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sábado, 11 de mayo de 2019

La Piedra del Cometa

https://www.instagram.com/thomas.c.chung/

Investigadores de la Universidad de Edimburgo han traducido unos famosos símbolos antiguos en el templo de Gobekli Tepe, en Turquía, que (según sus conclusiones) cuentan la historia del devastador impacto de un conjunto de cometas hace más de 13.000 años.

Al comparar el evento con simulaciones por computadora del Sistema Solar en esa época, los investigadores sugirieron que las tallas podrían describir el impacto de un cometa que ocurrió alrededor de 10.950 aC, casi al mismo tiempo que comenzó una mini edad de hielo que cambió la civilización para siempre.

Esta, conocida como Dryas Reciente, duró alrededor de 1.300 años, y se considera un período crucial para la humanidad porque fue en ese momento cuando surgieron la agricultura y las primeras civilizaciones neolíticas, potencialmente en respuesta a los nuevos climas más fríos. El período también se ha relacionado con la extinción del mamut lanudo. El Dryas Reciente significó un rápido regreso a las condiciones glaciares en las latitudes más altas del hemisferio norte. Lo más sorprendente es que el cambio se produjo en una década.​ Las informaciones obtenidas de isótopos térmicamente fraccionados indican que, por ejemplo, Groenlandia, era unos 15 °C más fría que en la actualidad. En las Islas Británicas, los fósiles de escarabajos indican un descenso de las temperaturas medias anuales de 5 °C. Desde entonces, no ha habido ningún periodo de cambio climático abrupto tan grande, extendido o rápido.

A pesar de que el Dryas Reciente se ha estudiado a fondo, no está claro exactamente qué desencadenó el período. Un ataque de un cometa es una de las principales hipótesis , pero los científicos no han podido encontrar pruebas físicas de cometas de esa época.

Un equipo de la Universidad de Edimburgo dice que estas tallas, que se encuentran en lo que se cree que es el templo más antiguo conocido del mundo, Gobekli Tepe, en el sur de Turquía, muestran evidencia adicional de que un cometa provocó un periodo de sequía y modificó el clima.

"Creo que esta investigación, junto con el reciente descubrimiento de una anomalía de platino generalizada en todo el continente norteamericano, prácticamente sella el caso a favor del impacto", dijo el investigador principal Martin Sweatman. "Nuestro trabajo sirve para reforzar esa evidencia física".

La traducción de los símbolos también sugiere que Gobekli Tepe no era solo otro templo, como se suponía, también podría haber sido un antiguo observatorio astronómico.

"Uno de sus pilares parece haber servido de recuerdo de este evento devastador".

Se cree que el Gobekli Tepe se construyó alrededor de 9.500 aC, aproximadamente 6,000 años antes de Stonehenge, pero los símbolos en el pilar datan de un suceso ocurrido alrededor de 2.000 años antes.
Las tallas se encontraron en un pilar conocido como la Piedra del buitre (en la foto) y muestran diferentes animales en posiciones específicas alrededor de la piedra. Los símbolos habían desconcertado a los científicos durante mucho tiempo, pero Sweatman y su equipo de ingenieros descubrieron que en realidad correspondían a constelaciones astronómicas, y mostraron un conjunto de fragmentos de cometas que golpeaban la Tierra. También se piensa que la imagen de un hombre sin cabeza en la piedra simboliza el desastre humano y la gran pérdida de vidas tras el impacto.

Las tallas muestran signos de haber sido cuidadas por la gente de Gobekli Tepe durante milenios, lo que indica que el evento que describen podría haber tenido un impacto duradero en la civilización.

Según Sweatman, esta no es la primera vez que la arqueología antigua ha proporcionado información sobre el pasado de la civilización. "Muchas pinturas y artefactos en cuevas paleolíticas con símbolos de animales similares y otros símbolos repetidos sugieren que la astronomía podría ser muy antigua" , dijo a The Telegraph.

