viernes, 5 de agosto de 2016

Muerte, sexo y mestizaje. El misterio de la extinción de los neandertales y otras noticias.

Durante los meses de junio y julio de 2016 han aparecido varias noticias que aclaran algunas cuestiones pero abren nuevas incógnitas sobre los orígenes del ser humano.
El Homo Neanderthalensis fue la especie predominante en Europa hace 45.000 años. Varios asentamientos en Alemania han sido analizados para intentar determinar su evolución demográfica. Los hallazgos arqueológicos muestran cómo estos grupos desaparecieron súbitamente inmediatamente después de conseguir su plenitud demográfica. En el estudio, dirigido por el profesor Jürgen Richter, se expone que para el período comprendido entre 110.000 y 70.000 años hay sólo cuatro sitios de asentamiento conocidos, mientras que en el período de entre 70.000 y 43.000 años hay noventa y cuatro. Menos de 1000 años después se produjo la extinción absoluta. Esto es, se llega a la conclusión de que los neandertales alcanzaron su pico poblacional justo antes de que su población disminuyera rápidamente y finalmente se extinguiera.
El número de sitios, su análisis y el análisis de las herramientas encontradas en estos asentamientos indican que la población neandertal en Alemania estaba sujeta a fluctuaciones demográficas extremas. En esta zona durante el Paleolítico Medio, parece que se produjeron cíclicamente varias migraciones, aumentos de población y posteriores disminuciones, hasta llegar a la extinción en ciertas áreas y luego un retorno de colonos a estos sitios.
El motivo de esa drástica desaparición todavía no está claro. Tal vez pudo ser debido a la baja diversidad genética o, posiblemente, al rápido ascenso demográfico del Homo Sapiens. 
Otro grupo internacional de investigadores ha descubierto la primera evidencia de canibalismo neandertal del norte de Europa, datada hace 40.500 a 45.500 años, en el yacimiento de Goyet (Bélgica), donde se han identificado 99 restos óseos pertenecientes a un mínimo de cinco individuos. La comparación de los vestigios neandertales con otros restos de fauna como caballos y renos recuperados en el mismo yacimiento "sugiere que las tres especies fueron consumidas de manera similar". Además se ha constatado que los restos óseos de sus congéneres fueron utilizados como percutores blandos en la fabricación de herramientas de piedra.
Al hacer un análisis completo del ADN mitocondrial de diez neandertales, los investigadores duplicaron los datos genéticos existentes en esta especie que se extinguió hace unos 30.000 años. Se confirmaron los resultados de estudios anteriores, al mostrar relativamente la poca variación genética en el final de los neandertales europeos. En otras palabras, estaban estrechamente relacionados entre sí. Esta gran uniformidad genética, a pesar de las distancias geográficas, indica que la población neandertal que habitaba Europa "era de pequeño tamaño".

En el otro extremo del mundo, Indonesia, una nueva evidencia ha revelado que los humanos modernos probablemente emplearon el fuego en la cueva de Liang Bua (Isla de Flores) hace 41.000 años, reduciendo la brecha de tiempo entre el último Homo floresiensis y los primeros humanos modernos en este sitio. La sedimentología y el estudio de láminas delgadas en algunos hogares hallados en la cueva de Ling Bua, certifican que fueron realizados por humanos modernos hace 41.000 años. Según los últimos estudios el 'hobbit' desapareció hace 50.000 años, al mismo tiempo que llegaba el Homo Sapiens al sudeste asiático. Estos hogares pueden ser una prueba de su relación directa y de que el hombre moderno pudo ser (¿una vez más?) el principal condicionante de la desaparición del Homo Floresiensis.
Por otra parte, en los últimos años, la historia de nuestra especie se ha convertido en una interesantísima película de sexo y mestizaje. Primero supimos que sapiens y neandertales no eran las dos especies aisladas que se pensaba, pues repetidamente tuvieron hijos fértiles desde hace unos 55.000 años. Después, el análisis genético de restos fósiles hallados en Siberia y el de humanos actuales desveló que nuestros ancestros también tuvieron descendencia con los denisovanos, de quienes hasta hace pocos años no se sabía ni que existían, hace unos 50.000 años. Su ADN está aún presente en australianos y habitantes del sur de Asia. Y ahora, un equipo de científicos españoles e indios publican pruebas de que hubo un tercer intercambio de fluidos y genes con otro antepasado cuyo rastro puede encontrarse aún en el genoma de los habitantes de las islas de Andamán, en la India.

Los investigadores han analizado el genoma de 70 indios, 10 de ellos del archipiélago de Andamán, para intentar averiguar cuál es el origen de sus gentes. Con la tez oscura, el pelo muy rizado y una estatura de pigmeos, estos humanos son muy diferentes a los indios del continente. Una vieja teoría del siglo XIX decía que esta población descendía de un grupo diferente al de los humanos que salieron de África hace unos 60.000 años para poblar el resto del planeta y  del que descendemos todos los Homo sapiens.
El estudio, publicado en Nature Genetics, ha demostrado que esa teoría no tiene ningún fundamento y que los pobladores de Andamán son genéticamente muy parecidos a cualquier otro humano del mundo. Su estatura posiblemente se deba a que hubo en ellos una fuerte selección natural y, al vivir en una isla, se enanizaron, como se ha demostrado que pasó con otros mamíferos y posiblemente también con el famoso hobbit de Flores, según los autores del trabajo. El color de la piel de estas personas, tan oscuro, posiblemente no ha sufrido modificación en todo este tiempo y es probablemente el que tenían todos nuestros ancestros antes de abandonar el continente africano.
Lo más sorprendente del trabajo es que el genoma de esta población contiene fragmentos que no se corresponden con los de ningún humano actual. Los investigadores creen que se trata de restos del genoma de un antepasado extinto con el que los sapiens se cruzaron y tuvieron hijos fértiles, aunque se ignora la identidad de ese homínido.  Se trataría de un homínido emparentado con neandertales y denisovanos, con los que compartió un ancestro común, pero bien diferenciado de ellos. Por ahora no hay forma de saber quién era este tercer compañero de cama, aunque podría tratarse del Homo erectus, el ancestro que ya caminaba erguido como nosotros hace unos dos millones de años.
Chris Stringer, paleoantropólogo del Museo de Historia Natural de Londres, considera que "este estudio también corrobora que solo hubo un evento de salida de África hace unos 60.000 años y que la existencia de este cruce refuerza la posibilidad de que el Homo erectus sobreviviera hasta hace unos 60.000 años en esta región, algo que aún no se ha podido confirmar con fósiles". 

Como vemos, todas las noticias hacen referencia a un periodo muy "concreto" (en términos evolutivos) de la historia del ser humano en lugares muy alejados entre sí que vuelven a cuestionar unos modelos excesivamente simplistas de la evolución humana. 

Fuentes:
http://arqueologiaenred.paleorama.es/2016/07/los-neandertales-en-centroeuropa-se.html
http://arqueologiaenred.paleorama.es/2016/07/te-has-comido-al-vecino-evidencias-de.html
http://elpais.com/elpais/2016/07/21/ciencia/1469101737_041094.html
http://diegoiguna.blogspot.com.es/search/label/prehistoria
http://www.taringa.net/comunidades/mexica/6079124/Hombre-denisovo.html
http://www.temporamagazine.com/practicas-postmortem-del-homo-sapiens-neanderthalensis-canibalismo-mito-o-realidad/

2 comentarios:

Eso es música dijo...

Muy interesante!

Diego Iguña dijo...

Gracias Eso es música, muy amable su comentario. ;)