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domingo, 14 de abril de 2019

Cinco de los momentos más violentos de la Reforma

Hace 500 años desde el "inicio" de la Reforma, cuando el monje alemán Martín Lutero clavó sus 95 tesis en la puerta de una iglesia en Wittenberg, desafiando las prácticas de la Iglesia Católica medieval y marcando el comienzo de una escisión que condujo a la aparición del protestantismo en toda Europa.
Durante los tumultuosos cambios religiosos de los siglos XVI y XVII, los episodios de violencia tuvieron un profundo impacto en los que los viviero. Aquí hay cinco episodios de violencia que dieron forma a cómo los europeos se vieron durante siglos después.

1. Guerra del campesinado alemán (1525)

La guerra de los campesinos alemanes, también llamada "la revolución del hombre común" fue una revuelta popular en el Sacro Imperio Romano Germánico entre 1524 y 1525. Consistió en una serie de revueltas, tanto económicas como religiosas, por parte de campesinos, ciudadanos y nobles que se habían pasado al protestantismo de Lutero.

Los intentos de los campesinos para hacer realidad el mensaje del Evangelio - de igualdad social, así como la igualdad espiritual - llevó a una de las mayores rebeliones populares en la Europa moderna. El conflicto, que fue más profundo en el sur, oeste y centro de Alemania, también afectó a áreas de Austria y Suiza, contó durante el verano y la primavera de 1525 con un total estimado de 300000 campesinos insurgentes y dejó un saldo de 130000 víctimas entre los sublevados, masacrados por los ejércitos apoyados por Lutero, que afirmó que había que matarlos como a perros. La revuelta popular fue la más masiva y generalizada en Europa hasta la Revolución francesa (1789).

Los supervivientes fueron automáticamente afectados por la proscripción imperial ("Reichsacht") que comportaba una situación parecida a la muerte civil. Así fueron privados de todos sus derechos y posesiones y los líderes fueron castigados con la pena de muerte. Los otros amotinados fueron sometidos a los tribunales penales de los señores territoriales. Muchos relatos dan cuenta de decapitaciones, extirpación de ojos, amputaciones de miembros y cosas por el estilo. Comunidades enteras fueron desposeídas de todos sus derechos por haber sostenido a los insurgentes. En parte perdieron los derechos de jurisdicción, se prohibieron las fiestas y las fortificaciones de los pueblos fueron arrasadas. 

2. El fin del Reino de Münster (1536)

Apenas una década después de la guerra de los campesinos, el espectro de la anarquía de inspiración reformista volvió al Sacro Imperio Romano. En Münster, un grupo de anabaptistas radicales tomó el control de la ciudad y estableció un gobierno espiritual de inspiración socialista. Su desafío al status quo religioso y político se consideró inmediata y grave: la práctica de la poligamia dentro de la comunidad fue visto como sólo una manifestación de todo lo que estaba en peligro.

Cuando el nuevo gobierno comenzó a derrumbarse, las autoridades católicas retomaron la ciudad: los líderes anabaptistas fueron pasados a cuchillo, y sus cuerpos fueron colgados en jaulas en el exterior de la catedral . Para los contemporáneos, Münster y su sangriento final fue un argumento a favor de la obediencia a las autoridades seculares y religiosas. También dio lugar a una sospecha permanente hacia los radicales religiosos: si bien no todos los anabaptistas abrazaron la revolución violenta, se convirtieron en el blanco de la hostilidad en toda Europa.

3. La Masacre del Día de San Bartolomé (1572)

Esta matanza fue quizás el episodio más notorio de la violencia religiosa de la época de la Reforma. El 24 de agosto de 1572, en medio de las celebraciones de un matrimonio entre una princesa católica y un rey protestante, al menos 2.000 protestantes franceses fueron asesinados en las calles de París .
La noticia de los acontecimientos en París también provocó masacres en otras ciudades francesas. Mientras que el papel directo de la monarquía francesa en la matanza y los números exactos de asesinados, siguen siendo una fuente de debate, el elemento "popular" de la violencia fue sorprendente: las víctimas a menudo eran conocidos por los autores. Muchos de los poderes católicos elogiaron los homicidios, y la causa protestante francesa vivió una ola de exilio y conversiones. Se calcula que el número de asesinatos pudo alcanzar los veinte mil. La matanza de San Bartolomé provocó la cuarta guerra religiosa francesa (guerras que comenzaron en 1562). Las hostilidades se reanudaron, finalizando en 1598.

4. La Guerra de los Treinta Años (1618-1648)

Esta guerra, o una serie de guerras, es considerada como la última de las guerras de religión y la primera guerra europea. La chispa que inició el conflicto fue una revuelta protestante contra el dominio de los Habsburgo en la católica Bohemia, que fue ascendiendo en espiral, convirtiéndose en un conflicto en el que todas las grandes potencias de Europa se involucró.
Los territorios de habla alemana fueron diezmados por completo, la población del Sacro Imperio se vio reducida en un 30 %.​ En Brandeburgo se llegó al 50 %, y en otras regiones incluso a dos tercios. La población masculina en Alemania disminuyó a la mitad. En Chequia, la población cayó en un tercio a causa de la guerra, el hambre, las enfermedades y la expulsión masiva de checos protestantes. Los episodios de violencia asociados tanto a protestantes como  a católicos, cometidos por las tropas mercenarias en la guerra, fueron generalizados y brutales.

5. La violencia cristiana contra los no cristianos

La conquista de los Reyes Católicos del Reino de Granada, la expulsión de las poblaciones de judíos y musulmanes de la península y la posterior expulsión de los moriscos a principios del siglo XVII fueron significativos actos de violencia simbólica y práctica. La creación de la Inquisición en 1478 y el ejercicio de sus funciones hasta 1834, supuso la aplicación de una represión brutal durante más de tres siglos.  Más allá de estos hechos, como España y otros países europeos adquirieron imperios de ultramar, también comenzaron a convertir y someter a los pueblos no europeos, en ocasiones con una violencia inusitada.

http://theconversation.com/five-of-the-most-violent-moments-of-the-reformation-71535

viernes, 6 de febrero de 2015

La educación y el delegado de Primo

El gobierno primorriverista es un intento, quizás el más serio, de llevar a la práctica un programa regeneracionista en el contexto de la revolución «desde arriba».
En estas coordenadas se piensa en la posibilidad de una reforma global de la educación que aleje el clasismo de la enseñanza, suprima el monopolio clerical e incorpore las nuevas corrientes pedagógicas a una realidad escolar anquilosada. Sin embargo, el capitalismo de Estado primorriverista da paso a una política expansiva —fundamentalmente enmarcada en el Ministerio de Fomento— que, apoyada en la ola de prosperidad que invade España en los «años veinte», se traduce, en lo educativo, en un ligero aumento cuantitativo del sistema escolar, sin mejora alguna de la calidad de la educación impartida.
El Dictador, que no puede defraudar a los grupos que le han ofrecido su apoyo para alzarse con el poder, convierte la educación en un vehículo ideologizador del régimen, donde la religión y el patriotismo —valores esenciales de la España ansiada por su gobierno— son los parámetros conductores de la actividad escolar.
El Magisterio, que venía sufriendo maltrato en este país desde el inicio de los tiempos, va a ser olvidado por la Dictadura, que dedica sus esfuerzos a la segunda enseñanza —feudo conservador por excelencia— y, en los últimos años de su mandato, a las revueltas universitarias. Su política apenas va a dar solución a la extensa problemática que el maestro tiene planteada.
En estos años se nombraron unos delegados gubernativos que, entre otras cosas, debían controlar y vigilar las escuelas para comprobar si los maestros cumplían con los deberes de su profesión.
En Orense se quejaron de que el delegado había encomendado a la Guardia Civil el visitar las escuelas y que, para mayor inri, imponía a los maestros usar un librito que había editado con el título de Consejos a los niños para que sean buenos. De cómo sería aquel libro basta copiar esta sentencia:

El niño bueno procura
no jugar con la basura.
Debes ser muy aplicado,
pues lo manda el delegado.