"Si considera que, según los astrónomos, este cometa gigante probablemente llegó al sistema solar interior hace unos 20 o 30 mil años, y habría sido una señal muy visible y dominante del cielo nocturno, es difícil ver cómo la gente antigua podría haberlo ignorado".

viernes, 1 de mayo de 2015

El mar Mediterráneo se volvió a llenar de agua en unos dos años

Hace cerca de seis millones de años el mar Mediterráneo quedó aislado del resto de océanos del mundo y por evaporación se secó casi por completo. El fenómeno dio lugar a la formación de enormes depósitos de sal. A este episodio se le conoce como Crisis de Salinidad del Mesianense.
Pero la conexión entre el Atlántico y el Mediterráneo se restableció de nuevo hace poco más de cinco millones de años por causas que aún no están claras. Pudo deberse a una subida general del nivel de mar, a movimientos tectónicos o a una combinación de ambas.
Fue una inundación tremendamente rápida, de proporciones catastróficas, que llevó al llenado del mar Mediterráneo en unos dos años.
Como consecuencia, el Mediterráneo se llenó de nuevo en un proceso conocido como la inundación Zancliense. Se ha pensado que esta inundación fue un proceso lento, de miles de años de duración, pero recientes simulaciones por ordenador realizadas en la Universidad de Sevilla muestran que fue una inundación tremendamente rápida, de proporciones catastróficas, que llevó al llenado del mar Mediterráneo en unos dos años.
Vista tridimensional del mar de Alborán con el nivel del agua después de 15 días de inundación. / US
“Por lo que hoy es el mar de Alborán discurría una enorme corriente de agua procedente del Atlántico a más de 100 km por hora”, explica el catedrático de la Universidad de Sevilla, José María Abril, quien añade que el caudal era de unos 100 millones de metros cúbicos por segundo (500 veces más grande que el del Amazonas).
Por su parte, el profesor Raúl Periáñez confirma que el nivel del mar en el Mediterráneo subía a una tasa de unos siete metros cada día y se llenó por completo en unos dos años. 

http://www.agenciasinc.es/Noticias/El-mar-Mediterraneo-se-volvio-a-llenar-de-agua-en-unos-dos-anos

jueves, 8 de enero de 2015

La Península Ibérica sufrió tormentas tropicales en el siglo XVIII y duras sequías en el periodo musulmán

Las primeras medidas meteorológicas de la Península se tomaron en 1724, justo el año en que pasó por Portugal una de las peores tormentas conocidas. Más tarde, en 1816, se sintieron en España los efectos de la erupción del volcán Tambora; y casi mil años antes, en el 898, una sequía en Al-Andalus fue tan severa que sus pobladores llegaron al canibalismo. Son datos rescatados de viejos documentos por investigadores de la Universidad de Extremadura.
El registro oficial de las series meteorológicas en España comenzó alrededor de 1850, pero antes ya se habían anotado medidas puntuales en algunas zonas de la Península Ibérica. Las primeras las remitió en 1724 el médico portugués Isaac Sequeira al físico británico James Jurin, que intentaba formar una red europea de meteorólogos, según recogen documentos guardados en la Royal Society de Londres.
Las anotaciones del médico portugués registran una de las tormentas más fuertes de las que se tiene constancia en territorio peninsular. Pasó por Lisboa el 19 de noviembre de 1724 y afectó a todo el centro y norte de Portugal, causando daños en palacios, iglesias y edificios, además de hundir o inutilizar numerosas embarcaciones en la costa y el río Tajo.
“Los efectos que causó esta bomba meteorológica el día anterior –18 de noviembre– en Madeira, nos hace pensar que se trató de una tormenta tropical”, señalan los investigadores. Tormentas de este tipo, que se asocian a huracanes en el Atlántico, solo se conocen otras dos en España: “Una del año 1842 y la más reciente en 2005, que también se desarrolló en el entorno de Madeira y llegó hasta nuestras costas”.
Pero las investigaciones meteorológicas han llegado mucho más atrás en el tiempo. En concreto, se ha efectuado “el primer intento serio de obtener información climática a partir de fuentes árabes en la península Ibérica”, subraya José Manuel Vaquero, otro de los autores, que recalca: “Estamos hablando de noticias del clima en España hace mil años”.
“Recopilando estas informaciones podemos decir que ocurrieron importantes sequías en Al-Ándalus entre 748-754, 812-823 y 867-879, unos periodos en los que encontramos muchas referencias a sequías y hambrunas asociadas, que incluso hicieron que la gente emigrara hacia el norte de África”. Los científicos destacan una llamativa referencia: “En el año 898 una sequía, probablemente corta pero muy severa, llevó a los andalusíes a practicar el canibalismo para poder sobrevivir, según algunos crónicas, aunque seguramente también influyeran otros factores socioeconómicos o epidemias”.
http://flickrhivemind.net/User/juan
%20del%20pozo/Interesting
Otros datos revelan que el clima en Córdoba, una de las ciudades más importantes del mundo por entonces, mostró una mayor frecuencia de la nieve y el granizo en el período 971-975 respecto a las medias actuales. Este estudio se ha publicado en la revista The Holocene.
Los cambios climáticos se aprecian en otras épocas con la presencia de una extensa red de neveros o pozos de nieve, ventisqueros y glaciares que se construyeron y mantuvieron entre los siglos XVI y XIX a lo largo del Mediterráneo, algunos ubicados en áreas donde no nieva en la actualidad un solo día al año. El almacenamiento y distribución de hielo eran un negocio que involucraba secciones enteras de la población rural. En este periodo se produce la Pequeña Edad de Hielo, un período frío que abarcó desde comienzos del siglo XIV hasta mediados del XIX. Puso fin a una era extraordinariamente calurosa llamada óptimo climático medieval, período entre los años 700 al 1200, cuando las temperaturas fueron más elevadas que en la actualidad, hasta el punto de poder explotar agrícolamente Groenlandia.
http://es.wikipedia.org/wiki/Sierra_Nevada_(Espa%C3%B1a)
Hay también una amplia evidencia de que durante ese período los glaciares se extendieron en los Pirineos, fundiéndose desde entonces. Es más, los remanentes del glaciar de Sierra Nevada que finalmente sucumbió al final del siglo XX se originaron en este momento y no eran, como a veces se dice, restos de la última verdadera Edad de Hielo. Los últimos verdaderos glaciares de Sierra Nevada y los Picos de Europa se fundieron a finales del siglo IX. 

