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miércoles, 6 de febrero de 2019

Recuerda Jasenovac (Za dom spremni)

El fútbol y la política están indefectiblemente vinculados, por mucho que no pocos agentes del uno y de la otra se empeñen en negarlo o condenarlo, incluso quienes más alientan o se aprovechan de esa convergencia. El reciente Campeonato Mundial de Fútbol ha sido un escaparate privilegiado de ello.

El fútbol se politiza en la medida en que es un recurso propagandístico de gran alcance e intensidad. Y la política se reduce, con bastante frecuencia, a los impulsos propios del fútbol más profesional, menos romántico u olímpico, cuando se afianza la competitividad, la victoria por encima de cualquier otro objetivo y el ataque o la descalificación del contrario.

Esta inversión nacionalista de un fútbol sin patria genera una energía política que es muy difícil ignorar. Los dirigentes contemplan en la ceremonia del Mundial (o sus versiones regionales menores) una oportunidad para unificar mensajes, capitalizar orgullos e incrementar índices de popularidad.

El nacionalismo sedicente encontró su expresión más ruidosa no en el sueño (deportivo) truncado de la anfitriona Rusia, sino en el exhibicionismo ruidoso de la modesta Croacia, con su jefa de Estado ataviada como una hincha más en palcos, inmediaciones de los estadios y (sin pudor digno de mejor causa) en los vestuarios.

La muy joven nación croata desplegó mucho orgullo, pero escondió con cuidado sus no pocas vergüenzas adheridas a la propaganda del fútbol. Su principal estrella, Luca Modric, jugador del Real Madrid, está inmerso en una causa judicial en su país, por supuesta complicidad y/o encubrimiento del expresidente del Dinamo de Zagreb, Zdravko Mamic. Este personaje está procesado por corrupción. Modric, como otros compañeros suyos de selección, se habría avenido a sus prácticas fraudulentas con motivo de su traspaso, hace diez años, al club inglés del Tottenham (4), donde jugó unos años antes de ser fichado por Florentino Pérez. Hijo de refugiados croatas de la ciudad de Osijek, en la Eslavonia oriental, Modric ha asumido ese discurso nacionalista que sirvió tanto para la guerra de independencia como para la construcción del nuevo país. Las hinchadas croatas suelen resucitar los peores demonios de la simpatía filonazi durante la segunda guerra mundial.En la grabación se ve a varios jugadores cantando "Bojna Cavoglave", un tema de la banda Thompson, célebre por hacer apología del régimen fascista croata de la Ustacha durante la Segunda Guerra Mundial. La canción interpretada por los croatas contiene la frase "Za dom spremni" ("Por la patria, ¡listos!"), eslogan de campaña y saludo habitual de la Ustacha, nacida en 1929 como una sociedad secreta que luego fue conocida como un movimiento fascista.

En el Estado Independiente de Croacia durante la Segunda Guerra Mundial 1941-1945 según los datos recopilados hasta el momento, que de ningún modo es la cifra final, fueron masacrados más de 60.234 niños, mayoritariamente serbios (42791), pero también gitanos, musulmanes y judíos.

El 2 de marzo de 1942 en Opatija, tras la ocupación de Alemania e Italia, se tomó la decisión acerca de la "limpieza" de Bosnia.

Debido a esto, en el verano de 1942, unos 40,000 soldados fueron contratados bajo el liderazgo del grupo de guerra alemán "Bosnia occidental". El Campo de concentración de Jasenovac fue el mayor campo de exterminio del Estado Independiente de Croacia (NDH) durante la Segunda Guerra Mundial. El campo fue establecido por el régimen Ustachá (ustaša) en agosto de 1941, y fue desmantelado en abril de 1945. En Jasenovac, el mayor número de víctimas fueron los serbios, a quienes Ante Pavelić consideraba los principales opositores del NDH. En el campo también perecieron judíos, eslovenos, gitanos, musulmanes bosnios y​ comunistas. Durante el conflicto se utilizó un saludo croata Za dom spremni! por el movimiento Ustacha. Era su equivalente al saludo Nazi Sieg Heil.

Jasenovac era un complejo de cinco subcampos,4​ repartidos en 240 km² a orillas del río Sava.5​ El campo más grande estaba en Jasenovac, 100 km al sureste de Zagreb.4​ El complejo también incluía extensos terrenos en Donja Gradina directamente cruzando el río Sava, un campo de concentración para niños en Sisak al noroeste, y el campo de concentración de mujeres de Stara Gradiška, al sureste.

La cifra de víctimas es muy disputada por la falta de documentación detallada, en parte debido a la quema por las autoridades croatas de parte de los documentos del campo en 1943 y 1945.4​ El número mínimo comúnmente aceptado es de 85 000, sin tener en cuenta las 28 000 personas que murieron de camino al campo ni las asesinadas en sus alrededores. Está considerado uno de los campos de exterminio más crueles de todos los tiempos.​ De ser ciertas las estimaciones máximas, esas cifras lo convertirían en el tercero en el mundo por número de víctimas. Diversas fuentes estiman que hasta 700 000 personas fueron ejecutadas en el mismo, 7​8​9​10​ utilizando los métodos más sanguinarios y perversos.