Fuentes:
http://gredos.usal.es/jspui/bitstream/10366/79424/1/El_magisterio_primario_en_la_dictadura_d.pdf
Fisas, Carlos: Historias de la Historia. Planeta, Barcelona, 1989
http://www.andalucesdiario.es/politica/fulgor-y-muerte-de-un-maestro-andaluz/

miércoles, 4 de febrero de 2015

Sobre la educación de la mujer en el Siglo de Oro


Todas las reinas españolas supieron leer, escribir y dominaban varios idiomas, entre ellos frecuentemente el latín, pero la mujer en general no tenía ninguna cultura y ello es aplicable incluso a damas de alta alcurnia.
Luis Vives escribió a favor de la instrucción femenina pero lo normal era lo contrario. En general, los moralistas del siglo XVI se opusieron a la instrucción femenina, entroncando con la tradición medieval de desconfianza hacia un incremento de la habilidad de las mujeres. Estos no aludían a una supuesta «inferioridad natural», sino que preveían lo que podía suceder y se anticipaban a la reacción contra las "cultas" del siglo XVII. Así, por ejemplo, Juan de la Cerda y Gaspar de Astete se mostraron algo más que cautelosos.

Juan de la Cerda refuta a Vives y se manifiesta en contra de que a todas las mujeres se les enseñe a escribir, «no porque de suyo sea malo», sino porque «habemos visto en nuestros tiempos que de saber las doncellas y otras damas escribir, hanse seguido graves inconvenientes, que de tener la pluma en la mano se recrecen». En conclusión, propone que las doncellas aprendan a leer pero no a escribir, para que así no puedan «responder a los billetes que les envían los hombres livianos». Es consciente de que «muchas hay que saben este ejercicio — escribir— y usan bien de él; mas usan otras dél tan mal, que no sería de parecer que lo aprendiesen todas». Pero se da cuenta de que las mujeres que están decididas a burlar los encierros domésticos lo harán sean analfabetas o no: «…aunque no sepan leer no les faltan otras industrias de mucho ingenio que ellas inventan, con que se entienden con sus consortes sin escribirse; porque todas, como muy amestradas de naturaleza, usan luego de unas señas y meneos, respuestas o palabras, con las cuales, como por cifras, agudamente dan a entender sus dañados conceptos». En definitiva, propone que a las doncellas se las enseñe a bordar, hilar, coser, hacer conservas y guisar, y que no se las deje ni un minuto ociosas.
El jesuita Gaspar de Astete es de la misma opinión. Es necesario controlar a la mujer y un medio eficaz es someterla a través de la cultura (de la falta de ella). Le parece aceptable que todas las doncellas aprendan a leer, pero no que sepan escribir, porque las mujeres no han de ganar «de comer por el escribir ni contar», ni se han «de valer con la pluma como el hombre»; «antes, así como es gloria para el hombre pluma en la mano, y espada en la cinta, así es gloria para la mujer el huso en la mano y la rueca en la cinta y el ojo en la almohadilla». Dice que la doncella cristiana debe contentarse con saber leer, que por no saber escribir no perderá su honor ni su reputación, y que escribir no le es necesario y le puede ser dañoso, «como la experiencia enseña». «Porque muchas mujeres andan y perseveran en malos tratos, porque se ayudan del escribir para responder a las cartas que reciben y como escriben por su mano encubren mejor los tratos que traen y hacen más seguramente lo que quieren, mas si hubiesen de escribir por mano ajena […] cesarían de vivir mal, por no fiar su vida del poco secreto y recato que hay en algunas personas terceras». 
Tanto De la Cerda como Astete son partidarios de que le enseñe a la doncella a leer su madre, en casa, o algún maestro particular de confianza. De la Cerda advierte a la madre que, si contrata a un profesor, no lo deje nunca solo con la discípula, porque en situaciones así «se han sucedido casos muy ruines». Astete afirma que a los chicos es más conveniente llevarlos a aprender a las escuelas públicas y comunes, pero no a las chicas, «porque del trato y de la conversación con los muchachos de la escuela (que suelen ser libres, traviesos y deshonestos) se les puede pegar alguna roña de libertad y malas costumbres». Además, si la niña va a aprender al colegio se acostumbra a salir fuera de casa, «se hace callejera y amiga de ver gente, lo cual en cualquier mujer es cosa reprensible». Como un axioma que se mantendrá hasta el siglo XX, la libertad debe ser exclusivamente patrimonio del hombre.
Según él, en casa deben enseñar a la doncella «a tomar la rueca en la cinta, y el huso en la mano y hacer sus mazorcas, y echar sus telas de lana y lino».

Fuentes:
http://www.vintag.es/2014/04/interesting-vintage-pictures-of-female.html
Vigil, Mariló: La vida de las mujeres en los siglos XVI y XVII. Siglo XXI, Madrid, 1998.
http://www.liceus.com/cgi-bin/ac/pu/conveniente_matrimonio.asp

viernes, 30 de enero de 2015

El zapatero y el rey

María Padilla y Pedro I, grabado de Paul Gervais
Esta leyenda, que me contaba mi padre, está relacionada con la estancia del rey Pedro (el Cruel o el Justo, según quien cuente la historia) en Sevilla y se refiere a lo que sucedió a un arcediano y al hijo de un zapatero.
Un arcediano de la catedral de Sevilla,  un hombre con fama de irascible, tuvo cierto día una discusión con un zapatero en el curso de la cual el eclesiástico, furioso, sacando un puñal, le atravesó el corazón de parte a parte.
Amparándose en su poder y autoridad, el cabildo de la catedral hispalense se reunió y acordó sentenciar al diácono con la prohibición de decir misa durante un año.
Al hijo del zapatero le pareció demasiado benigna la sentencia y, decidido a obtener justicia, se la pidió al rey. Éste le preguntó:
—Y el arcediano, ¿no ha sido castigado?
—Sí, señor; le han condenado a no decir misa durante un año.
—Y tú, ¿te crees capaz de matar al arcediano?
—Sí, señor, en cuanto pueda.
—Ya se verá.
Pocos días después se celebraba una procesión que se interrumpió cuando el zapatero se abalanzó sobre el arcediano, al que dejó seco de una puñalada. Se arremolinaron los espectadores, que sujetaron al asesino, y se disponían a llevarlo a la cárcel cuando el rey, que asistía a la procesión, los interrumpió ordenando que llevasen al matador ante su presencia.
—¿Por qué has matado al arcediano?
—Él mató a mi padre de una puñalada y he querido pagarle en la misma moneda.
El rey se dirigió a los eclesiásticos y les preguntó:
—¿Cómo no fue castigado el arcediano por este crimen?
—Sí, señor; lo fue: fue condenado a no decir misa durante un año.
Y entonces el rey se dirigió al zapatero y le dijo:
- ¿Cuál es tu profesión?
- Zapatero, como mi padre.
- Yo te condeno a no hacer zapatos durante un año.
Y esta fue la justicia del rey don Pedro.