Fuentes:
http://www.agenciasinc.es/Noticias/La-peninsula-iberica-sufrio-tormentas-tropicales-en-el-siglo-XVIII-y-duras-sequias-en-el-periodo-musulman
http://www.teinteresa.es/
http://www.tiemposevero.es/ver-reportaje.php?id=67

domingo, 28 de diciembre de 2014

Mamuts y dientes de sable desaparecieron a causa del impacto de un meteorito

Hace 12.800 años el clima en la Tierra sufrió un repentino enfriamiento, que duró 1.300 años, cuyo origen ha estado poco claro para la ciencia. La teoría de que se debió al impacto de un meteorito en Norteamérica vuelve ahora a tomar fuerza, tras haber sido muy discutida, después de que un equipo internacional de investigadores haya logrado identificar en México el lugar en el que colisionó un gran meteorito en esa época.
Un equipo compuesto por 16 investigadores de varias universidades ha encontrado en el Lago Cuitzeo una capa de sedimento muy fino con una composición de elementos muy extraña surgida hace 13.000 años, Según los autores del estudio, esta es el resultado del impacto de un objeto cósmico contra la tierra.
Esta colisión, que dejó una capa negra rica en carbono y nanodiamantes, de unos 10 centímetros, estaría en el origen de ese cambio climático, que inició el periodo gélido conocido como Dryas Reciente. Las últimas hipótesis apuntaban hacia un cambio en la corriente del Golfo de México, que habría descargado demasiada agua dulce en el Atlántico Norte, pero este trabajo abre otra posibilidad. De hecho, hace 65 millones de años un impacto, mucho mayor, provocó el cambio atmosférico que acabó con los dinosaurios.
http://www.europapress.es/ciencia/astronomia/noticia
-confirman-asteroide-causo-ultima-edad-hielo-20140915165753.html
Los científicos, dirigidos por Isabel Israde-Alcántara, de la Universidad de Michoacán (México), recabaron pruebas que consideran concluyentes, a 2,8 metros de profundidad. Los nanodiamantes, argumentan, son de una familia compatible con una gran colisión cósmica; además los investigadores identificaron las huellas de esférulas (pequeñas bolas), que habrían chocado a gran velocidad durante el impacto.
Los datos del lago Cuitzeo sugieren que fue un asteroide o un cometa de grandes dimensiones fragmentado en pedazos, algunos de varios cientos de metros de diámetro. Este objeto habría entrado en la atmósfera en un ángulo muy bajo, provocando tanto calor que la colisión quemó toda la vegetación que había alrededor e incluso derritió las rocas de la superficie. Como consecuencia, hubo un importante cambio en el clima.
"Estos resultados son consistentes con otros hallazgos en Norteamérica, como la rápida extinción de la megafauna que había entonces, las modificaciones que hubo en el ecosistema e incluso la reducción de las poblaciones humanas y en las transformaciones culturales que hubo", señala Kennett.
Mamuts y tigres dientes de sable.
(Foto: Mauricio Anton/Oregon State University)
Tras esta gran colisión, hace 12.900 años, habrían desaparecido mamuts, mastodontes, tigres dientes de sable y grandes lobos. "Existe la sincronización entre estos extraordinarios cambios ambientales y bióticos, que también hemos detectado en el mismo lago, y el impacto. Fue una disrupción repentina, muy grande, que ya se conocía, sin conocer la causa", apunta el investigador californiano.
El Dryas Reciente se ha relacionado con la adopción de la agricultura en el Creciente Fértil: el frío y la sequía obligaron a sedentarizarse a las poblaciones humanas (cultura natufiense), que tuvieron que buscar métodos de subsistencia más adaptables a los cambios ambientales.