Un informe de la Gestapo a Heinrich Himmler, fechado el 17 de febrero de 1942, certificaba que "el aumento de actividad de las bandas [rebeldes] se debe principalmente a las atrocidades cometidas por las unidades Ustaše en Croacia contra la población ortodoxa. Los ustaši han cometido sus actos de una manera bestial, no sólo contra los hombres, sino especialmente contra ancianos, mujeres y niños indefensos. El número de ortodoxos que los croatas han masacrado y torturado sádicamente hasta la muerte es de aproximadamente trescientos mil"
http://www.srpskaistorija.com/spisak-pobijene-dece-u-logoru-jasenovac/
http://www.lostiempos.com/deportes/entretiempo/20180706/otra-cara-croacia-escandalo-modric-cantico-fascista
https://larutadelasratasnazis.blogspot.com/2011/03/ustacha-croata-y-la-iglesia-catolica.html
https://es.wikipedia.org/wiki/Campo_de_concentración_de_Jasenovac
https://www.nuevatribuna.es/articulo/mundo/futbol-mundial-putin/20180725090655154206.html

miércoles, 22 de abril de 2015

El genocidio selknam

Por genocidio selknam (genocidio selk'nam o genocidio ona) se conoce a los hechos definidos como genocidio ocurridos entre la segunda mitad del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX en contra de los selknam u onas, pueblo amerindio de la isla Grande de Tierra del Fuego, cuya última representante pura, Ángela Loij, falleció en 1974, sobreviviendo actualmente descendientes mestizos de esta etnia.

Hacia fines del siglo XIX la isla Grande de Tierra del Fuego concitó el interés de grandes compañías ganaderas. La introducción de las estancias ovejeras creó fuertes conflictos entre los nativos y los colonos europeos, argentinos, chilenos y loberos chilotes, conflicto que adquirió ribetes de guerra de exterminio. Las grandes compañías ovejeras llegaron a pagar una libra esterlina por cada selknam muerto, lo que era confirmado presentando manos u orejas. Las tribus del norte fueron las primeras afectadas, iniciándose una oleada migratoria al extremo sur de la isla para escapar a las masacres. En busca de alternativas a la matanza, en 1890 el Gobierno chileno cedió la isla Dawson, en el estrecho de Magallanes, a sacerdotes salesianos que establecieron allí una misión. Los selknam que sobrevivieron al genocidio fueron virtualmente deportados a la isla, que en un plazo de 20 años cerró, dejando un cementerio poblado de cruces. 
La llegada de chilenos, argentinos y europeos al territorio selknam trajo consigo un conflicto asimétrico entre aventureros, colonos, buscadores de oro y ganaderos por un lado y los selknam por otro. La ocupación de los territorios desató represalias por parte de los selknam, que no dudaron en defenderse de las muertes, violaciones y vejaciones desatadas por años. El resentimiento fue un estado permanente, manifestándose con animosidad hacia los empleados de estancias, rompiendo los cercos, arreando grandes cantidades de animales, quemando casas y atacando a hombres
Pero esta actitud, no logró traducirse en un verdadero ambiente bélico por las claras desventajas materiales que poseían los selknam frente a todo el dispositivo establecido para su ataque y captura. Esta diferencia fue el elemento clave que no permitió generar una resistencia por parte de los indígenas para permanecer en sus territorios, y en consecuencia la rendición y la resignación forzada, fue una de las tantas causas para su desaparición como pueblo establecido.
Gusinde relata cómo los cazadores «enviaban los cráneos de los indios asesinados al Museo Antropológico de Londres, que pagaba ocho libras por cabeza»
En esa época, algunos estancieros trajeron fuertes mastines de Europa. Los cazadores de hombres soltaban estos animales peligrosos cuando sorprendían o rodeaban un campamento. Los perros hacían salir a los aborígenes de su escondite para llevarlos ante los cañones de los fusiles o herían gravemente en el cuello a los niños, que se desangraban rápidamente.
La cacería tenía más éxito cuando una india en avanzado estado de gravidez caía en manos de los blancos. Clavaban la bayoneta en el vientre de la indefensa, le arrancaban el feto y también a éste le cortaban las orejas. Por los dos pares recibían una recompensa mayor.
Incluso llegaban al extremo de inocular a los niños que podían atrapar con ciertas materias patógenas y los dejaban volver a los bosques. El fin de esta práctica era contagiar con ellas también a los adultos.
Existen testimonios que indican que durante la segunda mitad del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX, los barcos que pasaban por el Estrecho de Magallanes o por la costas oriental y sur de la isla realizaban prácticas de tiro utilizando como blanco a los indios onas: cuando divisaban a lo lejos una fogata, o una toldería, disparaban contra ellas. Se ignora la cantidad de víctimas que causaron tales prácticas.
Finalmente, luego de los enfrentamientos directos, se dio paso a un segundo plan: erradicar a todos los indígenas existentes en la isla para ser enviados a la misión de Dawson. En aquella apartada isla, los indígenas sucumbieron rápidamente frente al avasallador avance de la colonización. A las innumerables mermas de población ocasionadas por las verdaderas cacerías de que fueron objeto a manos de las estancias, debía agregarse los estragos provocados por el contagio de diversas enfermedades, las que en definitiva terminaron por ocasionar un daño tanto o mayor que las cacerías humanas dirigidas. De acuerdo a los datos de las fuentes, más de 1500 murieron en sólo 40 años a causa de contagios y proliferación de enfermedades propias de las poblaciones colonizadoras.