Fuentes:
Mena, José María de: Tradiciones y leyendas sevillanas, Plaza y Janés, Barcelona, 2008
Fisas, Carlos: Historias de la Historia. Planeta, Barcelona, 1989
http://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_I_de_Castilla#mediaviewer/File:Paul_Gervais_-_Maria_de_Padilla.jpg
http://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_I_de_Castilla#mediaviewer/File:Battle_najera_froissart.jpg
http://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_I_de_Castilla

jueves, 29 de enero de 2015

Los disparatados científicos del Hyperclub

En octubre de 1920, en medio de un revolucionado ambiente científico que intentaba asimilar la mecánica cuántica, la relatividad y otras nuevas ideas que parecían contradecir el razonamiento lógico, un grupo de intelectuales españoles con mucho sentido del humor fundaron en Madrid el Hyperclub.
Era una sociedad selecta y solamente aceptaba socios que hubieran llevado a cabo algún proyecto insensato, o que presentaran algún estudio que fuera contra la lógica o la intuición.
“La falta de sentido común era el ideal del club, y sus miembros debían personificar este ideal al formular sus proyectos”, escribe Thomas Glick, profesor de Historia medieval española e Historia de la ciencia y la tecnología en la Universidad de Boston (EEUU).
En sus reuniones solamente se tenían en cuenta ideas y proyectos disparatados, como, por ejemplo, la propuesta del aviador José Rodríguez Díaz de Lecea de perseguir avutardas hasta derribarlas con las alas del aeroplano; o la transcripción al verso en castellano del Tratado de Mecánica Celeste del científico Laplace que hizo el aviador vasco Legórburu.
Era frecuente que el ingeniero Emilio Herrera, presidente de la sociedad, llevara al club las extravagantes propuestas que le llegaban de ciudadanos que aseguraban saber cómo llegar a la Luna o diseñar un motor que no necesitara combustible.
Ingenieros, intelectuales y pilotos militares se mezclaban en las reuniones que tenían lugar en el Aeroclub de Madrid, cerca de un hospital psiquiátrico que los miembros consideraban paso previo obligatorio para la entrada en el Hyperclub.
“De acuerdo con los estatutos, escritos por el propio Herrera, el presidente debía referirse a los miembros de usted, pero los miembros debían utilizar el informal ‘tú’ cuando se dirigían al presidente”, indica Glick.
Al comenzar la guerra civil española, cada miembro tomo partido por el bando al que se consideraba más afín. El grupo quedó disuelto y el Hyperclub desapareció.
Emilio Herrera y Ricardo Baroja, hermano del novelista Pío Baroja, fueron dos de los simpatizantes de la República. El primero acabó exiliado en Francia y el segundo se retiró a su caserío de Vera de Bidasoa (Navarra). 
Tras la guerra se cartearon para mantener el contacto y recordar sus divertidas reuniones. En una de las cartas, Ricardo Baroja le pide a Herrera, por entonces Ministro de Asuntos Militares de la República en el exilio, que le facilite un avión y un piloto para bombardear el palacio del Pardo. La contestación de Herrera no se hace esperar, diciéndole que su petición mostraba tal falta de cordura que le hacía merecedor del título de presidente del Hyperclub.

Fuentes:
http://www.agenciasinc.es/Reportajes/Reservado-el-derecho-de-admision-solo-cientificos-con-ideas-disparatadas
http://www.designboom.com/art/fruit-and-vegetable-light-radu-zaciu-01-28-2015/
http://thisisnthappiness.com/post/101117236584/like-me

jueves, 8 de enero de 2015

La Península Ibérica sufrió tormentas tropicales en el siglo XVIII y duras sequías en el periodo musulmán

Las primeras medidas meteorológicas de la Península se tomaron en 1724, justo el año en que pasó por Portugal una de las peores tormentas conocidas. Más tarde, en 1816, se sintieron en España los efectos de la erupción del volcán Tambora; y casi mil años antes, en el 898, una sequía en Al-Andalus fue tan severa que sus pobladores llegaron al canibalismo. Son datos rescatados de viejos documentos por investigadores de la Universidad de Extremadura.
El registro oficial de las series meteorológicas en España comenzó alrededor de 1850, pero antes ya se habían anotado medidas puntuales en algunas zonas de la Península Ibérica. Las primeras las remitió en 1724 el médico portugués Isaac Sequeira al físico británico James Jurin, que intentaba formar una red europea de meteorólogos, según recogen documentos guardados en la Royal Society de Londres.
Las anotaciones del médico portugués registran una de las tormentas más fuertes de las que se tiene constancia en territorio peninsular. Pasó por Lisboa el 19 de noviembre de 1724 y afectó a todo el centro y norte de Portugal, causando daños en palacios, iglesias y edificios, además de hundir o inutilizar numerosas embarcaciones en la costa y el río Tajo.
“Los efectos que causó esta bomba meteorológica el día anterior –18 de noviembre– en Madeira, nos hace pensar que se trató de una tormenta tropical”, señalan los investigadores. Tormentas de este tipo, que se asocian a huracanes en el Atlántico, solo se conocen otras dos en España: “Una del año 1842 y la más reciente en 2005, que también se desarrolló en el entorno de Madeira y llegó hasta nuestras costas”.
Pero las investigaciones meteorológicas han llegado mucho más atrás en el tiempo. En concreto, se ha efectuado “el primer intento serio de obtener información climática a partir de fuentes árabes en la península Ibérica”, subraya José Manuel Vaquero, otro de los autores, que recalca: “Estamos hablando de noticias del clima en España hace mil años”.
“Recopilando estas informaciones podemos decir que ocurrieron importantes sequías en Al-Ándalus entre 748-754, 812-823 y 867-879, unos periodos en los que encontramos muchas referencias a sequías y hambrunas asociadas, que incluso hicieron que la gente emigrara hacia el norte de África”. Los científicos destacan una llamativa referencia: “En el año 898 una sequía, probablemente corta pero muy severa, llevó a los andalusíes a practicar el canibalismo para poder sobrevivir, según algunos crónicas, aunque seguramente también influyeran otros factores socioeconómicos o epidemias”.
http://flickrhivemind.net/User/juan
%20del%20pozo/Interesting
Otros datos revelan que el clima en Córdoba, una de las ciudades más importantes del mundo por entonces, mostró una mayor frecuencia de la nieve y el granizo en el período 971-975 respecto a las medias actuales. Este estudio se ha publicado en la revista The Holocene.
Los cambios climáticos se aprecian en otras épocas con la presencia de una extensa red de neveros o pozos de nieve, ventisqueros y glaciares que se construyeron y mantuvieron entre los siglos XVI y XIX a lo largo del Mediterráneo, algunos ubicados en áreas donde no nieva en la actualidad un solo día al año. El almacenamiento y distribución de hielo eran un negocio que involucraba secciones enteras de la población rural. En este periodo se produce la Pequeña Edad de Hielo, un período frío que abarcó desde comienzos del siglo XIV hasta mediados del XIX. Puso fin a una era extraordinariamente calurosa llamada óptimo climático medieval, período entre los años 700 al 1200, cuando las temperaturas fueron más elevadas que en la actualidad, hasta el punto de poder explotar agrícolamente Groenlandia.
http://es.wikipedia.org/wiki/Sierra_Nevada_(Espa%C3%B1a)
Hay también una amplia evidencia de que durante ese período los glaciares se extendieron en los Pirineos, fundiéndose desde entonces. Es más, los remanentes del glaciar de Sierra Nevada que finalmente sucumbió al final del siglo XX se originaron en este momento y no eran, como a veces se dice, restos de la última verdadera Edad de Hielo. Los últimos verdaderos glaciares de Sierra Nevada y los Picos de Europa se fundieron a finales del siglo IX. 