http://www.jstor.org/stable/10.1086/677046
http://www.publico.es/544366/confirman-que-un-asteroide-causo-la-ultima-edad-de-hielo
http://www.europapress.es/ciencia/astronomia/noticia-confirman-asteroide-causo-ultima-edad-hielo-20140915165753.html

sábado, 1 de noviembre de 2014

Tierra Bola de Nieve

Hasta hace cincuenta millones de años, la Tierra no tuvo eras glaciales regulares, pero cuando empezamos a tenerlas tendieron a ser colosales. Hace unos 2.200 millones de años se produjo un congelamiento masivo, al que siguieron unos mil millones de años de calor. Luego hubo otra era glacial aún mayor que la primera; tan grande que algunos científicos denominan al periodo en el que se produjo el Criogénico, o era hiperglacial. Pero la denominación más popular es la de Tierra Bola de Nieve.
Pero Bola de Nieve no indica bien lo terrible de las condiciones que imperaban. La teoría es que, debido a una disminución de la radiación solar del 6% aproximadamente y a una reducción de la producción (o retención) de gases de efecto invernadero, la Tierra perdió casi toda su capacidad de conservar el calor. Se convirtió toda ella en una especie de Antártida. Las temperaturas llegaron a descender unos 45ºC. Es posible que se congelase toda la superficie del planeta, alcanzando el hielo en los océanos los 800 metros de espesor en las latitudes más altas y hasta decenas de metros en los trópicos.
Si la Tierra se congeló, se plantea la difícil cuestión de cómo llegó a calentarse de nuevo. Un planeta helado reflejaría tanto calor que se mantendría congelado para siempre. Parece ser que la salvación pudo llegar de nuestro interior fundido. Tal vez debamos dar las gracias, una vez mas, a la tectónica por permitirnos estar aquí. La idea es que nos salvaron los volcanes, que brotaron a través de la superficie enterrada, bombeando gran cantidad de calor y de gases que fundieron las nieves y reformaron la atmósfera.
Curiosamente, al final de este periodo hiperfrígido se produjo la expansión cámbrica, el acontecimiento primaveral de la historia de la vida. Puede que no fuese en realidad un periodo tan tranquilo. Lo más probable es que la Tierra fuese pasando mientras se calentaba por el peor tiempo que haya experimentado, con huracanes tan poderosos como para alzar olas de la altura de los rascacielos y desencadenar lluvias de una intensidad indescriptible.
Las eras glaciales más recientes parecen fenómenos de una escala bastante pequeña comparadas con una irrupción criogénica, pero fueron sin lugar a dudas inmensamente grandes para las pautas de cualquier cosa que exista hoy en la Tierra. La capa de hielo wisconsiana, que cubrió gran parte de Europa y de Norteamérica, tenía más de tres kilómetros de espesor en algunos lugares y avanzaba a un ritmo de 120 metros al año. Debía de ser todo un espectáculo. Las capas de hielo podrían tener un grosor de casi 800 metros incluso en su extremo frontal. Imagina que estás situado en la base de una pared de hielo de esa altura. Detrás de ese borde, por toda un área que mediría millones de kilómetros cuadrados, sólo habría más hielo y no asomarían por encima de él más que unas cuantas cumbres de las montañas más altas aquí y allá. Continentes enteros estaban aplastados bajo el peso de tanto hielo y aun siguen elevándose para volver a su posición ahora 12.000 años después de que se retiraran los glaciares. 