jueves, 8 de enero de 2015

La Península Ibérica sufrió tormentas tropicales en el siglo XVIII y duras sequías en el periodo musulmán

Las primeras medidas meteorológicas de la Península se tomaron en 1724, justo el año en que pasó por Portugal una de las peores tormentas conocidas. Más tarde, en 1816, se sintieron en España los efectos de la erupción del volcán Tambora; y casi mil años antes, en el 898, una sequía en Al-Andalus fue tan severa que sus pobladores llegaron al canibalismo. Son datos rescatados de viejos documentos por investigadores de la Universidad de Extremadura.
El registro oficial de las series meteorológicas en España comenzó alrededor de 1850, pero antes ya se habían anotado medidas puntuales en algunas zonas de la Península Ibérica. Las primeras las remitió en 1724 el médico portugués Isaac Sequeira al físico británico James Jurin, que intentaba formar una red europea de meteorólogos, según recogen documentos guardados en la Royal Society de Londres.
Las anotaciones del médico portugués registran una de las tormentas más fuertes de las que se tiene constancia en territorio peninsular. Pasó por Lisboa el 19 de noviembre de 1724 y afectó a todo el centro y norte de Portugal, causando daños en palacios, iglesias y edificios, además de hundir o inutilizar numerosas embarcaciones en la costa y el río Tajo.
“Los efectos que causó esta bomba meteorológica el día anterior –18 de noviembre– en Madeira, nos hace pensar que se trató de una tormenta tropical”, señalan los investigadores. Tormentas de este tipo, que se asocian a huracanes en el Atlántico, solo se conocen otras dos en España: “Una del año 1842 y la más reciente en 2005, que también se desarrolló en el entorno de Madeira y llegó hasta nuestras costas”.
Pero las investigaciones meteorológicas han llegado mucho más atrás en el tiempo. En concreto, se ha efectuado “el primer intento serio de obtener información climática a partir de fuentes árabes en la península Ibérica”, subraya José Manuel Vaquero, otro de los autores, que recalca: “Estamos hablando de noticias del clima en España hace mil años”.
“Recopilando estas informaciones podemos decir que ocurrieron importantes sequías en Al-Ándalus entre 748-754, 812-823 y 867-879, unos periodos en los que encontramos muchas referencias a sequías y hambrunas asociadas, que incluso hicieron que la gente emigrara hacia el norte de África”. Los científicos destacan una llamativa referencia: “En el año 898 una sequía, probablemente corta pero muy severa, llevó a los andalusíes a practicar el canibalismo para poder sobrevivir, según algunos crónicas, aunque seguramente también influyeran otros factores socioeconómicos o epidemias”.
http://flickrhivemind.net/User/juan
%20del%20pozo/Interesting
Otros datos revelan que el clima en Córdoba, una de las ciudades más importantes del mundo por entonces, mostró una mayor frecuencia de la nieve y el granizo en el período 971-975 respecto a las medias actuales. Este estudio se ha publicado en la revista The Holocene.
Los cambios climáticos se aprecian en otras épocas con la presencia de una extensa red de neveros o pozos de nieve, ventisqueros y glaciares que se construyeron y mantuvieron entre los siglos XVI y XIX a lo largo del Mediterráneo, algunos ubicados en áreas donde no nieva en la actualidad un solo día al año. El almacenamiento y distribución de hielo eran un negocio que involucraba secciones enteras de la población rural. En este periodo se produce la Pequeña Edad de Hielo, un período frío que abarcó desde comienzos del siglo XIV hasta mediados del XIX. Puso fin a una era extraordinariamente calurosa llamada óptimo climático medieval, período entre los años 700 al 1200, cuando las temperaturas fueron más elevadas que en la actualidad, hasta el punto de poder explotar agrícolamente Groenlandia.
http://es.wikipedia.org/wiki/Sierra_Nevada_(Espa%C3%B1a)
Hay también una amplia evidencia de que durante ese período los glaciares se extendieron en los Pirineos, fundiéndose desde entonces. Es más, los remanentes del glaciar de Sierra Nevada que finalmente sucumbió al final del siglo XX se originaron en este momento y no eran, como a veces se dice, restos de la última verdadera Edad de Hielo. Los últimos verdaderos glaciares de Sierra Nevada y los Picos de Europa se fundieron a finales del siglo IX. 

Fuentes:
http://www.agenciasinc.es/Noticias/La-peninsula-iberica-sufrio-tormentas-tropicales-en-el-siglo-XVIII-y-duras-sequias-en-el-periodo-musulman
http://www.teinteresa.es/
http://www.tiemposevero.es/ver-reportaje.php?id=67

sábado, 9 de agosto de 2014

Los extraños horarios españoles

Como casi todas las culturas actuales, la sociedad española se parece cada vez más a las del resto de Europa. Sin embargo hay algunos detalles que nos diferencian. Uno, muy llamativo, los horarios de comidas. En España se desayuna temprano, a la misma hora que en otros países, pero, para desesperación de los hambrientos turistas, el almuerzo no se hace hasta las 14:30 y la cena siempre tiene lugar después de las 21:00.
Europa come sobre las 13:00, y es raro cenar después de las ocho de tarde. Independientemente de la cultura o el clima, todo el mundo, desde nuestros vecinos los portugueses, hasta en la lejana Nueva Zelanda, parecen tener un ritmo diferente a los españoles. Pero todo esto quedaría en mera anécdota si no fuera porque se ha relacionado con problemas en el aprovechamiento del tiempo.

