lunes, 2 de diciembre de 2013

Física o filatelia. Ernest Rutheford

La frase «La ciencia es o Física o Filatelia» es posiblemente la más conocida del gran científico neozelandés Ernest Rutheford. 
De hecho, durante mucho tiempo, los físicos fueron (y en algunos casos siguen siéndolo) notoriamente despectivos con los científicos de otros campos. Cuando al gran físico austriaco Wolfgang Paul le abandonó su mujer por un químico, no podía creérselo. «Si hubiese elegido un torero lo habría entendido (comentó asombrado a un amigo). Pero un químico...»
Sobre Rutheford se cuentan muchas anécdotas, era afable y tenía un gran carisma. Físicamente era grande e imponente con una voz que hacía encogerse a los tímidos. En una ocasión, un colega al que le dijeron que Rutherford estaba a punto de hacer una transmisión de radio a través del Atlántico, preguntó secamente: «¿Y porqué utiliza la radio?»
Curiosamente, como si el destino le hubiese querido jugar una broma de mal gusto, le concedieron en 1908 el premio Nobel ¡de Química!

domingo, 1 de diciembre de 2013

El censor que evitó que Franco sufriera abusos deshonestos

La censura es una práctica determinante para mantener el pensamiento único entre los súbditos. En la nacionalcatólica España de Franco  no bastaba con una censura, teníamos dos: una censura religiosa y otra civil.
Los censores de la Iglesia, encargada del control social, moral y doctrinal, hacían constar en las publicaciones la inscripción Nihil obstat (abreviatura de nihil obstat quominus imprimatur, no existe impedimento para que sea impresa). Respecto a la censura civil, por la Ley de prensa de 22 de abril de 1938, la prensa pasaba a convertirse en transmisora de los valores oficiales e instrumento de adoctrinamiento político y los periodistas se transustanciaban en dignos trabajadores al servicio de España.
En cierta ocasión, según cuenta Juan Eslava Galán en De la alpargata al seiscientos, un joven de la localidad de Oliva de la Frontera (Badajoz), que estrenaba una moto de segunda mano, se presentó en casa de su novia para invitarle a dar un paseo. La chica, de intachable moral y de familia cercana al Régimen, pidió el permiso paterno y, aunque a regañadientes, se le concedió.
Delante de la familia, y de los curiosos, subió a la moto a mujeriegas (con las dos piernas a un lado) y le dijo a su novio: cuando quieras. Dio unas vueltas por el pueblo y, con la excusa de probar la moto en carretera, salió del pueblo hasta un paraje escondido donde paró la moto… ¡Bájate, que hoy no te salva ni Franco!
Ese mismo día la pareja de la Guardia Civil se presentó en casa del muchacho y se lo llevó al cuartelillo. El día del juicio no se le ocurrió otra cosa que alegar que su novia, delante de muchos testigos, había dicho cuando quieras… Fue condenado tanto por abusos deshonestos como por ofender al jefe del Estado (¡Bájate, que hoy no te salva ni Franco!).
Un periodista publicó en un diario de Sevilla… “Condenado por abusos deshonestos y ofensas al jefe de Estado“. El censor estuvo rápido y obligó a modificar aquel titular que daba a entender que el jefe del Estado había sido mancillado.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Todas las cosas están compuestas por átomos

El gran físico del Instituto Tecnológico de California, Richard Feynman, dijo una vez que si hubiese que reducir la historia de la ciencia a una frase, ésta sería:"Todas las cosas están compuestas por átomos".
Sobre las dimensiones de un átomo escribe Bill Bryson* en su libro Una breve historia de casi todo
Los átomos son pequeños, realmente diminutos. Medio millón de ellos alineados hombro con hombro podrían esconderse detrás de un cabello humano. Realmente es casi imposible de imaginar, pero podemos intentarlo.
Empieza con un milímetro, que es una línea así de larga: -. Imagina ahora esa línea dividida en mil espacios iguales. Cada uno de esos espacios es una micra. Ésta es la escala de los microorganismos. Un paramecio típico, por ejemplo (se trata de una diminuta criatura unicelular de agua dulce) tiene unas dos micras de ancho (0,002 milímetros), que es un tamaño realmente muy pequeño.
Si quisieses ver a simple vista un paramecio nadando en una gota de agua, tendrías que agrandar la gota hasta que tuviese unos doce metros de anchura.
Sin embargo, si quisieses ver los átomos de esa misma gota, tendrías que ampliarla hasta que tuviese 24 kilómetros de anchura.
Dicho de otro modo, los átomos existen a una escala de diminutez de un orden completamente distinto. Para descender hasta la escala de los átomos, tendrías que coger cada uno de esos espacios de micra y dividirlo en 10.000 espacios más pequeños. Ésa es la escala de un átomo: una diezmillonésima de milímetro. Es un grado de pequeñez que supera la capacidad de nuestra imaginación, pero puedes hacerte una idea de las proporciones si tienes en cuenta que un átomo es, respecto a la línea de un milímetro de antes, como el grosor de una hoja de papel respecto a la altura del Empire State.

*Bryson, Bill: Una breve historia de casi todo, RBA, Barcelona, 2004
http://thisisnthappiness.com/
 

viernes, 29 de noviembre de 2013

Canibalismo y cálculo: una historia oscura del continente blanco

Un explorador de la Antártida puede guardar secretos inconfesables.
Douglas Mawson volvía de la expedición a la Antártida solo, demacrado y congelado. El célebre explorador antártico australiano tenía una terrible historia que contar. Uno de sus miembros del equipo, Belgrave Ninnis, había muerto al caer en una profunda grieta, y el otro, Xavier Mertz, había muerto de inanición y frío. 
Mawson había luchado durante un mes totalmente solo, soportando tormentas de nieve y un frío aterrador; en todas partes fue alabado por esta extraordinaria hazaña de supervivencia. 
Sin embargo, la verdadera historia parece que fue mucho más oscura. Según un nuevo libro escrito por el historiador David Day, se sugiere que Mawson mató deliberadamente de hambre a Mertz y luego hirvió su carne y se la comió.
Day también afirma que Mawson tuvo un tórrido romance en tiempos de guerra (en Londres) con la viuda de su antiguo rival, el explorador británico Sir Robert Scott, mientras su esposa e hija lo esperaban de vuelta a Australia. También señala el historiador que el legendario explorador fue un cobarde que esquivó incorporarse a filas al tiempo que instó a los jóvenes a hacerlo.
Mawson - cuya familia se mudó a Sydney cuando era joven - participó como miembro de una expedición a la Antártida en 1907 y 1909. En 1911 se convirtió en el primer australiano en dirigir una expedición al continente helado.
La expedición estaba formada por Ninnis, un joven soldado británico, y Mertz, un suizo ex campeón de esquí, acompañando a Mawson. A las cinco semanas y a 300 kilómetros de la base, Ninnis cayó en una grieta cubierta por la nieve, con seis perros husky, una tienda y un trineo que contenía la mayor parte de los suministros.
Entonces comenzó el largo viaje de regreso y Mawson redujo drásticamente las raciones. Day sugiere que esto lo provocó un pensamiento frío (nunca mejor dicho) y calculador con "la esperanza de que Mertz muriera antes que él y que él podría sobrevivir con las raciones restantes" .
Antes de llegar, registró en su diario que " he hervido todo el resto de [la] carne de perro". Mertz, sin embargo, había disparado al último perro hace dos semanas, lo que sugiere que era poco probable que quedara algo de carne.
De hecho,en 1915, un periodista de EEUU informó que Mawson le había dicho que había considerado comerse a Mertz, pero decidió no hacerlo, ya que "siempre deja un mal sabor de boca" (¿siempre?). Mawson siempre negó haber dicho eso.
Cannibalism and calculation: a dark story from the white continent – Australasia – World – The Independent.
http://www.taringa.net/posts/imagenes/13981402/La-Antartida-un-Bello-Paisaje-Blanco.html