Fuentes:
http://www.agenciasinc.es/Noticias/La-peninsula-iberica-sufrio-tormentas-tropicales-en-el-siglo-XVIII-y-duras-sequias-en-el-periodo-musulman
http://www.teinteresa.es/
http://www.tiemposevero.es/ver-reportaje.php?id=67

martes, 16 de diciembre de 2014

Los vikingos en España

Los cristianos los llamaban nordomanii o lordomanii y los musulmanes mayus o «adoradores del fuego». Eran los vikingos.
Desde finales del siglo VIII, los normandos iniciaron el saqueo de las costas francesas y británicas. Carlomagno hizo todo lo posible por defender sus costas, pero era difícil encontrar una estrategia apropiada que contrarrestase las tácticas vikingas. Los diablos rubios mostraban especial predilección por el saqueo de los ricos monasterios e iglesias de los francos, casi todos ellos presas cómodas y sustanciosas puesto que eran ricos y se alzaban cerca del mar o a orillas de ríos, en lugares, por tanto, de fácil acceso para las veloces y ligeras embarcaciones de aquellos bárbaros.
Cuando los ataques se repitieron y fueron haciéndose cada vez más frecuentes, el pánico se adueñó de la tierra. En los rezos de algunas iglesias se incluyó la plegaria A furore normanorum libera nos (Señor, líbranos del furor de los normandos). Un cronista español los definió como gens pagana et nimis crudelissima.
Los vikingos o normandos (hombres del norte) procedían de Noruega, Dinamarca y, en menor medida, de Suecia. Hacia el siglo VII, la población de estos territorios había crecido por encima de lo que permitían sus recursos económicos, agrícolas y comerciales, de modo que a una parte importante de sus gentes no les quedaba más remedio que emigrar o perecer de hambre. A esta forzada emigración contribuían también causas sociales de distinta índole.
Al propio tiempo, un avance técnico fundamental iba a favorecer la expansión vikinga por lugares tan alejados de sus territorios: la incorporación de velas cuadradas abatibles a sus famosos barcos, los drakars.
En agosto del año 844 una la expedición vikinga llegó a Lisboa por el estuario del Tajo, ya en tierra musulmana. Allí causaron muchos estragos en tres días de combates. El gobernador de Lisboa envió correos a Córdoba para avisar a Abd al–Rahman II de la llegada de unos piratas que presumiblemente continuarían hacia el Sur. En efecto, al poco tiempo los vikingos alcanzaron la desembocadura del Guadalquivir. Allí se dividieron en dos grupos: uno iría a saquear Cádiz, la bella ciudad víctima eterna de la piratería, para dirigirse después tierra adentro hasta Medina Sidonia y de allí a Sevilla, y otro, compuesto de unos ochenta navíos, remontaría el río también hacia Sevilla. Después saquearon Coria del Río, y pasaron a cuchillo a la población. Las noticias de la matanza provocaron una ola de pánico en la comarca. Una parte de la población de Sevilla abandonó la ciudad precipitadamente para refugiarse en Carmona, al amparo de sus excelentes murallas, y en otros lugares de la sierra. Finalmente, el primero de octubre, los vikingos atacaron Sevilla: «Imposible calcular el número de muertos y cautivos». Las tropas del emir, muchas de ellas trasladadas precipitadamente desde sus guarniciones fronterizas del Norte, se enfrentaron con los normandos y les causaron las primeras bajas importantes, unos setenta muertos. Pero esta pequeña contrariedad no detuvo a los rubios saqueadores.
Llegaron nuevas tropas para reforzar al ejército andalusí y los vikingos, prudentemente, se fortificaron en Tejada, sufriendo su primera gran derrota. Perdieron quinientos guerreros y cuatro embarcaciones. Añade el cronista: «Gran número de normandos fueron colgados en Sevilla y otros fueron crucificados en el acto sobre los troncos de las palmeras».
La memorable incursión de los normandos contra Sevilla sirvió para que el emir de Córdoba se percatase de la indefensión en que se hallaban sus fronteras marítimas ante aquel tipo de agresiones. Hizo amurallar Sevilla y construyó las atarazanas reales que habrían de dotar a al-Andalus con una flota de guerra capaz de evitar futuros ataques por mar. Esta flota fue dotada de una especie de artillería de fuego, probablemente inspirada en el famoso «fuego griego» de los bizantinos.
De este modo, cuando los normandos hicieron su segunda incursión, en el año 244 de la Hégira —866 de Cristo—, en tiempos del emir Mohammad, la escuadra musulmana les salió al encuentro en la desembocadura del río de Sevilla y los pusieron en fuga: les quemaron algunas naves y se marcharon.
En 858, o al año siguiente, los vikingos volvieron a visitar las costas cantábricas con unas sesenta y dos naves que transportaban, según las hiperbólicas fuentes cristianas, cerca de cuatro mil hombres. Los mandaba el jefe noruego Hasting. El rey de Asturias, Ordoño I, acudió a rechazarlos como antaño su padre.
La expedición normanda siguió el camino de la anterior y descendió por las costas atlánticas sembrando el terror en las poblaciones del litoral. Cuando se proponían remontar el Guadalquivir en busca de las fértiles llanuras béticas, se toparon con la flamante escuadra andalusí y con sus terribles máquinas de fuego. Algunas embarcaciones vikingas resultaron incendiadas; las restantes, prudentemente, se batieron en retirada y enfilaron sus proas hacia aguas menos defendidas. Poco después se registra un desembarco en Algeciras, cuya mezquita mayor incendiaron. Los saqueos prosiguieron por el Norte de África y Baleares.
Es probable que algunos barcos de esta misma expedición remontasen el Ebro. En cualquier caso, los vikingos alcanzaron Pamplona y apresaron a Sancho García, por cuyo rescate obtuvieron la respetable cifra de noventa mil dinares.
De los saqueos de distintas localidades catalanas ha quedado constancia en el testimonio de un monje que escribe: «Vinieron los paganos y saquearon la villa entera y también devastaron la tierra los piratas. Sus habitantes fueron cautivados o abandonaron sus haciendas para emigrar a otros lugares».

Morales Romero, Eduardo: Historia de los vikingos en España, Miraguano, Madrid, 2004
http://www.mundohistoria.org/blog/articulos_web/vikingos_en_espa%C3%B1a
http://es.wikipedia.org/wiki/Los_vikingos_en_la_pen%C3%ADnsula_ib%C3%A9rica
http://www.arteguias.com/historiavikingos.htm
http://books.google.es/books?id=3Z8NgXgRytUC&pg=PA200&dq=vikings+spain&hl=en&sa=X&ei=ZypKUfmgBMPA7AaViYHICw&ved=0CD8Q6AEwAw#v=onepage&q=vikings%20spain&f=false

sábado, 14 de junio de 2014

Un neandertal emplumado en el Museo de la Evolución Humana de Burgos

La reconstrucción que se hacía antiguamente de los neandertales era la de unos seres muy desgarbados, con las rodillas flexionadas, pero ya hace mucho tiempo que se sabe que la postura bípeda completa, del mismo tipo que la nuestra, se alcanzó hace más de cuatro millones de años, con los primeros australopitecos. Los neandertales eran más anchos de caderas y de tronco que nosotros, y muy musculosos, de piernas y antebrazos cortos. La frente era huidiza, bajo las cejas había un engrosamiento óseo que hacía que sobresaliesen, y carecían de mentón.