Fuentes:
Bryson, Bill: Una breve historia de casi todo.
http://www.argentour.com/en/national_park/los_glaciares.php

viernes, 23 de mayo de 2014

Un cambio climático provocó la extinción de los hominoideos de Europa

Tras expandirse por África, los hominoideos  empezaron a dispersarse por Eurasia hace 14 millones de años, donde se diversificaron dando lugar a numerosas especies gracias a la especialización alimentaria. Pero este factor parece haber sido responsable de su desaparición, según un estudio publicado en la revista Plos One por un equipo de científicos del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont. 
A. Reconstrucción de la cara de Pierolapithecus catalaunicus, por Meike Köhler.
 B. Reconstrucción de Anoiapithecus brevirostris, por Marta Palmero.
C. Reconstrucción de Hispanopithecus laietanus, por Ramon López. Foto: ICP

Cara de Pierolapithecus catalaunicus,
recuperado en 2002 en el vertedero de Can Mata
(Els Hostalets de Pierola, Anoia). Foto: ICP.
La investigación ha determinado la dieta de cinco especies de hominoideos de la Península Ibérica a partir del microdesgaste que presentan sus dientes e integra los resultados con los de otras especies del este de Europa. Según los datos aportados a partir de esta técnica, un cambio climático habría reducido la disponibilidad de su alimento principal y las especies no se habrían adaptado a otros recursos alimentarios.

Cuando los cambios en el clima se hicieron más acusados, los hábitats de estas especies se fragmentaron y sus alimentos favoritos comenzaron a escasear durante largas épocas del año. En Europa central y occidental, estas especies no habrían sido capaces de adaptarse a otros tipos de alimentación y se extinguieron hace entre doce y nueve millones de años, mientras que las especies del este de Europa sobrevivieron hasta hace siete millones de años.

Fuentes: 
http://www.icp.cat/index.php/es/sala-de-prensa/noticies-icp/1012-extincio-hominoideus-europa-dieta-plos-one-demiguel
http://www.agenciasinc.es/Multimedia/Fotografias/Un-cambio-en-el-clima-provoco-la-extincion-de-los-hominoideos-de-Europa

jueves, 19 de diciembre de 2013

La Edad del Hielo y la crisis salina del Mesiniense

La crisis salina del Mesiniense, hace 5,3 a 5,9 millones de años, consistió en la precipitación de enormes cantidades de sal en el fondo del Mediterráneo y su posterior desecación como consecuencia de la desconexión con el océano Atlántico. El déficit hídrico de la cuenca mediterránea (la evaporación supera la precipitación recogida y el aporte de los ríos) causó una rápida caída del nivel del mar al no contar con la aportación que viene del Atlántico.

Las causas que produjeron esta clausura de la conexión entre Atlántico y Mediterráneo en la región del estrecho de Gibraltar son objeto de un largo debate entre expertos en Ciencias de la Tierra.
Las posibles causas propuestas han sido o por un levantamiento tectónico de la zona del antiguo estrecho o por el descenso global del nivel del mar que dejase emergida una barrera topográfica que separase el Atlántico y el Mediterráneo.

Cuando el Mediterráneo se secó, su contenido evaporado cayó como lluvia (agua dulce) en otros mares, diluyendo levemente su salinidad y posibilitando que se congelasen en los polos zonas más amplias. Las regiones de hielo ampliadas rechazaron más el calor solar e introdujeron a la Tierra en una edad del hielo.


Esta teoría explica un cambio climático global provocado por una alteración de condiciones de carácter regional.
De hecho, el verdadero motor del comportamiento de la superficie del planeta son los mares y los meteorólogos tratan cada vez más la atmósfera y los mares como un sistema único. El Atlántico, por ejemplo, es más salado que el Pacífico y eso provoca que las corrientes de agua creen unas temperaturas agradables en las costas europeas. El agua es más densa cuanto más salada es, y el agua densa se hunde; sin su peso suplementario de sal, las corrientes atlánticas continuarían hasta el Ártico, calentando el Polo Norte y privando a Europa de todo ese agradable calor. Un cambio de esa salinidad provocaría, por lo tanto, un nuevo cambio climático.