jueves, 28 de noviembre de 2013

La ciencia española y Masson de Morvilliers

España, esta nación hoy paralizada, tiene necesidad de una gran sacudida que la saque del letargo político en que se encuentra. Masson de Morvilliers publicó a finales del siglo XVIII su famoso artículo sobre España en la Encyclopedie. ¿Qué se debe a España? Desde hace dos, cuatro, diez siglos, ¿Qué ha hecho España por Europa?
¿Qué debe la ciencia europea a España? Nada, constató, porque nada puede esperarse de un país que necesita permiso de los sacerdotes para pensar... sus ceremonias religiosas, sus curas, sus frailes han hecho de esta colosal nación un pueblo de pigmeos.
El artículo "Espagne" publicado en la Encyclopédie méthodique provocó una de las polémicas culturales más célebres del siglo XVIII español y originó un verdadero conflicto diplomático entre Francia y España.
Finalmente y para darle la razón, la Inquisición consiguió en 1788 la incautación "mientras se realizaban las correcciones oportunas" de todos los tomos de la Encyclopedie que habían llegado a Madrid.
Artículo incluido en la Geographie Moderne, tomo I, páginas 554-68, de la Encyclopedie Methodique, París, 1782.

Augusto Bebel y los aplausos

Augusto Bebel fue un tornero alemán del siglo XIX y principios del XX que, junto a otros compañeros, fundó la primera organización de la clase trabajadora alemana: el Partido Socialdemócrata (el SPD). Más tarde fue elegido miembro del Parlamento, donde se convirtió en un orador que fustigó duramente a los representantes de la burguesía germana.
En una ocasión, tras haber tenido una brillante intervención en el hemiciclo, fue sorpresivamente aplaudido por los sectores más reaccionarios de la cámara. Bebel, ante la imprevista aprobación por parte de sus enemigos políticos se quedó meditabundo y, rascándose la cabeza, se preguntó:
"¿Ah, viejo Bebel! ¡Qué tontería habrás dicho para que esta gentuza te aplauda!"

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Los higos y Fernández Flores

Durante la 1ª Guerra Mundial, en la que España se mantuvo neutral, se produjo un aumento de  precios de los productos de primera necesidad que provocó una crisis casi continua entre los años 1916 y 1917. Como ocurre en cualquier momento crítico, -y me acuerdo ahora de muchos remedios mágicos a la actual- las soluciones propuestas fueron variopintas y, a veces, pintorescas.
Fernández Flores contaba, con su corrosivo estilo, la siguiente anécdota: 
Recordará usted que esto de la escasez y la carestía de las susbsistencias era algo para lo que no se encontraba solución.
Cuando el gobierno de Dato se decidió a crear la Comisaría de Abastecimientos, el estado del país era terrible. Y en esto andaba cuando se tuvo noticia de que el ilustre político liberal señor Royo Villanova había inaugurado su cátedra de la universidad de Zaragoza con una lección acerca de las subsistencias...
La gente supuso que se trataría de una divagación más. Pero no: el señor Royo llevaba la idea salvadora, tan sencillo como lo del huevo de Colón: no comer. Es decir, comer muy poquito, casi nada, una pequeñez, una migajita... Pero el señor Villanueva comprendió que no bastaba la teoría, con ser genial, sino que era preciso ofrecer un ejemplo. Y el ejemplo fue él mismo. El señor Royo, en un momento emocionante que nunca podrán olvidar los que lo vieron declaró:
- Aquí, donde me veis, llevo cuatro días comiendo medio kilo de pan y docena y media de higos cada veinticuatro horas.
Hubo un rumor de admiración. Algunas señoras sollozaron.
- Pero no me compadezcáis -añadió-: esos alimentos bastaban para producir en mi organismo 2548 calorías...
Otro rumor prolongado. Un cesante incrédulo gritó:
- ¡Que las enseñe!
- Con esas calorías -siguió el señor Royo- tuve sobrado vigor para el trabajo y una salud admirable. ¿Y sabéis cuánto había gastado en mis refacciones...? Treinta y cinco céntimos diarios: veinticinco en el pan y diez en los higos.
Terminada la conferencia, los presentes fueron desfilando cerca del señor Royo para felicitarle y palparle a la vez, con objeto de convencerse de que aún tenía carne sobre los huesos.
Cuando supo lo ocurrido en Zaragoza, el señor Dato mandó llamar al señor Alas Pumariño y, ya en su despacho, le dijo:
- ¿Se enteró usted de lo que hizo Royo Villanova?
- Sí, señor.
- Comprenderá usted que no podemos dejarle a un liberal la gloria de haber resuelto la cuestión de las subsistencias desde la oposición. Sería la crisis; sería la caída del partido. Usted tiene que hacer algo más sensacional, como comisario. ¿Es usted capaz de vivir con diez higos diarios?
- No, señor.
- ¿Y con doce?
Alas Pumariño suspiró:
- Tampoco.
- ¿Ni siquiera con diecisiete...? Coma usted un higo menos que Royo Villanova y estamos salvados.
Alas Pumariño dejó caer los brazos:
- ¡No puedo, no podré jamás!
Cuando el señor Alas salió del despacho del señor Dato ya no era comisario de Abastecimientos.
 