En esas reconstrucciones antiguas les ponían en todo el cuerpo el pelo de los chimpancés, y eso los hacía parecer muy primitivos. Hoy se los representa con cabello y barba, y el resto del cuerpo poco velludo, y así parecen mucho más humanos. Sin embargo, no hay ningún dato científico que avale que tenían cabello (es decir, pelo de crecimiento continuo) y barba (también de crecimiento permanente), ya que nuestra especie es la única que muestra este tipo de pelo en la biosfera actual.
Para llevar a cabo la reconstrucción del neandertal su autor, el paleoartista italiano Fabio Fogliazza, del Laboratorio de Paleontología del Museo de Historia Natural de Milán, empleó cerca de seis meses. Empezó por modelar con arcilla los músculos faciales y adherirlos a un molde de uno de los cráneos de neandertal mejor conservados que se conocen, el descubierto en la cueva de La Ferrassie, en Dordoña, Francia. Posteriormente añadió la piel, también de arcilla, dando expresión al rostro. Luego procedió a crear un negativo del molde con una silicona elástica y a continuación, un positivo con resina sintética, al que aplicó el color de la piel y la pintura facial a base de pigmentos ocre rojizo (almagre) y negro, este último fabricado con dióxido de manganeso. Las plumas agregadas y la garra pertenecen a las especies documentadas en Fumane. Foto: Giorgio Bardelli, Museo de Historia Natural, Milán.

http://terraeantiqvae.com/profiles/blogs/el-rostro-de-un-neandertal-emplumado-abre-el-nuevo-espacio-exposi#.U5y2yPl_uSo

viernes, 23 de mayo de 2014

Un cambio climático provocó la extinción de los hominoideos de Europa

Tras expandirse por África, los hominoideos  empezaron a dispersarse por Eurasia hace 14 millones de años, donde se diversificaron dando lugar a numerosas especies gracias a la especialización alimentaria. Pero este factor parece haber sido responsable de su desaparición, según un estudio publicado en la revista Plos One por un equipo de científicos del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont. 
A. Reconstrucción de la cara de Pierolapithecus catalaunicus, por Meike Köhler.
 B. Reconstrucción de Anoiapithecus brevirostris, por Marta Palmero.
C. Reconstrucción de Hispanopithecus laietanus, por Ramon López. Foto: ICP

Cara de Pierolapithecus catalaunicus,
recuperado en 2002 en el vertedero de Can Mata
(Els Hostalets de Pierola, Anoia). Foto: ICP.
La investigación ha determinado la dieta de cinco especies de hominoideos de la Península Ibérica a partir del microdesgaste que presentan sus dientes e integra los resultados con los de otras especies del este de Europa. Según los datos aportados a partir de esta técnica, un cambio climático habría reducido la disponibilidad de su alimento principal y las especies no se habrían adaptado a otros recursos alimentarios.

Cuando los cambios en el clima se hicieron más acusados, los hábitats de estas especies se fragmentaron y sus alimentos favoritos comenzaron a escasear durante largas épocas del año. En Europa central y occidental, estas especies no habrían sido capaces de adaptarse a otros tipos de alimentación y se extinguieron hace entre doce y nueve millones de años, mientras que las especies del este de Europa sobrevivieron hasta hace siete millones de años.

Fuentes: 
http://www.icp.cat/index.php/es/sala-de-prensa/noticies-icp/1012-extincio-hominoideus-europa-dieta-plos-one-demiguel
http://www.agenciasinc.es/Multimedia/Fotografias/Un-cambio-en-el-clima-provoco-la-extincion-de-los-hominoideos-de-Europa

miércoles, 4 de diciembre de 2013

El rey Sebastián y los sebastianes

Las Cortes de Tomar, que se reunieron en abril de 1581, fueron una ocasión histórica. Allí se confirmó la unión de toda la península bajo una sola corona. Las Cortes juraron fidelidad al rey y reconocieron a su hijo, el príncipe Diego, como su sucesor. A cambio, el rey Felipe II confirmó todos los privilegios y la independencia de Portugal, en términos similares a aquellos que habían unido a otros reinos de la Península con Castilla hacía más de un siglo. Para acallar los continuos rumores de que Sebastián aún estaba vivo y que regresaría para reclamar su trono, el rey dispuso que se trajera el supuesto cuerpo del rey Sebastián desde África.

Pero las historias siguieron circulando, difundidas principalmente por el clero, que se oponía a la sucesión española y esperaba el regreso del rey. Se seguía diciendo que el rey estaba vivo en África y que vivía con los árabes en las montañas. Entre las leyendas que surgieron referidas al rey desaparecido, hubo una que sugería que el monarca deseaba expiar sus pecados vagando siete años por el desierto en penitencia y soledad, después de lo cual reaparecería. Los siete años expirarían en 1585, una fecha que, consecuentemente, muchos aguardaron con emoción. En 1584 hubo rumores que hablaban de que habían identificado en un pueblo de la frontera hispano-lusa a un joven que algunos tomaron por el rey desaparecido. Las autoridades lo arrestaron y lo enviaron a Lisboa, donde fue identificado como el hijo de un alfarero del pueblo, y enviado a galeras de por vida.
Desde aquel momento en adelante, los sebastianes se multiplicaron. Pero 1585 transcurrió sin que hubiera indicio alguno todavía del rey ausente.
Años después, toda la historia volvió a agitarse de nuevo. En agosto de 1598, João de Castro, que por entonces estaba en París, recibió una carta de un noble portugués residente en Venecia, informándole de que un viajero que pasaba por la ciudad había revelado que él era realmente don Sebastián. El hombre, que parecía un miserable vagabundo, había sido acogido por un posadero que había tenido lástima de él y fue el primero al que reveló la información. Las noticias no tardaron en difundirse, y llegaron a oídos de un noble exiliado portugués que vivía en Venecia. Un miembro del personal de la casa del noble, que había estado al servicio de Antonio de Carato, fue a ver al vagabundo, y confirmó que este mostraba todos los indicios de ser el rey desaparecido. El transcurso de veinte años habría cambiado naturalmente el aspecto de Sebastián, de modo que la cuestión del parecido no era ya un gran problema. Más trascendental era la cuestión de explicar por qué el rey no había hecho nada por revelar su identidad durante dos décadas. En este punto, el supuesto Sebastián tenía que contar una larga y enrevesada historia.
Decía que se las había arreglado para escapar tras la famosa batalla de Alcazarquivir, en compañía de un puñado de nobles portugueses. Habían intentado pasar a Portugal, pero sintió remordimientos por el desastre al que había conducido a su país y decidió no regresar. En vez de eso, partió hacia Egipto, y luego viajó a Etiopía, donde visitó al mítico rey cristiano Preste Juan. Tras un par de años allí, volvió a emprender sus viajes, y fue a Persia, donde sirvió en el ejército durante seis años de guerras contra los turcos. Tras Persia, consiguió llegar a Jerusalén y luego a Constantinopla, desde donde pasó a Hungría, Moscovia y Suecia, luego enfiló hacia el sur, hasta Londres, en Inglaterra, donde visitó al pretendiente del trono portugués, Antonio de Crato. Luego fue a Holanda y finalmente a París, donde pasó un año, y luego bajó a Italia, junto al Mediterráneo. A todo esto, tuvo una visión que le indicó que debería hacer todos los esfuerzos posibles para recuperar su trono de Portugal. Haciéndose llamar ahora El Caballero de la Cruz, partió hacia Roma con el propósito de descubrirse ante el papa. Sin embargo, lo habían asaltado por el camino y le habían robado todas sus ropas y propiedades, y nunca consiguió ver al papa. Y así fue como había acabado, pareciendo un pobre pordiosero, en Venecia.
Por presiones de la corona española fue encarcelado. El pretendiente permaneció prisionero durante dos años, y fue sometido a múltiples interrogatorios. Y fue en ese momento cuando la historia dio un giro tan sorprendente como inexplicable. A pesar de varios intentos por poner a prueba la memoria del prisionero y preguntarle por detalles íntimos de la vida de Sebastián, el mendigo salió airoso de todas las pruebas. Podía repetir detalles de conversaciones que los embajadores venecianos de la época habían mantenido con Sebastián, demostró que tenía una fortaleza física semejante a la del rey (que había sido capaz de levantar a un hombre con un brazo), y fue identificado como Sebastián por personas que habían conocido al rey veinte años atrás.
 