“Somos de los países europeos que más tarde se acuesta y que menos tiempo dedica a dormir. Parece como si estuviéramos ganando un récord de resistencia vital” explica Inés Alberdi, socióloga de la Universidad Complutense de Madrid. El retraso de la hora de irse a la cama provoca que el tiempo que los españoles dedican de media al sueño no llegue a las ocho horas recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Aparte de quitarnos el sueño, los ritmos españoles ponen muy difícil conciliar la vida laboral y la personal. Mientras en el extranjero les basta con 45 minutos para comer, los españoles parten la jornada laboral y dedican hasta dos horas a una contundente comida. Esto lleva a que, aunque la hora de entrada en la oficina es la misma que en otros países, se sale más tarde y el tiempo para dedicar a la familia, el ocio, y las tareas domésticas se reduce.

Lo curioso es que no son los españoles los diferentes al resto del mundo, sino sus relojes. En el momento en que el Sol está más alto en el cielo, es decir, a las 12 del mediodía según la hora solar, los relojes españoles marcan las 13:30.
Según el astro rey, en España comemos entre la una y las dos solares y cenamos a las 20.30, unos horarios que no difieren tanto con los del extranjero. Es decir, las costumbres alimentarias en España se rigen por el Sol, aunque los relojes oficiales parecen empeñarse en ir a lo suyo.
La causa de este desfase horario se remonta a los años de la dictadura, cuando Franco adelantó sesenta minutos los relojes patrios para estar en sintonía con la hora que Alemania había impuesto en todos los territorios ocupados (GMT+1:00). Hasta ese momento, los españoles habían vivido acordes con el horario del meridiano de Greenwich.
Es decir, hasta 1942, los relojes españoles marcaban una hora menos que la actual (GMT+0:00), la misma que tienen hoy Inglaterra, Portugal y las Islas Canarias y la que a España le corresponde por su situación geográfica, ya que el meridiano de Greenwich pasa por Castellón y deja prácticamente toda la península al oeste.
En Cádiz, por ejemplo, nos encontramos 6º al oeste del meridiano de Greenwich. Esto es, durante el invierno vivimos con más de una hora de diferencia con respecto al Sol. Esta incoherencia se intensifica aún más al adoptar el horario de verano. En esta época, cuando en toda Europa los relojes se adelantan una hora, pasamos a estar más de dos horas por delante del Sol.

http://www.agenciasinc.es/Reportajes/Por-que-en-Espana-comemos-a-las-tres
http://thisisnthappiness.com/

domingo, 1 de diciembre de 2013

El censor que evitó que Franco sufriera abusos deshonestos

La censura es una práctica determinante para mantener el pensamiento único entre los súbditos. En la nacionalcatólica España de Franco  no bastaba con una censura, teníamos dos: una censura religiosa y otra civil.
Los censores de la Iglesia, encargada del control social, moral y doctrinal, hacían constar en las publicaciones la inscripción Nihil obstat (abreviatura de nihil obstat quominus imprimatur, no existe impedimento para que sea impresa). Respecto a la censura civil, por la Ley de prensa de 22 de abril de 1938, la prensa pasaba a convertirse en transmisora de los valores oficiales e instrumento de adoctrinamiento político y los periodistas se transustanciaban en dignos trabajadores al servicio de España.
En cierta ocasión, según cuenta Juan Eslava Galán en De la alpargata al seiscientos, un joven de la localidad de Oliva de la Frontera (Badajoz), que estrenaba una moto de segunda mano, se presentó en casa de su novia para invitarle a dar un paseo. La chica, de intachable moral y de familia cercana al Régimen, pidió el permiso paterno y, aunque a regañadientes, se le concedió.
Delante de la familia, y de los curiosos, subió a la moto a mujeriegas (con las dos piernas a un lado) y le dijo a su novio: cuando quieras. Dio unas vueltas por el pueblo y, con la excusa de probar la moto en carretera, salió del pueblo hasta un paraje escondido donde paró la moto… ¡Bájate, que hoy no te salva ni Franco!
Ese mismo día la pareja de la Guardia Civil se presentó en casa del muchacho y se lo llevó al cuartelillo. El día del juicio no se le ocurrió otra cosa que alegar que su novia, delante de muchos testigos, había dicho cuando quieras… Fue condenado tanto por abusos deshonestos como por ofender al jefe del Estado (¡Bájate, que hoy no te salva ni Franco!).
Un periodista publicó en un diario de Sevilla… “Condenado por abusos deshonestos y ofensas al jefe de Estado“. El censor estuvo rápido y obligó a modificar aquel titular que daba a entender que el jefe del Estado había sido mancillado.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Canibalismo y cálculo: una historia oscura del continente blanco