Wenceslao Fernández Flórez

martes, 26 de noviembre de 2013

Fermor y el gato

Patrick Leigh Fermor, posiblemente el mejor autor de literatura de viajes en lengua inglesa, tuvo una apasionante vida llena de acción y pasiones.
Con 18 años decidió caminar a lo largo de toda Europa, desde Hoek van Holland hasta Constantinopla. Leigh Fermor inició su viaje el 8 de diciembre de 1933, cuando Hitler acababa de llegar al poder en Alemania, con unas pocas ropas, el Oxford Book of English Verse y un volumen de las Odas de Horacio.
Durmió en refugios de pastores, graneros y cabañas, pero también en las casas de campo de la aristocracia y la alta burguesía de Europa Central. A lo largo de su viaje escuchó muchas historias y oyó muchos lenguajes.

http://thisisnthappiness.com/post/278515176/kehoe
Llegó a Constantinopla el 1 de enero de 1935 donde continuó su viaje a lo largo de Grecia. Allí se enamoró del país y de su idioma.
En uno de sus libros, El tiempo de los regalos, el escritor cuenta el origen de un dicho marinero de la región de Mani, el profundo sur griego.

Parece que hubo una vez en que un capitán de barco, preocupado por la gran cantidad de ratas que infestaban su navío, llamó a un sacerdote y le pidió que llevase a cabo el servicio especial para deshacerse de ellas. Se entonaron los cánticos apropiados y el sacerdote roció de agua bendita el barco, de proa a popa. Embolsándose la tarifa habitual, aseguró al capitán que ya no tendría más problemas con esos bichos: el rito jamás había fallado. "Pero hay una cosa", dijo el cura. "¿Qué cosa padre?". El sacerdote inclinó su barbada cabeza hacia la oreja del marino y le susurró: "Consíguete un gato".
 

lunes, 25 de noviembre de 2013

Los cuentos de Charles Perrault: erotismo y terror


Charles Perrault (1628-1703) se hizo célebre por recoger antiguos relatos de la tradición popular francesa y adaptarlos a los gustos refinados de la corte de Luis XIV. Para lograrlo, tuvo que suavizar la crudeza de las versiones originales, cuyo contenido era especialmente violento, escatológico y sexual. Además, Perrault añadió a las historias algún toque de humor y también unas moralejas al final de cada cuento.
Pero, a pesar de los retoques, los cuentos de Perrault estaban basados en historias realmente espeluznantes de asesinos en serie, canibalismo, castigos inhumanos e infanticidios. Además, el escritor conservó algunos elementos poco decorosos e, incluso, escandalosos (como el incesto), que, en ocasiones, eran reforzados en las moralejas. Y es que las narraciones adaptadas por Perrault no pertenecían a la literatura infantil sino a la literatura oral del campesinado francés, que recogían en estos duros relatos las realidades, los miedos y necesidades de su época.


En la tradición popular, por ejemplo, Caperucita llegaba a beber la sangre de la abuela y a comer trozos de su carne, engañada por el lobo. Perrault eliminó el canibalismo pero mantuvo las connotaciones sexuales de la historia:
Caperucita Roja se desvistió y se metió en la cama. Allí se sorprendió mucho de ver cómo resultaba ser su abuela sin ropa
La sensualidad del cuento de Caperucita se acentúa en la moraleja del cuento:
Vemos aquí que los niños -y sobre todo las niñas bonitas, elegantes y graciosas- proceden mal al escuchar a cualquiera, y que no es nada extraño que el lobo se coma a tantos. Digo el lobo, pero no todos los lobos son de la misma calaña. Los hay de modales dulces, que no hacen ruido ni parecen feroces o malvados y que, mansos, complacientes y suaves, siguen a las tiernas doncellas hasta las casas y las callejuelas. ¡Y ay de quien no sabe que estos melosos lobos son, entre todos los lobos, los más peligrosos!

Tampoco introdujo un final feliz en el cuento porque, en su versión, no aparece ningún cazador (que se introdujo en el siglo XIX):
Caperucita, por ser una niña desobediente, ocasionó la muerte de la abuela y también ella fue devorada por el lobo.


Sin duda, uno de los cuentos más terroríficos de Perrault era Barba Azul, el asesino en serie que va degollando a sus sucesivas esposas, cuando se atreven a desobedecer la orden de no entrar en una habitación cerrada (en la que mantiene los cadáveres ensangrentados de todas ellas):
Al principio no vio nada, porque las ventanas estaban cerradas; después de un rato empezó a ver que el piso estaba todo cubierto de sangre coagulada, en la que se reflejaban los cuerpos de varias mujeres muertas y colgadas a lo largo de las paredes. Eran todas las mujeres que Barba Azul había desposado y a quienes había degollado una tras otra.

En Pulgarcito, aparte de justificarse que los padres se deshagan de sus hijos por su situación de extrema pobreza, hay algunos pasajes realmente duros. A través del engaño de Pulgarcito, el ogro mata a sus siete niñas:

Fue -el ogro- en seguida a la cama de las niñas donde, tocando los gorros de los muchachos:—¡Ah! — exclamó— ¡aquí están nuestros mozuelos! trabajemos con coraje.Diciendo estas palabras, degolló sin trepidar a sus siete hijas. Muy satisfecho después de esta expedición, volvió a acostarse junto a su mujer… El ogro, al despertar, dijo a su mujer:—Anda arriba a preparar a esos chiquillos de ayer.Muy sorprendida quedó la ogresa ante la bondad de su marido sin sospechar de qué manera entendía él que los preparara; y creyendo que le ordenaba vestirlos, subió y cuál no sería su asombro al ver a sus siete hijas degolladas y nadando en sangre. Empezó por desmayarse (que es lo primero que discurren casi todas las mujeres en circunstancias parecidas)
Pulgarcito también roba a la esposa del ogro todas sus posesiones, a pesar de que se había compadecido de ellos y los había acogido cuando estaban perdidos y hambrientos.

En Las hadas, una madre viuda echa a sus dos hijas de la casa por diferentes motivos: la buena terminará casándose con un príncipe pero la mala sufrirá el castigo de expulsar un sapo y una culebra con cada palabra que pronuncie. Por si esto no fuera suficiente, acabará muriendo, abandonada por todos:
En cuanto a la hermana, se fue haciendo tan odioso que su propia madre la echó de la casa; y la infeliz, después de haber ido de una parte a otra sin que nadie quisiera recibirla, se fue a morir al fondo del bosque

En Piel de asno, el rey viudo quiere contraer matrimonio con su bella hija para cumplir el juramento que le hizo en su lecho de muerte a la reina (no volver a casarse si no encontraba una mujer más hermosa y “mejor formada” que ella):

La joven princesa, llena de virtud y pudor, creyó desfallecer ante esta horrible proposición. Se echó a los pies del rey su padre, y le suplicó con toda la fuerza de su alma, que no la obligara a cometer un crimen semejante.
El rey, que estaba empecinado con este descabellado proyecto, había consultado a un anciano druida, para tranquilizar la conciencia de la joven princesa. Este druida, más ambicioso que religioso, sacrificó la causa de la inocencia y la virtud al honor de ser confidente de un poderoso rey. Se insinuó con tal destreza en el espíritu del rey, le suavizó de tal manera el crimen que iba a cometer, que hasta lo persuadió de estar haciendo una obra pía al casarse con su hija.