Podemos preguntarnos qué ocurrirá cuando el Polo Norte, por otras circunstancias, se convierta en agua dulce y se distribuya por los océanos. Lo que es seguro es que un pequeño cambio en la dinámica de la Tierra puede tener repercusiones que desbordan nuestra imaginación.
http://www.dicyt.com/blogs/joides/2011/12/cuando-se-cerro-la-compuerta-de-gibraltar/
 

sábado, 13 de octubre de 2012

Cambio climático: las consecuencias de un aumento de 6ºC

Si dos grados son los aceptados generalmente como el umbral para un cambio climático peligroso, uno de seis grados en la media de las temperaturas mundiales deberá ser sin duda aún mucho más peligroso, escribe Michael McCarthy. Hasta qué punto, lo advirtió en el 2007 el divulgador científico Mark Lynas, que reunió todas las investigaciones científicas disponibles para dibujar un paisaje del mundo en el que las temperaturas superasen en tres el límite de peligrosidad.
Su veredicto fue que un crecimiento de las temperaturas de esta magnitud “catapultaría el planeta a un estado invernadero extremo como no se ha visto en casi 100 millones de años, cuando los dinosaurios pastaban en bosques polares y los desiertos se extendían hasta el corazón de Europa.”
“Causaría –continúa– la extinción en masa de prácticamente toda la vida animal existente y probablemente reduciría a la humanidad a un pequeño grupo de supervivientes en liza contra el entorno y entre ellos mismos por sobrevivir cerca de los polos.”
Muy pocas especies animales se adaptarían a tiempo a un cambio climático tan abrupto, sugiere. “Con los trópicos siendo demasiado cálidos como para albergar plantaciones, y los subtrópicos demasiado secos, miles de millones de personas se encontrarían en vastas zonas del planeta básicamente inhabitables. Esto probablemente incluyera incluso el sur de Europa, a medida que el desierto del Sahara vaya cruzando lentamente el Mediterráneo.”
“A medida que los casquetes polares se fundan, cientos de millones de personas se verán forzadas a desplazarse al interior debido al rápido crecimiento de las aguas. Cuando las reservas de comida decaigan, las zonas más elevadas de las latitudes medias y las regiones subpolares se convertirán en refugios disputados.”
“Las islas del Reino Unido puede que se conviertan en unas de las propiedades inmobiliarias más deseadas del planeta. Pero con un par de miles de millones de personas llamando a nuestras puertas, las cosas podrían ponerse verdaderamente feas.”
Steve Connor es el editor de la revista Science y Michael McCarthy es naturalista y escritor.


http://www.facebook.com/#!/pages/Paw%C5%82a-Kuczy%C5%84skiego/158506094232917
http://www.sciencemag.org/
http://www.kuriositas.com/
http://thisisnthappiness.com/
http://elpais.com/

sábado, 7 de abril de 2012

Cambio climático en el Irak del siglo X


Antiguos textos del siglo X ponen en evidencia datos que potencian la hipótesis de cambios climáticos cíclicos basados en causas concretas. Los textos provienen de Iraq y muestran la evidencia de una ola de frío en condiciones severas que tuvo lugar en los países árabes en los siglos IX y X.
Así lo han concluido un equipo de investigadores del grupo AIRE María Cruz Gallego, Fernando Domínguez-Castro y José Manuel Vaquero, quienes creen firmemente en el valor de las "pistas" dejadas por la mano del hombre de la época en todo tipo de documentos, y que "consisten en comentarios populares, estudios caseros o mediciones por parte de historiadores o cronistas", informa la Universidad de Extremadura en nota de prensa.
En particular, el artículo publicado en la revista Weather constata cómo en el año 900 el territorio donde en la actualidad se sitúan Irak y Siria padeció "periodos caracterizados por un frío hoy realmente inusual, con termómetros incluso por debajo de los cero grados".
Según uno de los científicos que ha participado en este estudio, Fernando Domínguez-Castro, la importancia de este artículo radica en que ha tenido en cuenta escritos árabes realmente antiguos, además de evidenciar la importancia de estos datos para interpretar mejor el clima actual.
Unos parámetros que ayudarán a dimensionar con más rigor los posibles cambios o alteraciones climáticas, explica Domínguez-Castro, quien destaca que son fuentes "directas" de datos "tradicionalmente olvidadas por muchos científicos especialistas en clima, y que esconden un enorme potencial científico", según ha señalado. Entre los datos hallados por los expertos de la UEx en diferentes documentos, hay expresiones tan curiosas como las que describen el "vino congelado", o los paisajes nevados de estos dos países. Estas escenas se volvieron a repetir en Irak en 2008, y atrajeron la atención de muchos científicos de todo el mundo.
Este primer artículo centrado en fuentes históricas árabes para el estudio del clima aborda también otros fenómenos como sequías y lluvias, aunque por encima de cualquier otra valoración sobresale el extenso periodo de frío a lo largo de unos 50 años."Una acumulación que nos hace sospechar que durante esa época el clima era mucho más frío que el actual", apunta Domínguez-Castro, quien ha considerado llamativo que una de estas olas de bajas temperaturas se produjera en verano, provocada casi con total seguridad por una erupción volcánica.A juicio del experto de la UEx no hay muchos estudios climáticos al respecto por las barreras culturales y de idiomas existentes entre la cultura árabe y la occidental en la generación de resultados investigadores. "Los científicos debemos trabajar conjuntamente con los expertos que saben leer estos textos históricos porque hay mucha información por descubrir".