Un explorador de la Antártida puede guardar secretos inconfesables.
Douglas Mawson volvía de la expedición a la Antártida solo, demacrado y congelado. El célebre explorador antártico australiano tenía una terrible historia que contar. Uno de sus miembros del equipo, Belgrave Ninnis, había muerto al caer en una profunda grieta, y el otro, Xavier Mertz, había muerto de inanición y frío. 
Mawson había luchado durante un mes totalmente solo, soportando tormentas de nieve y un frío aterrador; en todas partes fue alabado por esta extraordinaria hazaña de supervivencia. 
Sin embargo, la verdadera historia parece que fue mucho más oscura. Según un nuevo libro escrito por el historiador David Day, se sugiere que Mawson mató deliberadamente de hambre a Mertz y luego hirvió su carne y se la comió.
Day también afirma que Mawson tuvo un tórrido romance en tiempos de guerra (en Londres) con la viuda de su antiguo rival, el explorador británico Sir Robert Scott, mientras su esposa e hija lo esperaban de vuelta a Australia. También señala el historiador que el legendario explorador fue un cobarde que esquivó incorporarse a filas al tiempo que instó a los jóvenes a hacerlo.
Mawson - cuya familia se mudó a Sydney cuando era joven - participó como miembro de una expedición a la Antártida en 1907 y 1909. En 1911 se convirtió en el primer australiano en dirigir una expedición al continente helado.
La expedición estaba formada por Ninnis, un joven soldado británico, y Mertz, un suizo ex campeón de esquí, acompañando a Mawson. A las cinco semanas y a 300 kilómetros de la base, Ninnis cayó en una grieta cubierta por la nieve, con seis perros husky, una tienda y un trineo que contenía la mayor parte de los suministros.
Entonces comenzó el largo viaje de regreso y Mawson redujo drásticamente las raciones. Day sugiere que esto lo provocó un pensamiento frío (nunca mejor dicho) y calculador con "la esperanza de que Mertz muriera antes que él y que él podría sobrevivir con las raciones restantes" .
Antes de llegar, registró en su diario que " he hervido todo el resto de [la] carne de perro". Mertz, sin embargo, había disparado al último perro hace dos semanas, lo que sugiere que era poco probable que quedara algo de carne.
De hecho,en 1915, un periodista de EEUU informó que Mawson le había dicho que había considerado comerse a Mertz, pero decidió no hacerlo, ya que "siempre deja un mal sabor de boca" (¿siempre?). Mawson siempre negó haber dicho eso.
Cannibalism and calculation: a dark story from the white continent – Australasia – World – The Independent.
http://www.taringa.net/posts/imagenes/13981402/La-Antartida-un-Bello-Paisaje-Blanco.html

jueves, 28 de noviembre de 2013

Augusto Bebel y los aplausos

Augusto Bebel fue un tornero alemán del siglo XIX y principios del XX que, junto a otros compañeros, fundó la primera organización de la clase trabajadora alemana: el Partido Socialdemócrata (el SPD). Más tarde fue elegido miembro del Parlamento, donde se convirtió en un orador que fustigó duramente a los representantes de la burguesía germana.
En una ocasión, tras haber tenido una brillante intervención en el hemiciclo, fue sorpresivamente aplaudido por los sectores más reaccionarios de la cámara. Bebel, ante la imprevista aprobación por parte de sus enemigos políticos se quedó meditabundo y, rascándose la cabeza, se preguntó:
"¿Ah, viejo Bebel! ¡Qué tontería habrás dicho para que esta gentuza te aplauda!"

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Los higos y Fernández Flores

Durante la 1ª Guerra Mundial, en la que España se mantuvo neutral, se produjo un aumento de  precios de los productos de primera necesidad que provocó una crisis casi continua entre los años 1916 y 1917. Como ocurre en cualquier momento crítico, -y me acuerdo ahora de muchos remedios mágicos a la actual- las soluciones propuestas fueron variopintas y, a veces, pintorescas.
Fernández Flores contaba, con su corrosivo estilo, la siguiente anécdota: 
Recordará usted que esto de la escasez y la carestía de las susbsistencias era algo para lo que no se encontraba solución.
Cuando el gobierno de Dato se decidió a crear la Comisaría de Abastecimientos, el estado del país era terrible. Y en esto andaba cuando se tuvo noticia de que el ilustre político liberal señor Royo Villanova había inaugurado su cátedra de la universidad de Zaragoza con una lección acerca de las subsistencias...
La gente supuso que se trataría de una divagación más. Pero no: el señor Royo llevaba la idea salvadora, tan sencillo como lo del huevo de Colón: no comer. Es decir, comer muy poquito, casi nada, una pequeñez, una migajita... Pero el señor Villanueva comprendió que no bastaba la teoría, con ser genial, sino que era preciso ofrecer un ejemplo. Y el ejemplo fue él mismo. El señor Royo, en un momento emocionante que nunca podrán olvidar los que lo vieron declaró:
- Aquí, donde me veis, llevo cuatro días comiendo medio kilo de pan y docena y media de higos cada veinticuatro horas.
Hubo un rumor de admiración. Algunas señoras sollozaron.
- Pero no me compadezcáis -añadió-: esos alimentos bastaban para producir en mi organismo 2548 calorías...
Otro rumor prolongado. Un cesante incrédulo gritó:
- ¡Que las enseñe!
- Con esas calorías -siguió el señor Royo- tuve sobrado vigor para el trabajo y una salud admirable. ¿Y sabéis cuánto había gastado en mis refacciones...? Treinta y cinco céntimos diarios: veinticinco en el pan y diez en los higos.
Terminada la conferencia, los presentes fueron desfilando cerca del señor Royo para felicitarle y palparle a la vez, con objeto de convencerse de que aún tenía carne sobre los huesos.
Cuando supo lo ocurrido en Zaragoza, el señor Dato mandó llamar al señor Alas Pumariño y, ya en su despacho, le dijo:
- ¿Se enteró usted de lo que hizo Royo Villanova?
- Sí, señor.
- Comprenderá usted que no podemos dejarle a un liberal la gloria de haber resuelto la cuestión de las subsistencias desde la oposición. Sería la crisis; sería la caída del partido. Usted tiene que hacer algo más sensacional, como comisario. ¿Es usted capaz de vivir con diez higos diarios?
- No, señor.
- ¿Y con doce?
Alas Pumariño suspiró:
- Tampoco.
- ¿Ni siquiera con diecisiete...? Coma usted un higo menos que Royo Villanova y estamos salvados.
Alas Pumariño dejó caer los brazos:
- ¡No puedo, no podré jamás!
Cuando el señor Alas salió del despacho del señor Dato ya no era comisario de Abastecimientos.
 