Y en Grisélidis, el rey somete a todo tipo de vejaciones a la pastora con la que se ha casado, para cerciorarse de su sumisión y lealtad incondicionales. Para poner a prueba a su esposa llegará, incluso, a repudiarla y a plantearse el matrimonio con la hija (aunque se trate sólo de un engaño que no se hace realidad).

Todos estos cuentos en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes:

domingo, 24 de noviembre de 2013

Un impuesto de un siglo para una guerra de tres meses


La guerra entre EEUU y España empezó y acabó en 1898. El conflicto armado se produjo entre los meses de mayo y julio (aunque la paz se firmó en diciembre) y supuso una derrota aplastante del ejército español. El gobierno de Estados Unidos implantó entonces un impuesto a las llamadas telefónicas de larga distancia, con el único objetivo de sufragarla, pero los norteamericanos han seguido pagándolo hasta ahora.

Para sorpresa de muchos, resulta que han estado más de un siglo recaudando dicho impuesto hasta que alguien, en 2005, se dio cuenta y decidieron realizar una devolución en la declaración de la renta equivalente al importe pagado durante el año anterior.



La revista satírica The spoof propone que ya que se ha estado tanto tiempo recaudando, tal vez lo mejor sería utilizar ese dinero para el fin que fue recaudado y que el gobierno declare la guerra a España.

Aparte de bromas, el Congreso promulgó el denominado "impuesto al consumo de lujo" en 1898 (1 centavo por llamada telefónica en 1898), cuando sólo existían unas pocos miles de líneas telefónicas en el país. Fue derogada en 1902, pero se volvió a aplicar 1914, para pagar por la Primera Guerra Mundial, y se convirtió en permanente.
Finalmente, ya en el año 2006, se presentó en el Congreso un proyecto de ley para derogar el impuesto de la Guerra de Cuba.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Los prostíbulos y el arzobispo de Canterbury

Con ocasión de un viaje que el arzobispo de Canterbury hizo en 1905 a Nueva York, sus secretarios le avisaron de que tuviese cuidado con la prensa americana. El prelado los tranquilizó diciéndoles que estaba acostumbrado a tratar con periodistas.
Al llegar a Nueva York se celebró, en el mismo trasatlántico en que el arzobispo viajaba, una conferencia de prensa.
Uno de los periodistas le preguntó:
¿Qué piensa Vuestra Eminencia de los prostíbulos de los barrios del este de Manhattan?
El arzobispo quedó perplejo un momento y preguntó a su vez:
¿Hay prostíbulos en los barrios del este de Manhattan?
Al día siguiente, la prensa de Nueva York titulaba en primera página:
“Primera pregunta del arzobispo de Canterbury al llegar a Nueva York: ¿Hay prostíbulos en los barrios del este de Manhattan?”

Esta historieta suele utilizarse en las escuelas de periodismo para ejemplificar la forma en que palabras colaterales pero impactantes y de ambigua interpretación pueden desviar el foco informativo de lo que en principio debía ser el principal hecho noticiable.
Lo cuenta
Carandell, Luis: Se abre la sesión. Barcelona, Planeta, 1998

viernes, 22 de noviembre de 2013

Gatos y ratones. La tierra de los ratones de Tommy Douglas

"Esta es la historia de un lugar llamado Mouseland [la tierra de los ratones].
Mouseland era un lugar donde todos los pequeños ratones vivían y jugaban, nacían y morían. Y ellos vivían de la misma manera que tú y que yo. Incluso tenían un Parlamento y cada cuatro años tenían una elección. Caminaban rumbo a las urnas y votaban.
Algunos de ellos incluso obtenían alguna ventaja, una ventaja que recibían cada cuatro años. Como tú y como yo. Y cada día de elecciones todos los pequeños ratones acostumbraban ir a las urnas y elegían un gobierno. Un gobierno integrado por enormes y gordos gatos negros..."

Fábula política difundida por Tommy Douglas, activista y político norteamericano, elegido en 2004 como "El canadiense más grande de todos los tiempos". Reconocido como el principal impulsor del paso del sistema de salud canadiense al modelo de asistencia sanitaria universal.

jueves, 21 de noviembre de 2013

El chiste más viejo del mundo

El chiste más viejo del mundo data del año 1.900 antes de Cristo y sugiere que el humor escatológico era tan popular antes como ahora, según un estudio divulgado por la británica Universidad de Wolverhampton.
Según la investigación, que recopila las diez gracias más arcaicas, la broma en cuestión se refiere a un proverbio, que se supone provocaba las carcajadas de los sumerios, dice: "Algo que nunca ha ocurrido desde tiempos inmemoriales: una joven mujer tirándose un pedo sobre las rodillas de su esposo".
Ese chiste encabeza la lista de las diez bromas más antiguas, encargada por el canal de televisión Dave a la Universidad, que ha empleado dos meses rastreando los anales de la historia en busca de chistes pretéritos.
En segundo lugar aparece una broma datada en 1.600 a. C. acerca de un faraón, supuestamente el rey Snofru, que reza así: "¿Cómo entretienes a un faraón aburrido? Haces navegar sobre el Nilo una barca cargada de mujeres jóvenes vestidas sólo con redes de pesca y le pides al faraón que vaya a pescar".
Ese chiste puede leerse en el llamado "Papiro de Westcar", un texto egipcio que reúne cuentos mágicos y se guarda, desde 1866, en el Museo Egipcio de Berlín.
Un chiste de la antigua Roma tiene bastante más mala leche. Cuenta que el emperador Augusto estaba viajando por su imperio cuando se encontró con un hombre que se le parecía mucho. Impresionado, le preguntó: “¿Puede ser que tu madre trabajara de sirviente en palacio?” “No, su majestad,” respondió este,“pero creo que sí mi padre”
Los expertos de Wolverhampton también han encontrado la broma británica más antigua, que se remonta al siglo X y afirma: "¿Qué cuelga del muslo de un hombre y quiere meterse en un agujero en el que a menudo se introduce? Respuesta: Una llave".
Otro viejo chiste británico. Un peluquero pregunta a un rey: “¿Cómo quiere que le corte su cabello?” Este le contesta: “Callado”.
El estudio "muestra que las bromas han variado a lo largo de los años, dado que algunas han tomado el formato de pregunta y respuesta, mientras que otras son proverbios ingeniosos o acertijos", dijo su autor, Paul McDonald, profesor de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad de Wolverhampton.

