ve que la famita no es exclusiva de nosotros, los gaditanos, sino que si se les dejara, el resto de los españoles saldrían del gran armario hispano y venga, a sodomizar y gomorrizar como bestias); a lo que Rouco añadía “uniones de todo tipo quebrarán la Seguridad Social”. Bernardo Álvarez, obispo de Tenerife, afirmó hace unos meses:"¿Por qué el abusador de menores es un enfermo? Puede haber menores que sí lo consientan y, de hecho, los hay. Hay adolescentes de 13 años que son menores y están perfectamente de acuerdo y, además, deseándolo. Incluso, si te descuidas, te provocan", (¡Ay, Bernardo! ¡Que se te ve el plumero!). La Conferencia Episcopal no se ha desmarcado de estas opiniones.
Sebastián cree, además, que «la democracia es insostenible si no está sustentada por unos principios morales iluminados por la revelación divina». Antonio Cañizares, prefecto para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, pidió a los fieles que «oren por España y su unidad» pues «negar la soberanía de España no sería prudente ni moralmente aceptable. Si España dejase de ser católica, dejaría de ser España».
Tiene razón (¿¡!?) Y es que la básica separación entre Iglesia y Estado que en Europa marcó el siglo XIX, España aún no la ha resuelto en el siglo XXI. La Transición no se atrevió, y por eso dejó a los muertos de la cruzada en las cunetas y a los capellanes en el Ejército. La propia Iglesia Católica, en el concordato que dejó bien atado el posfranquismo, se comprometía a autofinanciarse en el futuro, sin cargo a los Presupuestos Generales del Estado. La promesa de Roma fue en vano y hoy, tres décadas después, el dinero público a modo de cepillo no sólo no disminuye sino que aumenta. La asignatura está pendiente y parece que lo estará muchos años más.
Cada año, el Estado financia con más de 6.000 millones de euros las actividades educativas, sociales, sanitarias y de culto de la Iglesia católica. Sólo en centros escolares, se ceden más de 3.500 millones, más otros 600 destinados a pagar a los profesores de Religión u otros docentes en centros concertados. A ello hay que añadirle los 241 millones que la Conferencia Episcopal obtuvo de la última declaración de la Renta (el 5% del total que recibe la Iglesia del Estado), los que van a parar a las ONG católicas a través de la casilla del IRPF*, y las exenciones que, pese a lo que dice la ley, aún mantiene la institución.
En 2005, la Iglesia católica consiguió una sensible mejora de la financiación directa del Estado, a través del IRPF, al lograr un incremento hasta el 0,7%. En un año, se pasó de 150 a 210 millones. En el pasado ejercicio, la cifra ascendió a los 241 millones de euros. Y no parece que el sistema vaya a cambiar.
Tal vez sea hora de que la ciudadanía contraataque ante la avalancha oscurantista de mentiras e insultos que protagoniza la subvencionada por todos Iglesia Católica y recupere la calle y la palabra para defender las conquistas sociales que tanto esfuerzo cívico nos han exigido. Por ejemplo, publicando nuestras propias esquelas, rogando una oración por todos esos niños víctimas de pederastia eclesiástica, de la que tantos miles de casos han sido denunciados en Estados Unidos, en Irlanda, en México... o en nuestro propio país. O difundiendo las investigaciones recientemente publicadas sobre la complicidad de la Iglesia Católica española en el secuestro de miles de niños y niñas recién nacidos durante la posguerra civil, práctica criminal por la que la jerarquía eclesiástica tampoco ha pedido perdón a los españoles. O denunciando allá donde sea posible -en las calles y plazas, en los medios de comunicación, en los tribunales si procede- declaraciones monstruosas y denigrantes como las del obispo de Granada o el obispo de San Sebastián (despreciando y manipulando políticamente el sufrimiento del pueblo haitiano), entre otras.
Una de las más importantes conquistas democráticas del mundo contemporáneo es la separación entre religión y política. No es que no tengan nada que ver, pero las relaciones políticas, sociales, cívicas, no pueden ser orientadas por las opciones religiosas. Los Estados democráticos son Estados laicos. Todos debemos ser iguales ante las leyes, sin influencia de nuestras opciones individuales, religiosas, sexuales, de diferencias étnicas, etc. Somos diversos en nuestras opciones de vida, pero debemos ser iguales en nuestros derechos como ciudadanos. Los Estados religiosos – sean islámicos, sionistas o católicos – hacen de las diferencias religiosas elementos de discriminación política. Un Estado democrático es un Estado laico que no establece diferencias en los derechos por las opciones privadas de las personas, al contrario, garantiza esos derechos**. Por razones de su religión, las personas pueden optar por no abortar, por no divorciarse, por tener relaciones sexuales sólo para la reproducción, por no casarse con personas del mismo sexo. Son opciones individuales, que deben ser respetadas, por más que las consideremos equivocadas y se las combata en la lucha de ideas. Pero ninguna religión puede querer imponer sus concepciones a los otros.


* Lo de la casilla del IRPF es un modelo copiado del alemán pero modificado. En Alemania las personas religiosas cuentan con una casilla en la declaración de la renta para destinar parte de sus impuestos a la Iglesia. Pero, a diferencia de España, esa cruz supone pagar más dinero. Y cuando vas a casarte, el cura te pide la declaración. Aquí los católicos pueden quedar bien con la divinidad en el IRPF sin que eso le suponga nada en su bolsillo.


** La educación pública debe ser laica, respetando las diferencias étnicas, religiosas, sexuales, de los otros. Los que quieren tener educación religiosa pueden tenerla en las escuelas religiosas, conforme a su credo. Los recursos públicos deben ser destinados a las escuelas públicas de la misma forma que la salud pública tiene que atender a todos, conforme sus opciones individuales, sin perjudicar el derechos de los otros.