Wenceslao Fernández Flórez

martes, 26 de noviembre de 2013

Fermor y el gato

Patrick Leigh Fermor, posiblemente el mejor autor de literatura de viajes en lengua inglesa, tuvo una apasionante vida llena de acción y pasiones.
Con 18 años decidió caminar a lo largo de toda Europa, desde Hoek van Holland hasta Constantinopla. Leigh Fermor inició su viaje el 8 de diciembre de 1933, cuando Hitler acababa de llegar al poder en Alemania, con unas pocas ropas, el Oxford Book of English Verse y un volumen de las Odas de Horacio.
Durmió en refugios de pastores, graneros y cabañas, pero también en las casas de campo de la aristocracia y la alta burguesía de Europa Central. A lo largo de su viaje escuchó muchas historias y oyó muchos lenguajes.

http://thisisnthappiness.com/post/278515176/kehoe
Llegó a Constantinopla el 1 de enero de 1935 donde continuó su viaje a lo largo de Grecia. Allí se enamoró del país y de su idioma.
En uno de sus libros, El tiempo de los regalos, el escritor cuenta el origen de un dicho marinero de la región de Mani, el profundo sur griego.

Parece que hubo una vez en que un capitán de barco, preocupado por la gran cantidad de ratas que infestaban su navío, llamó a un sacerdote y le pidió que llevase a cabo el servicio especial para deshacerse de ellas. Se entonaron los cánticos apropiados y el sacerdote roció de agua bendita el barco, de proa a popa. Embolsándose la tarifa habitual, aseguró al capitán que ya no tendría más problemas con esos bichos: el rito jamás había fallado. "Pero hay una cosa", dijo el cura. "¿Qué cosa padre?". El sacerdote inclinó su barbada cabeza hacia la oreja del marino y le susurró: "Consíguete un gato".
 

domingo, 3 de noviembre de 2013

La amenaza roja: la propaganda anticomunista

Apenas transcurridas 24 horas de que estallara la Revolución rusa de 1917, un número importante de estados europeos orientaron sus esfuerzos propagandísticos a denunciar el recién nacido régimen bolchevique y asimilarlo a través de los medios de comunicación con el "desorden social y moral". Esta intensa batería publicitaria anticomunista, iba generalmente acompañada de fuertes campañas antisemitas en Alemania y el Reino Unido, donde la toma del poder por los revolucionarios bolcheviques es atribuida "a una organización judía internacional".

En Francia, a iniciativa del Estado Mayor y de los gobiernos de derechas, se atacaba a los comunistas en nombre de la defensa del imperio colonial, por atentar contra la seguridad del Estado. El ministro del Interior francés, Albert Sarraut, proclamó en 1927: "El comunismo, ¡ése es el enemigo!".
En agosto de 1929, con el fin de impedir la realización de una jornada revolucionaria contra la guerra, André Tardieu, que ocupaba entonces el cargo de ministro del Interior, ordenó proceder al arresto preventivo de los dirigentes del Partido Comunista Francés. En el transcurso del invierno de 1938-1939, serán más de un centenar de directores de periódicos franceses los que exigían la prohibición del PCF.
 
También en  los años de la Guerra Fría, la amenaza comunista fue tomada muy en serio. 
A veces la publicidad rozaba  planteamientos psicóticos y delirantes.
"Los empleados pierden el respeto por una empresa que no ofrece unas instalaciones dignas para su comodidad".
Es posible pero ¿significa eso que van a convertirse en asesinos bolcheviques porque las toallas de papel en el trabajo son ásperas? Al parecer, esto fue un verdadero peligro en los años cincuenta y sesenta. Afortunadamente, la introducción masiva de toallitas blandas evitó la revolución comunista en el mundo occidental.
Desde otro frente, los encubiertos comunistas de Liverpool hipnotizaban a las personas con sus revolucionarias canciones y ayudaron a difundir el mensaje subversivo.
Nikita Khrushchev era conocido por escribir sus letras.



“Nuestro objetivo en la guerra fría no es conquistar o someter por la fuerza un territorio. Nuestro objetivo es más sutil, más penetrante, más completo. Estamos intentando, por medios pacíficos, que el mundo crea la verdad.(…) A los medios que vamos a emplear para extender esta verdad se les suele llamar ‘guerra psicológica’. Es la lucha por ganar las mentes y las voluntades de los hombres”.
Dwight D. Eisenhower, Presidente de los Estados Unidos 1953-1961.