"Pero lo que todas comparten es una disposición a abordar tabúes y un punto de rebeldía", puntualizó el profesor, al agregar que los "juegos de palabras modernos" y el "humor escatológico" ya figuraban en los chistes identificados en la investigación.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Distancias astronómicas

http://curiosoperoinutil.com/wp-content/uploads/2006/05/planetas3.jpg
En muchas ocasiones, cuando en Geografía estudiamos los planetas, el sistema solar y las galaxias, hablamos sobre distancias que nos resultan difíciles de asimilar. Richard Dawkins* en su libro La magia de la realidad nos propone una excelente manera de aproximarnos a esta cuestión mediante un modelo a escala. Yo voy a utilizarlo simplemente modificando los escenarios.
Imagina que estás en un estadio de fútbol, pongamos por ejemplo el estadio Ramón de Carranza, en Cádiz.
Te sitúas en el centro del terreno de juego y colocas un balón en el punto central, desde donde se inician los partidos. El balón representa al Sol.
Camina después unos 50 pasos (25 metros) en dirección a una de las porterías. Estarás en una posición intermedia entre el punto central y la portería. En ese punto coloca un grano de pimienta. El grano de pimienta representa el tamaño de La Tierra y su distancia al Sol.
Para mantener la misma escala, tendrías que cortar en tres un grano de arroz. Ese tercio de un grano de arroz será la Luna y lo colocaremos a cinco centímetros del grano de pimienta.
Ahora vamos a colocar la estrella más cercana al Sol, Próxima Centauri, manteniendo la misma escala.
Sería un balón de balonmano (es más pequeña que el Sol) y la situaríamos a unos 6.500 kilómetros de distancia... más o menos la distancia entre Cádiz y Kandahar (Afganistán).

Cádiz - Kandahar

* Dawkins, Richard: La magia de la realidad. Espasa, Barcelona, 2011.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Dionisio de Siracusa

Durante el siglo IV antes de Jesucristo, Siracusa (colonia griega en Sicilia) llegó a tener casi medio millón de habitantes. Dionisio fue su dirigente más tiránico e instruido.
Realizó una política igualitaria y consiguió que su Ciudad-Estado fuese la más avanzada de su época. Cuando distribuyó las tierras que les quitó a los grandes terratenientes, no hizo distinciones entre ciudadanos y esclavos, entregándoselas imparcialmente a éstos y a aquellos. En varias ocasiones, estando el Estado sin dinero, anunció que la diosa Deméter se le había aparecido para reclamar que todas las damas de Siracusa depositasen sus joyas en el templo. Cualquiera que estuviese tentado a desobedecer la orden divina se las tendría que ver con la policía humana de Dionisio.

Cuando el filósofo pitagórico Fincias, condenado a muerte por él, le pidió un día de permiso para ir a su casa, fuera de la ciudad, a ordenar sus asuntos, Dionisio consintió con tal que dejase como rehén a su mejor amigo. Damón, el amigo de Fincias, se presentó confiadamente y Fincias llegó en el plazo convenido. Dionisio, en vez de hacerlo matar, pidió humildemente ser admitido en la amistad de ambos, que le había conmovido.

Dionisio tenía un cuñado, Dion, muy bien relacionado con los principales filósofos de la época. De hecho, había una relación muy estrecha entre Platón y Dion.
A instancias de Dion, Dionisio invitó a Platón a Siracusa. Éste aceptó la oferta y fue a la isla el año 388.
Platón, más filósofo que diplomático, le pareció a Dionisio insoportable. Tan mal le cayó que, a pesar de haberlo invitado, se deshizo de él vendiéndolo como esclavo en la plaza pública de Siracusa. 
Dion, por supuesto, no dejó que terminara así la invitación. Él y otros amigos suyos compraron a Platón y lo embarcaron de nuevo hacia Atenas, de donde no debió salir. Lo acompañó a Atenas y allí se hizo su discípulo y estudió en su Academia unos años. Luego se volvió junto a su poderoso cuñado.
Narran los historiadores la anécdota de un vecino de Siracusa que, deslumbrado con el esplendor de que vivía rodeado Dionisio, le pidió participar de su mesa y ocupar su lugar, sólo por unas horas. Dionisio aceptó y lo sentó a su mesa, en su sillón.
Cuando el huésped, de nombre Damocles, estaba cenando observó que todos los demás comensales miraban por encima de su cabeza. Al levantar la vista, observó con horror que una espada pendía sobre su sitial, atada al techo con una estrecha y fina cerda.
Al quejarse del peligro a Dionisio, éste le hizo saber que su vida era lujosa, sí, pero que también él estaba sometido a múltiples amenazas, y que si quería parecerse a él, debía parecerse en todo. 
Desde entonces, es famosa la expresión "la espada de Damocles" para señalar una amenaza grave que está latente y puede desencadenarse en cualquier momento, aunque no se suele decirse que la idea fue de Dionisio*.
En otra ocasión, condenó a trabajos forzados en las minas al poeta Filoxeno, que había criticado sus versos. Luego se arrepintió, lo llamó y ofreció en su honor un gran banquete al final del cual leyó otros versos e invitó a Filoxeno a juzgarlos. Filoxeno se levantó y, haciendo un signo a la guardia, dijo: “Llevadme a la mina”.

martes, 12 de noviembre de 2013

Libertad de prensa, marionetas y putas (intelectuales)

John Swinton, periodista y editorialista de New York Times, dijo en 1880 durante una cena homenaje a los periodistas, en un brindis por la independencia del periodismo: "No hay independencia, somos las herramientas y vasallos de hombres ricos detrás del escenario.
Somos las marionetas, ellos tiran de la cuerda y nosotros bailamos. Nuestros talentos, nuestras posibilidades y nuestras vidas son propiedad de otros hombres. Somos putas intelectuales".
Más de 130 años después poco ha cambiado.
En los consejos de casi todos los grandes medios se sientan directamente consejeros del sector financiero. Para poner un ejemplo de esta simbiosis está el que los editores de La Vanguardia y La Razón son a su vez vicepresidentes de CaixaBank y del Banco Sabadell, respectivamente. El Cuarto Poder ya no debe lidiar con la presión del sector financiero: ya es directamente el sector financiero.
Lo dijo hace poco y con mucha claridad el presidente de Ecuador, Rafael Correa: "Desde que se inventó la imprenta, la libertad de prensa es la voluntad del dueño de la imprenta".
 
http://www.solidaridad.net/noticia/8012/no-hay-libertad-de-informacion-quien-paga-manda
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lunes, 11 de noviembre de 2013