miércoles, 17 de agosto de 2011

Los nadadores de Gilf Kebir

Gilf Kebir es una región árida y desolada, una remota meseta de arenisca del tamaño de Suiza, situada en el extremo suroeste de Egipto.
Hace unos 10.000 años el paisaje era distinto: agua, una fértil vegetación y una abundante vida animal y humana conformaban lo que hoy es un inmenso desierto árido y pedregoso.


Esta poco conocida civilización dejó su huella en forma de pinturas y otras formas de arte rupestre, en lugares como la espectacular Cueva de los Nadadores. Fue descubierta en octubre de 1933 por el explorador húngaro László Almásy. Almásy dedicó un capítulo a la cueva en su libro de 1934 El Sahara desconocido. En él se postula que las escenas de natación son representaciones reales de la vida cotidiana en el momento de la pintura y que desde entonces se había producido un cambio en el clima.


Además de imágenes de gente nadando, la cueva contiene dibujos de decenas de manos, animales (gacelas, jirafas, leones, perros...), representaciones de caza, pesca, juegos, padres de la mano de sus hijos y lo que parecen ser grupos de gente bailando.



https://secure.wikimedia.org/wikipedia/en/wiki/Cave_of_Swimmers

martes, 27 de octubre de 2009

El mundo con 4 grados más

El día 22 de octubre, el gobierno británico presentó un mapa que sintetiza lo que ocurriría en el mundo ante un aumento de cuatro grados centígrados en la temperatura global.
El mapa, que fue dado a conocer en el Museo de la Ciencia de Londres, muestra una selección de los diferentes impactos de este aumento en diversas áreas de la actividad humana. Muestra que un aumento promedio de cuatro grados no se distribuye uniformemente en todo el mundo. La tierra se calienta más rápidamente que el mar, y las altas latitudes, especialmente el Ártico, tendrán mayores aumentos de temperatura.
La temperatura media de la tierra será de 5,5 grados por encima de los niveles preindustriales.
Los impactos de la actividad humana que se muestran en el mapa son sólo una selección de los que pueden producirse, y ponen de relieve los graves efectos sobre la disponibilidad de agua, la productividad agrícola, las temperaturas extremas y la sequía, el riesgo de incendios forestales y el aumento del nivel del mar
Los rendimientos agrícolas de los principales cultivos de cereales disminuirán en las principales regiones de producción. La mitad de todos los glaciares del Himalaya se reducirán significativamente en 2050.

El Secretario de Relaciones Exteriores, David Miliband, dijo: "No podemos hacer frente a un mundo con cuatro grados más de temperatura. Este mapa ilustra claramente la magnitud del reto al que nos enfrentamos hoy. El cambio climático es un problema verdaderamente global que necesita una solución global y es una solución que tenemos a nuestro alcance".
Ed Miliband, Secretario de Energía y Cambio Climático, dijo: "Los científicos de Gran Bretaña han contribuido a ilustrar los efectos catastróficos que se producirán si el mundo no limita el aumento de la temperatura mundial a dos grados. Con menos de 50 días para el inicio de las conversaciones de Copenhague, debe lograrse un acuerdo, el Reino Unido va a hacer todo lo posible para persuadir al mundo de la necesidad de llegar a un acuerdo".
Vicky Pope, Director de Cambio Climático en el Consejo de la Oficina Meteorológica, dijo: "Si las emisiones continúan al ritmo actual, la temperatura media global es probable que aumente en 4 ° C para finales de este siglo o incluso bastante antes. La ciencia nos dice que esto tendrá repercusiones graves y generalizadas en todas las partes del mundo, así que necesitamos actuar ahora para reducir las emisiones y para evitar la escasez de agua y alimentos en el futuro ".