Puede parecer solo una curiosidad pero en EEUU todavía se sigue utilizando la palabra socialista como insulto. 

miércoles, 9 de octubre de 2013

Vivan las caenas. El sesgo de la responsabilidad externa

El ser humano tiene tendencia a disfrutar, a sentirse reforzado y en calma cuando toma consciencia de que no es responsable de sus actos. Aunque pueda parecer extraordinario, la conciencia de los individuos tiende a depositar las decisiones en agentes externos.
http://www.lamujerobjeto.com/
Según muchos autores, esta tendencia se debe a aspectos evolutivos. Argumentan que este comportamiento se debe a que las conciencias que permiten ser dominadas por un ente considerado superior, sobreviven y las que no lo permiten desaparecen. La capacidad para parecer superior y no controlable por los demás no es otra que la capacidad para ser líder, incluso si éste toma malas decisiones o es un mal gestor.
Un líder será fuerte en cuanto, independientemente de los argumentos, sea valorado como más fuerte o superior. Para ello la manipulación, el empequeñecimiento continuo de los subordinados, los rituales de poder y la fuerza son los mecanismos de control para ser considerado superior.
Estos comportamientos se encuentran en comportamientos heredados de las asociaciones en manadas, luego tribales y más tarde en organismos de poder. Aquellos que no fueran capaces de derrocar al líder o estamento de poder deberían estar con él. Por otro lado, las probabilidades de supervivencia fuera del grupo son reducidas.
Esto lleva a pensar que la consciencia ha evolucionado para crear un mecanismo que facilite la asimilación y permanencia agradable con los líderes, entregando y facilitando la propia voluntad.  Esta tendencia humana se observa en otros sesgos como el de obediencia a la autoridad y también en muchos aspectos documentados en los que una persona elige libremente el estado de esclavitud (por ejemplo, el llamado síndrome de Estocolmo o la famosa frase española "¡Vivan las caenas!"). 
También se observa en el placer que experimentan algunos individuos al entregarse completamente a otra persona, ya sea su pareja en el amor, o en versiones extremas en masoquismo. 
Del mismo modo, la religión es otra variante en la que los humanos encuentran paz, al entregar nuestras responsabilidades y destinos a un ser considerado supremo.
Otros autores indican que un exceso de libertad de elección provoca un estrés en el individuo debido a la diferencia entre las expectativas de resultados que el individuo deposita en las ventajas de la libre elección y los resultados obtenidos.
Objetivamente, los resultados de la libre elección son mejores y más afinados que sin la elección; sin embargo esto es obviado. Es así porque la libre elección crea sentimientos de frustración por nuestra tendencia a poner mayores expectativas cuando existe libre elección. Sin libertad de elección, el individuo se libera de culparse y de la responsabilidad incluso cuando los resultados fueron peores a los esperados.

jueves, 21 de marzo de 2013

Las barricadas de Arrabal y Beckett

Cuentan que en el Barrio Latino, en mayo del 68, estaba Fernando Arrabal construyendo una barricada con un grupo de estudiantes, cuando pasó por allí Samuel Beckett, alto, enjuto, severo y quizá no del todo sobrio.

 
– Monsieur Arrabal, pero ¿qué hace usted aquí? –preguntó el irlandés.
– Pues ya ve, Mr. Beckett, ya ve, aquí andamos, con los jóvenes, haciendo la revolución, ¡hay que cambiar la vida!
– Qué disparate, mi querido monsieur, ¡pero si dentro de cinco años todos estos jóvenes ya se habrán hecho notarios!
 

sábado, 9 de febrero de 2013

Gramsci y los elefantes

Para domar a los elefantes, cuando son pequeños, les atan la pata a un poste de madera del que no pueden escapar. Al hacerse mayores, los elefantes creen que es imposible soltarse, ni lo intentan.
Conocido como el "marxista de las superestructuras", Gramsci atribuyó un papel central a las complejas relaciones (el agenciamiento) entre infraestructura y superestructura, esto es, entre la base real de la sociedad, (que incluye las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producción) y la "ideología", (sistemas de ideas, doctrinas y creencias de una sociedad), a partir del concepto de "bloque hegemónico".
Según ese concepto, el poder de las clases dominantes no está dado simplemente por el control de los aparatos represivos del Estado: si así fuera, dicho poder sería relativamente fácil de derrocar, bastaría con oponerle una fuerza equivalente o superior que trabajara para las clases dominadas.
Para Gramsci, este poder se basa fundamentalmente en la "hegemonía" cultural que las clases dominantes logran ejercer sobre las clases sometidas, a través del control del sistema educativo, de las instituciones religiosas y de los medios de comunicación.
A través de estos medios, las clases dominantes "educan" a los dominados para que estos vivan su sometimiento y la supremacía de las primeras como algo natural y conveniente, inhibiendo así su potencialidad revolucionaria. Así, por ejemplo, en nombre de la "nación" o de la "patria", las clases dominantes generan en el pueblo el sentimiento de identidad, de unión sagrada con los explotadores, en contra de un enemigo exterior y en favor de un supuesto "destino nacional". Se conforma así un "bloque hegemónico" que amalgama a todas las clases sociales en torno al proyecto de la burguesía.
 