El Senado de Venecia evidentemente no quería verse arrastrado a un conflicto político. A mediados de diciembre de 1600, un tribunal especial decretó la libertad del prisionero, con la condición de que abandonara el territorio de la república inmediatamente. Si no lo hacía, sería enviado a galeras. Algunos amigos trasladaron al prisionero a Padua, donde aquella misma noche -el 15 de diciembre- se entrevistó con personajes clave y se ofreció para que le hicieran un examen físico. Las personas allí reunidas, todas portuguesas, parecieron aceptar las pruebas físicas que mostró. Sin embargo, tenían dos pequeñas dudas. El hombre que tenían ante sí, a diferencia de Sebastián, tenía una piel demasiado morena, lo cual atribuyeron al efecto del sol africano. Más importante, tal vez, era el hecho de que cometió varios errores graves hablando portugués, pero esto también podía pasarse por alto, considerando que había pasado tantísimos años fuera de su país natal.

Los partidarios quedaron convencidos y lo dispusieron todo para trasladar a Sebastián aquella misma noche a Francia, por temor de que pudiera ser capturado por los españoles. Resultó que el embajador español en Venecia había seguido cada movimiento del pretendiente, que fue obviamente capturado a finales de mes en los dominios del gran duque de la Toscana.
 
Entre tanto, los seguidores de Sebastián andaban atareadísimos por toda Europa intentando conseguir que se aceptara la identidad real de aquel hombre, como un requisito necesario para su puesta en libertad. Los líderes políticos eran reacios a comprometerse, sabiendo que eso les acarraría conflictos con España, que junto a sus aliados dominaba Italia tanto política como militarmente. Al final, el gran duque tomó una decisión, y el lunes de Pascua de 1601 los toscanos entregaron a su prisionero a los españoles, que lo escoltaron hasta la costa y lo pusieron a bordo de una nave con destino a Nápoles. En Nápoles, por seguridad, fue alojado en un castillo.
 
Finalmente, el mercader calabrés a finales de abril de 1602 fue condenado de por vida a galeras, por impostor. Se le hizo desfilar por las calles de Nápoles a lomos de un burro y ataviado con un gorro de arlequín. Para sus seguidores, este trato no era más que una reedición del modo en que Jesús fue tratado en su camino al Calvario. De hecho, todas las descripciones posteriores de lo que le ocurrió están basadas exclusivamente en resúmenes escritos por sebastianistas, que no dejan de mencionar su actitud regia cuando fue atado al duro banco en la galera, la rapidez con la que todo el mundo lo reconoció como el verdadero Sebastián y el respeto que inspiraba en todo aquel que lo veía. Cuando su galera llegó a Cádiz, se dijo que el duque de Medina Sidonia había bajado al puerto y lo había reconocido como el verdadero rey.
 
De repente, en enero de 1603, el remero desapareció del puesto que solía ocupar. ¿Había escapado o lo habían matado? Aquello resultó ser el final de la historia: lo sacaron de la galera y lo llevaron a una prisión para posteriormente ser condenado a la amputación de su mano derecha y colgado el 23 de septiembre.

domingo, 1 de diciembre de 2013

El censor que evitó que Franco sufriera abusos deshonestos

La censura es una práctica determinante para mantener el pensamiento único entre los súbditos. En la nacionalcatólica España de Franco  no bastaba con una censura, teníamos dos: una censura religiosa y otra civil.
Los censores de la Iglesia, encargada del control social, moral y doctrinal, hacían constar en las publicaciones la inscripción Nihil obstat (abreviatura de nihil obstat quominus imprimatur, no existe impedimento para que sea impresa). Respecto a la censura civil, por la Ley de prensa de 22 de abril de 1938, la prensa pasaba a convertirse en transmisora de los valores oficiales e instrumento de adoctrinamiento político y los periodistas se transustanciaban en dignos trabajadores al servicio de España.
En cierta ocasión, según cuenta Juan Eslava Galán en De la alpargata al seiscientos, un joven de la localidad de Oliva de la Frontera (Badajoz), que estrenaba una moto de segunda mano, se presentó en casa de su novia para invitarle a dar un paseo. La chica, de intachable moral y de familia cercana al Régimen, pidió el permiso paterno y, aunque a regañadientes, se le concedió.
Delante de la familia, y de los curiosos, subió a la moto a mujeriegas (con las dos piernas a un lado) y le dijo a su novio: cuando quieras. Dio unas vueltas por el pueblo y, con la excusa de probar la moto en carretera, salió del pueblo hasta un paraje escondido donde paró la moto… ¡Bájate, que hoy no te salva ni Franco!
Ese mismo día la pareja de la Guardia Civil se presentó en casa del muchacho y se lo llevó al cuartelillo. El día del juicio no se le ocurrió otra cosa que alegar que su novia, delante de muchos testigos, había dicho cuando quieras… Fue condenado tanto por abusos deshonestos como por ofender al jefe del Estado (¡Bájate, que hoy no te salva ni Franco!).
Un periodista publicó en un diario de Sevilla… “Condenado por abusos deshonestos y ofensas al jefe de Estado“. El censor estuvo rápido y obligó a modificar aquel titular que daba a entender que el jefe del Estado había sido mancillado.

jueves, 28 de noviembre de 2013

La ciencia española y Masson de Morvilliers

España, esta nación hoy paralizada, tiene necesidad de una gran sacudida que la saque del letargo político en que se encuentra. Masson de Morvilliers publicó a finales del siglo XVIII su famoso artículo sobre España en la Encyclopedie. ¿Qué se debe a España? Desde hace dos, cuatro, diez siglos, ¿Qué ha hecho España por Europa?
¿Qué debe la ciencia europea a España? Nada, constató, porque nada puede esperarse de un país que necesita permiso de los sacerdotes para pensar... sus ceremonias religiosas, sus curas, sus frailes han hecho de esta colosal nación un pueblo de pigmeos.
El artículo "Espagne" publicado en la Encyclopédie méthodique provocó una de las polémicas culturales más célebres del siglo XVIII español y originó un verdadero conflicto diplomático entre Francia y España.
Finalmente y para darle la razón, la Inquisición consiguió en 1788 la incautación "mientras se realizaban las correcciones oportunas" de todos los tomos de la Encyclopedie que habían llegado a Madrid.
Artículo incluido en la Geographie Moderne, tomo I, páginas 554-68, de la Encyclopedie Methodique, París, 1782.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Los higos y Fernández Flores