Cortar cabelleras

El objetivo final de las guerras entre los pueblos aborígenes norteamericanos raramente consistía en la aniquilación del enemigo, el botín era lo más importante: caballos, esclavos, mujeres, niños, etc.
La parte mas importante del enemigo era su cabeza y era un trofeo de guerra muy importante para algunas tribus. En otras, como la Cheyenne, eran los testículos. Sin embargo, la cabellera era una forma muy práctica de indicar el triunfo sobre el adversario, era fácil de quitar, pesaba poco y podía ser un adorno.
Esta bárbara costumbre parece que fue instituida por primera vez en América alrededor del año 1630 por William Kieft, gobernador del antiguo territorio de Nueva Holanda. Los holandeses fueron los primeros y los más espléndidos a la hora de pagar las cabelleras de indios hostiles a ellos. La práctica de cortar cabelleras se difundió rápidamente entre los indios y en los territorios coloniales de ingleses y franceses.
De hecho, quienes lo extendieron por buena parte del interior norteamericano fueron los mercenarios del ejercito francés, ya que los franceses exigían a los guerreros nativos presentar el cuero cabelludo de cada indio muerto para poder cobrar la recompensa. Los pieles rojas empezaron a aplicar el mismo método copiándolo de los colonizadores para causarles el mismo efecto.
Veinte años antes de la Declaración de Independencia de los EEUU, una proclama del parlamento de Massachusetts, del 3 de noviembre dde 1755, declaraba a los indios Penobscot "rebeldes, enemigos y traidores" y ofrecía una recompensa "por cada cabellera de indio macho traído... de cuarenta libras. Por cada cabellera de cada mujer india o joven macho de menos de doce años que se matase... veinte libras..." En esa misma época, en Pensilvania se pagaban unos ciento treinta dólares por la cabellera de un indio  y cincuenta por la de una india.
Las primeras referencias que existen del corte de cabelleras son del pueblo escita en el siglo V aC. Pueblo considerado por los griegos como salvaje y sanguinario: "tomaban la sangre de su primera víctima en una batalla, vestían con cueros cabelludos humanos y usaban cráneos humanos como vasijas". Algunos autores consideran que entre los godos, los francos y los anglosajones  existía esta costumbre sangrienta.

 
* Existen historiadores como James Axtell que afirman que los pueblos nativos americanos sí conocían esta técnica con anterioridad a la llegada de los europeos. Axtell sostiene que existen pruebas arqueológicas, pictóricas y lingüísticas que corroboran su teoría.                                        
 

domingo, 3 de noviembre de 2013

La amenaza roja: la propaganda anticomunista

Apenas transcurridas 24 horas de que estallara la Revolución rusa de 1917, un número importante de estados europeos orientaron sus esfuerzos propagandísticos a denunciar el recién nacido régimen bolchevique y asimilarlo a través de los medios de comunicación con el "desorden social y moral". Esta intensa batería publicitaria anticomunista, iba generalmente acompañada de fuertes campañas antisemitas en Alemania y el Reino Unido, donde la toma del poder por los revolucionarios bolcheviques es atribuida "a una organización judía internacional".

En Francia, a iniciativa del Estado Mayor y de los gobiernos de derechas, se atacaba a los comunistas en nombre de la defensa del imperio colonial, por atentar contra la seguridad del Estado. El ministro del Interior francés, Albert Sarraut, proclamó en 1927: "El comunismo, ¡ése es el enemigo!".
En agosto de 1929, con el fin de impedir la realización de una jornada revolucionaria contra la guerra, André Tardieu, que ocupaba entonces el cargo de ministro del Interior, ordenó proceder al arresto preventivo de los dirigentes del Partido Comunista Francés. En el transcurso del invierno de 1938-1939, serán más de un centenar de directores de periódicos franceses los que exigían la prohibición del PCF.
 
También en  los años de la Guerra Fría, la amenaza comunista fue tomada muy en serio. 
A veces la publicidad rozaba  planteamientos psicóticos y delirantes.
"Los empleados pierden el respeto por una empresa que no ofrece unas instalaciones dignas para su comodidad".
Es posible pero ¿significa eso que van a convertirse en asesinos bolcheviques porque las toallas de papel en el trabajo son ásperas? Al parecer, esto fue un verdadero peligro en los años cincuenta y sesenta. Afortunadamente, la introducción masiva de toallitas blandas evitó la revolución comunista en el mundo occidental.
Desde otro frente, los encubiertos comunistas de Liverpool hipnotizaban a las personas con sus revolucionarias canciones y ayudaron a difundir el mensaje subversivo.
Nikita Khrushchev era conocido por escribir sus letras.



Nuestro objetivo en la guerra fría no es conquistar o someter por la fuerza un territorio. Nuestro objetivo es más sutil, más penetrante, más completo. Estamos intentando, por medios pacíficos, que el mundo crea la verdad.(…) A los medios que vamos a emplear para extender esta verdad se les suele llamar ‘guerra psicológica’. Es la lucha por ganar las mentes y las voluntades de los hombres”.
Dwight D. Eisenhower, Presidente de los Estados Unidos 1953-1961.


Puede parecer solo una curiosidad pero en EEUU todavía se sigue utilizando la palabra socialista como insulto. 

viernes, 25 de octubre de 2013

El peor viaje (científico) de la historia

Si hubiese que elegir el viaje científico menos cordial de todos los tiempos, no podríamos dar con uno peor que la expedición a Perú de 1735 de la Real Academia de Ciencias Francesa.
 
 Dirigida por un hidrólogo llamado Pierre Bouguer y un militar y matemático llamado Charles Marie de La Condamine, estaba formada por un grupo de científicos y aventureros que viajó a Perú con el propósito de triangular distancias a través de los Andes.

En aquel entonces, la gente se hallaba infectada por un poderoso deseo de comprender la Tierra: determinar su antigüedad y su tamaño, de dónde colgaba en el espacio y cómo había llegado a existir. El objetivo de la expedición francesa era ayudar a resolver el problema de la circunferencia del planeta midiendo la longitud de un grado de meridiano (o una trescientasesentava parte de la distancia de polo a polo) y siguiendo una línea que iba desde Yaruqui, cerca de Quito, hasta un poco más allá de Cuenca, en lo que hoy es Ecuador, una distancia de unos 320 kilómetros.*

Las cosas empezaron a salir mal casi inmediatamente. En algunos casos de forma espectacular. En Quito, los visitantes debieron de provocar de algún modo a los habitantes de la ciudad porque una multitud armada con piedras les expulsó de allí. Poco después, el médico de la expedición fue asesinado por un malentendido relacionado con una mujer. El botánico se volvió loco. Otros murieron de fiebres y caídas. El miembro del grupo que ocupaba el tercer puesto en autoridad, un individuo llamado Pierre Dodin, se fugó con una muchacha de trece años y no hubo modo de convencerle de que se reincorporase a la expedición.