Gramsci explica de este modo cómo una sociedad aparentemente libre y culturalmente diversa es en realidad una sociedad dominada por una de sus clases: las percepciones, explicaciones, valores y creencias de esta clase llegan a ser vistos como la norma, transformándose en los estándares de validez universal o de referencia en la sociedad... cuando no son más que un poste de madera.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Los niños durante la Revolución Industrial




Siempre tenemos la tendencia a entender la evolución humana y el desarrollo económico como un avance, un progreso humano, en el que hombres y mujeres han ido, desde la prehistoria hasta la época contemporánea, mejorando sus condiciones de vida. Esta visión decimonónica del progreso es, básicamente, falsa. Las poblaciones prehistóricas (sobre todo, las del Paleolítico Superior) vivían más y mejor que los romanos... y que los trabajadores europeos del XIX.
El trabajo en las fábricas implicaba jornadas de 12 a 16 horas, con ruidos estridentes y continuos procedentes de las máquinas, el humo, el polvo de algodón o de las partículas de metal o ceniza que hacían el aire irrespirable, sin ninguna seguridad, con accidentes frecuentes y sin otro descanso que los domingos. Hombres, mujeres y niños de corta edad trabajaban por igual, las mismas jornadas y en los mismos ambientes viciados. La única diferencia radicaba en el sueldo: las mujeres cobraban entre el 30% y el 60% del salario de un varón.

Los niños cobraban menos (aunque su paga variaba dependiendo de la edad, del tipo de industria y de su función) y sufrían los malos tratos continuos de los capataces. "Cuando estuve en Oxford Road, Manchester, observé la salida de los trabajadores... los niños, casi en su totalidad, tenían aspecto enfermizo; eran pequeños, enclenques y todos iban descalzos. Muchos parecían no tener más de siete años... Seres humanos achaparrados, debilitados y depravados... niños que nunca llegarán a ser adultos... Era un espectáculo lúgubre" (Charles Turner Thackrah, 1832). Charles Dickens (1812-1870) retrató este sórdido mundo de la explotación infantil; lo conoció de cerca, él mismo tuvo que trabajar de aprendiz en una fábrica a los 12 años.
En España, el Informe de L. Aner, presentado ante la Comisión de Reformas Sociales,en 1883, señalaba que "la edad de seis años para empezar a trabajar es la general, no sólo en Cataluña sino en los demás centros fabriles de España, como Alcoy, Málaga, Granada, Antequera, Valencia y Valladolid. En estas regiones... trabajan de doce a trece horas, ganan muy poco y se les trata muy mal".
Si las condiciones laborales eran pésimas, la situación de las viviendas y de los barrios obreros no era mucho mejor. Al final de la jornada de trabajo, los operarios se retiraban a sus sombríos tugurios, llenos de piojos y de pulgas. Los barrios crecían precipitadamente, formados por barracas y chabolas, sin servicios, saneamientos, empedrado, alumbrado ni limpieza. Las casas carecían de luz y aireación. La tuberculosis, el cólera y el raquitismo se volvieron endémicos. En 1842, Edwin Chadwick, miembro de la Comisión parlamentaria británica para las Leyes de los Pobres, afirmaba en su informe que "la pérdida anual de vidas humanas a causa de la suciedad y la mala ventilación es mayor que los muertos o heridos en cualquiera de las guerras en las que el país se ha comprometido en los últimos tiempos".

Así, la esperanza de vida de un obrero catalán a mediados del siglo XIX era de 19 años, a finales de ese siglo (hace poco más de cien años) la de un obrero madrileño no alcanzaba los 30.
Los sueldos bajos, las condiciones laborales infrahumanas y la inestabilidad en el empleo llevaron a muchos desesperados al robo. Pero la propiedad es sagrada. En Inglaterra, entre 1806 y 1833 se condenó a la horca a 26500 personas, la mayoría por robo de pequeñas sumas de dinero.

Las condiciones de los jornaleros en el campo no eran mucho mejores. "En Baena morían diariamente de hambre diez o doce personas. Nutridos grupos recorrían las calles pidiendo pan; la cárcel se llenaba de reos de hurto y robo, a quienes se dejaba ir a declarar sin guardias, pero todos volvían porque, aunque mal, en la cárcel se comía algo" (Díez del Moral)

La situación era tal que muchas madres y padres dejaban morir (o mataban) a sus hijos recién nacidos. Según William Langer, "no era un espectáculo poco común ver cadáveres de niños tendidos en las calles o en los estercoleros de Londres y otras grandes ciudades". De hecho, ante esta situación, el gobierno inglés decidió intervenir y creó inclusas con diversos sistemas de recepción de hijos no deseados que guardaran el anonimato del donante. En Francia, entre los años 1824 y 1833, fueron legalmente abandonados 336297 niños (más de trescientos mil, no es un error). Estos hospicios eran auténticos mataderos. "Las madres que dejaban a sus bebés en la caja (las cajas giratorias instaladas en las paredes de las inclusas eran habituales en Francia) sabían que los estaban condenando a muerte casi con tanta seguridad como si los dejaran caer en el río" (Braudel) Entre el 80 y el 90 por cien de los niños dejados en esas instituciones moría durante su primer año de vida.
http://www.dailymail.co.uk/news/article-2305630/Lewis-Hine-Harrowing-images-child-labourers-children-young-forced-breaking-work-fields-factories-mines.html