Durante la 1ª Guerra Mundial, en la que España se mantuvo neutral, se produjo un aumento de  precios de los productos de primera necesidad que provocó una crisis casi continua entre los años 1916 y 1917. Como ocurre en cualquier momento crítico, -y me acuerdo ahora de muchos remedios mágicos a la actual- las soluciones propuestas fueron variopintas y, a veces, pintorescas.
Fernández Flores contaba, con su corrosivo estilo, la siguiente anécdota: 
Recordará usted que esto de la escasez y la carestía de las susbsistencias era algo para lo que no se encontraba solución.
Cuando el gobierno de Dato se decidió a crear la Comisaría de Abastecimientos, el estado del país era terrible. Y en esto andaba cuando se tuvo noticia de que el ilustre político liberal señor Royo Villanova había inaugurado su cátedra de la universidad de Zaragoza con una lección acerca de las subsistencias...
La gente supuso que se trataría de una divagación más. Pero no: el señor Royo llevaba la idea salvadora, tan sencillo como lo del huevo de Colón: no comer. Es decir, comer muy poquito, casi nada, una pequeñez, una migajita... Pero el señor Villanueva comprendió que no bastaba la teoría, con ser genial, sino que era preciso ofrecer un ejemplo. Y el ejemplo fue él mismo. El señor Royo, en un momento emocionante que nunca podrán olvidar los que lo vieron declaró:
- Aquí, donde me veis, llevo cuatro días comiendo medio kilo de pan y docena y media de higos cada veinticuatro horas.
Hubo un rumor de admiración. Algunas señoras sollozaron.
- Pero no me compadezcáis -añadió-: esos alimentos bastaban para producir en mi organismo 2548 calorías...
Otro rumor prolongado. Un cesante incrédulo gritó:
- ¡Que las enseñe!
- Con esas calorías -siguió el señor Royo- tuve sobrado vigor para el trabajo y una salud admirable. ¿Y sabéis cuánto había gastado en mis refacciones...? Treinta y cinco céntimos diarios: veinticinco en el pan y diez en los higos.
Terminada la conferencia, los presentes fueron desfilando cerca del señor Royo para felicitarle y palparle a la vez, con objeto de convencerse de que aún tenía carne sobre los huesos.
Cuando supo lo ocurrido en Zaragoza, el señor Dato mandó llamar al señor Alas Pumariño y, ya en su despacho, le dijo:
- ¿Se enteró usted de lo que hizo Royo Villanova?
- Sí, señor.
- Comprenderá usted que no podemos dejarle a un liberal la gloria de haber resuelto la cuestión de las subsistencias desde la oposición. Sería la crisis; sería la caída del partido. Usted tiene que hacer algo más sensacional, como comisario. ¿Es usted capaz de vivir con diez higos diarios?
- No, señor.
- ¿Y con doce?
Alas Pumariño suspiró:
- Tampoco.
- ¿Ni siquiera con diecisiete...? Coma usted un higo menos que Royo Villanova y estamos salvados.
Alas Pumariño dejó caer los brazos:
- ¡No puedo, no podré jamás!
Cuando el señor Alas salió del despacho del señor Dato ya no era comisario de Abastecimientos.
 
Wenceslao Fernández Flórez

domingo, 24 de noviembre de 2013

Un impuesto de un siglo para una guerra de tres meses


La guerra entre EEUU y España empezó y acabó en 1898. El conflicto armado se produjo entre los meses de mayo y julio (aunque la paz se firmó en diciembre) y supuso una derrota aplastante del ejército español. El gobierno de Estados Unidos implantó entonces un impuesto a las llamadas telefónicas de larga distancia, con el único objetivo de sufragarla, pero los norteamericanos han seguido pagándolo hasta ahora.

Para sorpresa de muchos, resulta que han estado más de un siglo recaudando dicho impuesto hasta que alguien, en 2005, se dio cuenta y decidieron realizar una devolución en la declaración de la renta equivalente al importe pagado durante el año anterior.



La revista satírica The spoof propone que ya que se ha estado tanto tiempo recaudando, tal vez lo mejor sería utilizar ese dinero para el fin que fue recaudado y que el gobierno declare la guerra a España.

Aparte de bromas, el Congreso promulgó el denominado "impuesto al consumo de lujo" en 1898 (1 centavo por llamada telefónica en 1898), cuando sólo existían unas pocos miles de líneas telefónicas en el país. Fue derogada en 1902, pero se volvió a aplicar 1914, para pagar por la Primera Guerra Mundial, y se convirtió en permanente.
Finalmente, ya en el año 2006, se presentó en el Congreso un proyecto de ley para derogar el impuesto de la Guerra de Cuba.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

La Olimpiada de la Hostia

A Pío XII se le acusó de no hacer algo más contra la barbarie nazi sufrida por los judíos y, además, de ser tan anticomunista como los fascistas, lo que está claro es que su anticomunismo se vio acentuado cuando terminó la guerra y hubo posibilidades de que ganasen en las elecciones parlamentarias de Italia. Pío XII declaró que cualquier italiano católico que apoyara a los candidatos comunistas en las elecciones generales italianas del 1948 sería excomulgado e instó a que se apoyase al Partido Demócrata Cristiano de Alcide de Gasperi que, a la postre, resultaría ganador. Además, al año siguiente autorizó a la Congregación para la Doctrina de la Fe a excomulgar a cualquier católico que militara o apoyara al Partido Comunista. Su acercamiento a la otra potencia, EEUU, era evidente y para ello se sirvió de Francis J. Spellman, arzobispo de Nueva York y amigo personal del Papa. Así estaban las cosas…
En 1952, en plena Guerra Fría, se celebró el XXXV Congreso Eucarístico Internacional en Barcelona donde, según crónicas de la época, se congregaron casi un tercio del Sacro Colegio Cardenalicio, más de doscientos cincuenta obispos de todo el mundo, quince mil sacerdotes y dos millones de fieles. En este Congreso es donde el arzobispo Spellman soltó aquello de…
No hay en la hora mundial actual otra elección: o comunión, o comunismo.
En una de las multitudinarias misas que allí se celebraron se llegó a dar la comunión a 500.000 fieles… y de aquí nació llamarle la Olimpiada de la Hostia.
XXXV Congreso Eucarístico internacional de Barcelona
XXXV Congreso Eucarístico internacional de Barcelona
 

domingo, 14 de abril de 2013

Títulos del rey Juan Carlos I

"Juan Carlos I, Rey de España, de Castilla, de León, de Aragón, de las Dos Sicilias, de Jerusalén, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdoba, de Córcega, de Murcia, de Menorca, de Jaén, de los Algarves, de Algeciras, de Gibraltar, de las Islas Canarias, de Hungria, de Dalmacia, de Croacia, de las Indias Orientales y Occidentales y de las islas y tierra firme del Mar Océano; Archiduque de Austria; Príncipe de Suabia, Duque de Borgoña, de Brabante, de Milán, de Atenas, de Limburgo, de Lotaringia, de Luxemburgo, de Güeldres, de Estiria, de Carniola, de Carintia, de Wurtemberg y de Neopatria; Marqués de Oristán y de Gociano; Conde Palatino de Borgoña; Conde de Habsburgo, de Flandes, del Tirol, de Artois, de Hainaut, de Namur, de Gorizia, de Ferrete, de Kyburgo, del Rosellón, y de Barcelona; Señor de Vizcaya, de Molina, de Salins, de Malinas, de la Marca Eslovena, de Pordenone y de Trípoli; Landgrave de Alsacia y Margrave del Sacro Imperio Romano y de Burgau. Soberano Gran Maestre de la Insigne Orden del Toisón de Oro y Gran Maestre de todas la órdenes civiles y militares del Estado".
 