 En determinado momento, el grupo tuvo que suspender sus trabajos durante ocho meses, mientras La Condamine regresaba a caballo a Lima para resolver unos problemas que había con los permisos. Finalmente, Bouguer y él dejaron de hablarse y se negaron a trabajar juntos. Fuese adonde fuese, el menguante grupo era recibido con profundísimo recelo por los funcionarios, a quienes les resultaba difícil creer que un grupo de científicos franceses hubiesen recorrido medio mundo para medir el mundo. No tenía sentido. Dos siglos y medio después, aún parece una postura razonable. ¿Por qué no hicieron los franceses sus mediciones en Francia y se ahorraron todas las molestias y las penalidades de su aventura andina?

La respuesta se halla en parte en el hecho de que los científicos del siglo XVIII, y en particular los franceses, raras veces hacían las cosas de una forma sencilla si había a mano una alternativa complicada; y, en parte, a un problema técnico, que había planteado por primera vez el astrónomo inglés Edmund Halley muchos años atrás, mucho antes de que Bouguer y La Condamine se planteasen ir a Suramérica y, menos aún, tuviesen algún motivo para hacerlo.

Se trataba de la idea de que la Tierra no es del todo redonda. Según la teoría de Newton, la fuerza centrífuga del movimiento de rotación debería producir un leve encogimiento en los polos y un ensanchamiento en el ecuador, que achatarían ligeramente el planeta. Eso quería decir que la longitud de un grado del meridiano no sería igual en Italia que en Escocia. La longitud se reduciría concretamente a medida que uno se alejase de los polos.

Eso impulsó a la Real Academia de Ciencias Francesa a enviar a Bouguer y La Condamine a Suramérica a efectuar nuevas mediciones. Eligieron los Andes porque necesitaban hacer mediciones cerca del ecuador, para determinar si había realmente una diferencia de esfericidad allí, y porque consideraron que desde las montañas habría una buena perspectiva. En realidad, las montañas de Perú estaban tan constantemente cubiertas de niebla que el equipo muchas veces tenía que esperar semanas para una hora de medición clara. Además habían elegido uno de los territorios más accidentados de la Tierra.
 
Los franceses no sólo tuvieron que escalar algunas de las montañas más tremendas del mundo -montañas que derrotaban incluso a sus mulas-, sino que, para llegar a ellas, tuvieron que atravesar ríos peligrosos, abrirse camino por selvas a golpe de machete y recorrer kilómetros de desierto alto y pedregoso, casi todo sin cartografiar y lejos de cualquier fuente de suministro. Pero si Bouguer y La Condamine tenían algo era tenacidad así que persistieron en la tarea durante nueve largos y penosos años y medio de sol abrasador. Poco antes de dar fin a la empresa, les llegó la noticia de que un segundo equipo francés, que había efectuado mediciones en la región septentrional de Escandinavia -y afrontado también notables penalidades, desde cenagosos tremedales a peligrosos témpanos de hielo- había descubierto que el grado era en realidad mayor cerca de los polos, como había pronosticado Newton. La Tierra tenía 43 kilómetros más medida ecuatorialmente que sise la medía de arriba abajo, pasando por los polos.

Bouguer y La Condamine se habían pasado así casi diez años trabajando para obtener un resultado, que no era el que querían sólo para enterarse ahora de que ni siquiera eran los primeros que lo hallaban. Terminaron sus mediciones apáticamente, confirmando con ellas que el primer equipo francés estaba en lo cierto. Luego, sin hablarse aún, regresaron a la costa y zarparon hacia su patria en barcos diferentes.

* La triangulación, el método que eligieron, era una técnica popular basada en el principio geométrico de que, si conoces la longitud de un lado de un triángulo y dos de sus ángulos, puedes hallar el resto de sus dimensiones sin levantarte de la silla. Supongamos, por ejemplo, que tú y yo decidimos que queremos saber la distancia entre la Tierra y la Luna. Para valernos de la triangulación, lo primero que tenemos que hacer es poner cierta distancia entre nosotros, así que digamos que tú te quedas en París y yo me voy a Moscú, y los dos miramos la Luna al mismo tiempo. Ahora bien, imaginemos una línea que una los tres puntos principales de este ejercicio (es decir, la Luna, tú y yo) v tendremos un triángulo. Midiendo la longitud de la base, la línea trazada entre tú y yo, y los ángulos de las líneas que van desde donde estamos ambos hasta la Luna, puede calcularse el resto fácilmente. (Porque los ángulos interiores de un triángulo suman siempre 180ºy, si se conoce la suma de dos ángulos, puede calcularse el tercero. Y conociendo la forma precisa de un triángulo y la longitud de uno de sus lados, se pueden calcular las longitudes de los otros dos.) Ése fue en realidad el método que empleó el Astrónomo griego Hiparco de Nicea en el año 15 a. C. para determinaría distancia de la Tierra a la Luna. Al nivel de la superficie de la Tierra, los principios de la triangulación son los mismos, salvo que los triángulos no se proyectan hacia el espacio sino que quedan situados uno al lado del otro en un plano. Para medir un grado de meridiano, los agrimensores irían recorriendo el terreno y formando una especie de cadena de triángulos.

Bryson, Bill: Una breve historia de casi todo. RBA Libros, 2010.

lunes, 14 de octubre de 2013

Alcazarquivir y el misterio del rey Sebastián


Una gran flota partió de Belem el 24 de junio de 1578, con más de ochocientas naves: galeones, carabelas y galeras que llevaban un total de 20.000 hombres. La gran mayoría eran portugueses, dirigidos por su joven rey, Sebastián, y por prácticamente toda la aristocracia lusa. También participaban voluntarios de todos los países cercanos del occidente europeo, incluido un contingente de España, que embarcó en Cádiz. Entre ellos había un destacamento de tropas enviadas por el papa, bajo el mando del inglés Thomas Stukeley.
Los barcos tomaron tierra en lo que hoy es el puerto de Arzila, a pocas millas de Tánger, donde el ejército debía reunirse con los aliados musulmanes bajo el mando del saadí Mohamed al Masluk, que estaba enfrentado a los otros emires.
El rey Sebastián deseaba restaurar el poderío portugués con una gran acción de conquista. Deseoso de entrar en acción, el joven rey condujo a sus tropas desierto adentro para enfrentarse a unos ejércitos que eran el doble del suyo, bajo el liderazgo de Muley Abd al Malik, el sultán saadí de Marruecos. El ejército de Al Malik era una fuerza profesional que probablemente contaba con setenta mil hombres, incluyendo unos veinticinco mil de caballería.
El 4 de agosto de 1578, el día más caluroso de la estación más calurosa del año, el ejército cristiano, en el que servía la flor y nata de la nobleza portuguesa, con el joven rey de veinticinco años a la cabeza, fue aniquilado por las fuerzas bereberes en una batalla cerca de la ciudad de Alcazarquivir, entre Tánger y Fez. A lo largo de las seis horas de batalla, murieron tal vez ocho mil cristianos (entre ellos, Thomas Stukeley) y alrededor de seis mil marroquíes.
Batalha de Alcácer-Quibir (1578), Museu do Forte da Ponta da Bandeira, Lagos, Portugal.
La masacre fue indudablemente una victoria musulmana. Algunos grupos de cristianos se las arreglaron para escapar, pero más de diez mil de ellos fueron cogidos prisioneros. Los tres jefes militares de la batalla, los llamados «tres reyes», corrieron el peor de los destinos. Abd al Malik, un hombre joven de treinta y cinco años, que ya estaba seriamente enfermo, murió durante la batalla; Al-Masluk pereció ahogado cuando intentaba escapar; y el rey Sebastián se dio por desaparecido, pues su cuerpo no pudo ser identificado en el campo de batalla.
La Europa cristiana se horrorizó ante aquel desastre, pero para Portugal aquel suceso fue mucho más que un desastre. De un plumazo, el país perdía a su rey, casi la totalidad de su aristocracia, y prácticamente todo su ejército.

