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lunes, 2 de enero de 2017

El tamaño del átomo

"Ésta es la visión que tenemos de un átomo, ¿verdad? En realidad esta ilustración no está, ni mucho menos, a escala. Imaginemos que el núcleo del átomo fuese del tamaño de una pelota de tenis de mesa. Si la colocásemos en el centro de un gran estadio de fútbol, el electrón sería más pequeño que la punta de un alfiler y daría vueltas alrededor de la última grada. Todo lo demás, porterías, asientos, césped, etcétera, estaría completamente vacío.
Si pudiésemos agrupar todos los átomos que forman la humanidad, los de todos y cada uno de los seres humanos que habitamos el planeta, si juntásemos las partículas que forman esos átomos, quitando el espacio vacío entre ellas, toda la especie humana cabría en un simple terrón de azúcar."
En la mecánica cuántica, el electrón no sigue un solo camino, se sitúa aquí y allí, en una región alrededor del núcleo que se llama la nube electrónica u orbital atómico. 
Los orbitales del electrón pueden adoptar diversas formas características dependiendo de la naturaleza del átomo. Esta forma del orbital atómico define el tamaño del átomo. 
Así, el diámetro de la nube electrónica alrededor del núcleo, es decir, el diámetro de todo el átomo es del orden de 0,1 nanómetro o una diez mil millonésima parte de un metro. Un átomo es tan pequeño que se podrían alinear 10 millones de átomos en un milímetro.
*Fernández-Vidal, Sonia: Desayuno con partículas. Plaza y Janés. Barcelona. 2013
Bryson, Bill: Una breve historia de casi todo, RBA, Barcelona, 2004

sábado, 30 de noviembre de 2013

Todas las cosas están compuestas por átomos

El gran físico del Instituto Tecnológico de California, Richard Feynman, dijo una vez que si hubiese que reducir la historia de la ciencia a una frase, ésta sería:"Todas las cosas están compuestas por átomos".
Sobre las dimensiones de un átomo escribe Bill Bryson* en su libro Una breve historia de casi todo
Los átomos son pequeños, realmente diminutos. Medio millón de ellos alineados hombro con hombro podrían esconderse detrás de un cabello humano. Realmente es casi imposible de imaginar, pero podemos intentarlo.
Empieza con un milímetro, que es una línea así de larga: -. Imagina ahora esa línea dividida en mil espacios iguales. Cada uno de esos espacios es una micra. Ésta es la escala de los microorganismos. Un paramecio típico, por ejemplo (se trata de una diminuta criatura unicelular de agua dulce) tiene unas dos micras de ancho (0,002 milímetros), que es un tamaño realmente muy pequeño.
Si quisieses ver a simple vista un paramecio nadando en una gota de agua, tendrías que agrandar la gota hasta que tuviese unos doce metros de anchura.
Sin embargo, si quisieses ver los átomos de esa misma gota, tendrías que ampliarla hasta que tuviese 24 kilómetros de anchura.
Dicho de otro modo, los átomos existen a una escala de diminutez de un orden completamente distinto. Para descender hasta la escala de los átomos, tendrías que coger cada uno de esos espacios de micra y dividirlo en 10.000 espacios más pequeños. Ésa es la escala de un átomo: una diezmillonésima de milímetro. Es un grado de pequeñez que supera la capacidad de nuestra imaginación, pero puedes hacerte una idea de las proporciones si tienes en cuenta que un átomo es, respecto a la línea de un milímetro de antes, como el grosor de una hoja de papel respecto a la altura del Empire State.

*Bryson, Bill: Una breve historia de casi todo, RBA, Barcelona, 2004
http://thisisnthappiness.com/