martes, 29 de enero de 2013

Los mercaderes de la muerte

En 1961, Ralph Williams y Malcolm Moos escribieron un discurso que el presidente de los EEUU debía leer en el Congreso. El discurso es muy famoso porque en él se alertó por primera vez de los perniciosos efectos para el país del llamado Complejo militar-industrial-congresual. Se advertía de que era un escándalo que hubiera numerosos cargos políticos que ayudaban al desarrollo de la industria de guerra y que después se retiraban para ocupar cargos en las empresas a las que habían favorecido. Una de las frases del texto que finalmente fue censurada por Eisenhower (perro no come perro) era de una claridad cristalina: "Hay que asegurarse de que los mercaderes de la muerte no lleguen a dirigir la política nacional".
En España, más que mercaderes de la muerte podríamos considerarlos su Consejo de Administración*.
En España, la oligarquía empresarial y latifundista, la iglesia, el ejército, la monarquía y la banca establecieron desde el siglo XIX un régimen controlado por ellos en exclusiva y enormemente represivo, que arrinconó los derechos ciudadanos más básicos y mantuvo a la inmensa mayoría del pueblo en la miseria. Cuando este poder fue cuestionado la reacción fue brutal.
Según Edward Malefakis, catedrático de la Columbia University experto en el fascismo europeo, por cada asesinato político que cometió Mussolini, Franco cometió diez mil.
El golpe militar se realizó para que la iglesia pudiera continuar controlando la educación de los españoles y también la tierra que poseía; para que la monarquía continuara siendo el sistema político que garantizara el dominio por parte de las derechas de los aparatos del Estado, incluyendo las fuerzas armadas, la judicatura y las fuerzas del orden; para que el ejército continuase con sus privilegios, garantes de la unidad de la Patria (manteniendo al ejército como instrumento de represión interna); para que la banca y la oligarquía pudieran mantener sus escandalosos privilegios.
Unos privilegios que aún conservan y que cada día consiguen incrementar.
Como dijo Roberto Mangabeira Unger, catedrático de Harvard y exministro de Asuntos Estratégicos de Brasil, “España es una democracia secuestrada por las grandes empresas, por una plutocracia mercantilista que ha puesto las instituciones del Estado a su servicio”.
Tan a su servicio, que los directivos de las grandes empresas pasan por los ministerios como una forma de promocionar sus carreras y sus cuentas de crédito.
La lista de ex políticos españoles que ahora se lucran en la empresa privada es larga. Felipe González, ex presidente del Gobierno, es en la actualidad consejero de Gas Natural.
Miguel Boyer, que fue ministro de Economía y Hacienda durante el Gobierno de González, es consejero de Red Eléctrica Española.
Nicolas Redondo Terreros, ex concejal en Vizcaya, y Marcelino Oreja, ex diputado, se sientan ahora en el Consejo de Administración de la empresa FCC.
Josu Jon Imaz, ex consejero de Industria, Comercio y Turismo del Gobierno Vasco, preside Petronor, mientras que Luis Carlos Croissier, ministro de Industria y Energía en el segundo Gobierno de Felipe González, es hoy consejero de Repsol.
Isabel Tocino, ministra de Medio Ambiente durante el Gobierno de José Maria Aznar, o Abel Matutes, ex ministro de Industria y Energía también con Aznar, son consejeros del Banco Santander.
Rodrigo Rato, quien fuera vicepresidente con Aznar, presidió brillantemente Bankia y se ha incorporado a  Telefónica, casualmente una compañía que se privatizó siendo vicepresidente del Gobierno. Pedro Solbes, ex ministro de Economía y Hacienda con Rodríguez Zapatero fue nombrado asesor de Barclays para Europa. Otro exministro, Josep Piqué ocupa en la actualidad la friolera de 12 poltronas en distintos Consejos de Administración.
Otros ex ministros como Eduardo Zaplana o Javier de Paz, tienen contratos con Telefónica, mientras que Josep Borrell es consejero de Abengoa. Elena Salgado forma parte del Consejo de Administración de la empresa sudamericana Chilectra (Endesa Chile).
Un dato que llama la atención es que en el año 2009, el 8% de los consejeros del Ibex 35 (las 35 empresas más grandes de España) eran ex políticos. En el año 2010, el porcentaje subió hasta el 9,8%.
Endesa es especialista en hacerse con los servicios de políticos retirados. El grupo controlado por la italiana Enel tiene como consejero externo independiente a Miquel Roca, exdiputado de CiU con asiento en la constructora ACS. El actual ministro de Economía español, Luis de Guindos, fue hasta el momento de su nombramiento miembro del consejo de la eléctrica. Pedro Solbes, exministro de Economía, desempeña el cargo de consejero de Enel, la matriz de Endesa. Aznar, expresidente del gobierno, cobra 200.000 euros anuales como Asesor externo.
En Endesa también desempeñaron cargos de responsabilidad Pío Cabanillas, exministro portavoz, que después pasó a ocupar la dirección general de Comunicación e Imagen Corporativa de Acciona. En la gestión de este grupo de construcción y renovables también participan Javier Solana, ex alto representante de la Política Exterior de la Unión Europa (UE) en los últimos diez años, y Carmen Becerril, exsecretaria de Estado de Energía.
 
ENDESA
José María Aznar, ex Presidente del Gobierno. Ahora Asesor Externo. 200.000 € brutos anuales.
Miquel Roca, ex Diputado de CiU. Ahora Consejero Externo Independiente. 684.000 € anuales.
Luis de Guindos, ministro de Economía. Fue Consejero Externo Independiente y cobraba 684.000 € anuales.
Pío Cabanillas, ex Ministro Portavoz, también desempeñó cargos de responsabilidad en el pasado.
GAS NATURAL-FENOSA
Felipe González, ex Presidente del Gobierno. Ahora Consejero Independiente. 126.000 € brutos anuales (86.000 € netos+ dietas+comisiones).
ENEL
Pedro Solbes, ex Ministro de Economía. Ahora Consejero No Ejecutivo. 250.000 € brutos anuales.
CLH
Miguel Boyer, ex Ministro de Economía y Hacienda, fue Presidente de CLH.
RED ELÉCTRICA DE ESPAÑA
Luis Atienza. Fue ministro de Agricultura, pesca y Alimentación con Aznar, es ahora Presidente de Red Eléctrica de España.
José Folgado, ex Secretario de Estado de Energía. Ganó 159.000 € como Consejero Externo Independiente.
Miguel Boyer, ex Ministro de Economía y Hacienda. 95.000 € anuales.
ABENGOA
Ricardo Martínez, ex Secretario de Estado de Presupuestos.
Alberto Aza, ex Jefe de la Casa del Rey.
José Borrell, ex Presidente del Parlamento Europeo entre otros cargos. Ahora Consejero Independiente.
ACCIONA
Pío Cabanillas, ex Ministro Portavoz. Ahora Director General de Comunicación e Imagen Corporativa.
Javier Solana, ex Alto Representante de la Política Exterior de la UE.
Carmen Becerril, ex Secretaria de Estado de la Energía.
Otros:
Manuel Marín, ex Presidente del Congreso de los Diputados, ahora Presidente de la Fundación Iberdrola.
Josu Jon Imaz (ex presidente del PNV) ahora es tambien un alto representante de Petronor.
Rodolfo Martín Villa. Vicepresidente de la Sociedad General de Aguas de Barcelona.
*"El gobierno del estado es pura y simplemente el consejo de administración de los negocios comunes de la burguesía". Carlos Marx, Manifiesto del Partido Comunista, 1848