Fue un desastre de tal envergadura que resultaba difícil asimilarlo, y tal y como se sucedieron los acontecimientos, muchos portugueses simplemente se negaron a creerlo. Hicieron todos los esfuerzos posibles para canjear los soldados cautivos y, con el tiempo, la aristocracia comenzó a recuperarse. Pero el centro de todas las preocupaciones era el rey. ¿Estaba muerto? Si era así, ¿por qué no se había identificado su cuerpo ni se había recuperado? Pasaban los días, pero nada se sabía del rey Sebastián. Los funcionarios de Lisboa finalmente recibieron un mensaje de Tánger en el que se certificaba que el rey había muerto. Dadas las circunstancias, y puesto que no había ningún otro heredero inmediato, se celebró una misa de réquiem en Lisboa y el anciano tío del rey, el cardenal Enrique, fue coronado rey el 28 de agosto.

Transcurrió el tiempo, pero aún no había pruebas fehacientes de la muerte del rey. La creencia más común era que Sebastián había conseguido escapar a la muerte de algún modo, y o bien no había conseguido huir todavía, o estaba vagando por esos mundos conmocionado y perdido...

 

miércoles, 9 de octubre de 2013

Vivan las caenas. El sesgo de la responsabilidad externa

El ser humano tiene tendencia a disfrutar, a sentirse reforzado y en calma cuando toma consciencia de que no es responsable de sus actos. Aunque pueda parecer extraordinario, la conciencia de los individuos tiende a depositar las decisiones en agentes externos.
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Según muchos autores, esta tendencia se debe a aspectos evolutivos. Argumentan que este comportamiento se debe a que las conciencias que permiten ser dominadas por un ente considerado superior, sobreviven y las que no lo permiten desaparecen. La capacidad para parecer superior y no controlable por los demás no es otra que la capacidad para ser líder, incluso si éste toma malas decisiones o es un mal gestor.
Un líder será fuerte en cuanto, independientemente de los argumentos, sea valorado como más fuerte o superior. Para ello la manipulación, el empequeñecimiento continuo de los subordinados, los rituales de poder y la fuerza son los mecanismos de control para ser considerado superior.
Estos comportamientos se encuentran en comportamientos heredados de las asociaciones en manadas, luego tribales y más tarde en organismos de poder. Aquellos que no fueran capaces de derrocar al líder o estamento de poder deberían estar con él. Por otro lado, las probabilidades de supervivencia fuera del grupo son reducidas.
Esto lleva a pensar que la consciencia ha evolucionado para crear un mecanismo que facilite la asimilación y permanencia agradable con los líderes, entregando y facilitando la propia voluntad.  Esta tendencia humana se observa en otros sesgos como el de obediencia a la autoridad y también en muchos aspectos documentados en los que una persona elige libremente el estado de esclavitud (por ejemplo, el llamado síndrome de Estocolmo o la famosa frase española "¡Vivan las caenas!"). 
También se observa en el placer que experimentan algunos individuos al entregarse completamente a otra persona, ya sea su pareja en el amor, o en versiones extremas en masoquismo. 
Del mismo modo, la religión es otra variante en la que los humanos encuentran paz, al entregar nuestras responsabilidades y destinos a un ser considerado supremo.
Otros autores indican que un exceso de libertad de elección provoca un estrés en el individuo debido a la diferencia entre las expectativas de resultados que el individuo deposita en las ventajas de la libre elección y los resultados obtenidos.
Objetivamente, los resultados de la libre elección son mejores y más afinados que sin la elección; sin embargo esto es obviado. Es así porque la libre elección crea sentimientos de frustración por nuestra tendencia a poner mayores expectativas cuando existe libre elección. Sin libertad de elección, el individuo se libera de culparse y de la responsabilidad incluso cuando los resultados fueron peores a los esperados.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

La Olimpiada de la Hostia

A Pío XII se le acusó de no hacer algo más contra la barbarie nazi sufrida por los judíos y, además, de ser tan anticomunista como los fascistas, lo que está claro es que su anticomunismo se vio acentuado cuando terminó la guerra y hubo posibilidades de que ganasen en las elecciones parlamentarias de Italia. Pío XII declaró que cualquier italiano católico que apoyara a los candidatos comunistas en las elecciones generales italianas del 1948 sería excomulgado e instó a que se apoyase al Partido Demócrata Cristiano de Alcide de Gasperi que, a la postre, resultaría ganador. Además, al año siguiente autorizó a la Congregación para la Doctrina de la Fe a excomulgar a cualquier católico que militara o apoyara al Partido Comunista. Su acercamiento a la otra potencia, EEUU, era evidente y para ello se sirvió de Francis J. Spellman, arzobispo de Nueva York y amigo personal del Papa. Así estaban las cosas…
En 1952, en plena Guerra Fría, se celebró el XXXV Congreso Eucarístico Internacional en Barcelona donde, según crónicas de la época, se congregaron casi un tercio del Sacro Colegio Cardenalicio, más de doscientos cincuenta obispos de todo el mundo, quince mil sacerdotes y dos millones de fieles. En este Congreso es donde el arzobispo Spellman soltó aquello de…
No hay en la hora mundial actual otra elección: o comunión, o comunismo.
En una de las multitudinarias misas que allí se celebraron se llegó a dar la comunión a 500.000 fieles… y de aquí nació llamarle la Olimpiada de la Hostia.
XXXV Congreso Eucarístico internacional de Barcelona
XXXV Congreso Eucarístico internacional de Barcelona