El mapa fue elaborado por la Oficina Meteorológica (en nombre del gobierno británico), pero contiene las contribuciones de los científicos del clima de otras instituciones que realizan las investigaciones más recientes sobre los impactos del clima.
Aunque el aumento de la temperatura media es de 4 °C (7 °F) de la proyección en el mapa muestra que este aumento medio no se distribuye de un modo uniforme en el mundo.
La disponibilidad de agua se verá reducida por la desaparición de los glaciares, especialmente en zonas como la cuenca del Indo y el oeste de China, donde la mayor parte del caudal de los ríos proviene del agua de deshielo.
El crecimiento demográfico, combinado con cambios en la escorrentía fluvial como consecuencia de los cambios en los patrones de precipitaciones y las temperaturas, podría significar que el agua para el año 2080 sea un bien aún más escaso para aproximadamente mil millones más de personas.
En muchas áreas costeras, el aumento del nivel del mar, combinado con el efecto de las tormentas, supondrá una amenaza para las comunidades de las tierras bajas. La numerosa población que vive a lo largo de las costas y el alto valor de las tierras agrícolas de los deltas hacen que el impacto de las inundaciones costeras sean particularmente graves. Así mismo, la filtración de agua salada en las tierras de cultivo y el riesgo de inundaciones podría afectar a millones de personas en todo el mundo.

Fuente: http://www.metoffice.gov.uk/climatechange/

jueves, 3 de septiembre de 2009

Cambio Climático: el Ártico


El calentamiento del Ártico es mucho más rápido de lo que se creía y llevará a graves consecuencias globales, como la elevación de un metro del nivel del mar en el 2100 e inundaciones que afectarán a un cuarto de la población mundial.

Estas son algunas de las conclusiones de un importante informe científico presentado el 2 de septiembre de 2009, por el Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF), en el que, por primera vez, se incorporan las últimas observaciones sobre el clima del Ártico y sus efectos en el resto del planeta.
“El Ártico, un componente crítico de nuestra sistema climático global, se ha calentado al doble de la velocidad que el resto del mundo en las últimas décadas. Y a medida que se calienta el Ártico, produce efectos que amplifican o aceleran el cambio climático”, señaló Martin Sommerkorn, asesor para el cambio climático del WWF, al presentar el informe en el marco de la tercera Conferencia Mundial del Clima.
La mayoría de estos efectos negativos del calentamiento del Ártico no aparecían en estudios anteriores, como el del Grupo Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC), ganador del Premio Nobel en 2007, simplemente porque en ese momento el conocimiento científico del Ártico no estaba tan avanzado.
Por primera vez se señala que el nivel de los mares se elevará más de un metro en 2100, más de dos veces lo previsto en el informe del IPCC, con sus graves consecuencias de inundaciones en las regiones costeras.
Pero las capas heladas del Ártico almacenan, además, dos veces más de carbono del que hay en la atmósfera.
“El rápido calentamiento del Ártico puede llevar a que desaparezca el 90 por ciento de la capa cercana a la superficie del permafrost al final de este siglo, y esto tiene el potencial de liberar a la atmósfera grandes cantidades de carbono en forma de dióxido de carbono y metano”, afirmó Sommerkorn.

De hecho, el estudio constata que en los últimos dos años se han incrementado los niveles de metano, un gas de potente efecto invernadero.
Por todo ello, el WWF considera que la reducción del 25 por ciento de las emisiones mundiales de CO2 en este siglo, el objetivo que planteaba el IPCC para frenar el cambio climático, es insuficiente, ya que ese estudio no tenía en cuenta específicamente las condiciones árticas.
El WWF destaca cómo la enorme pérdida de hielo, resultado del calentamiento del Ártico, está ya cambiando patrones de temperatura y precipitaciones en el Hemisferio Norte, lo que afectará cada vez más a la agricultura, los bosques y el acceso al agua.
“Para decirlo claro, si no mantenemos el Ártico suficientemente frío, la gente de todo el planeta sufrirá sus efectos”, señaló el experto.
Rob Vos, director de la división de análisis y política de desarrollo del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, que publicó el "Estudio Económico y Social Mundial 2009 - Promover el desarrollo, salvar el planeta", publicado el día 1 de septiembre de 2009, sostuvo que "deberíamos empezar por reconocer qué se necesita". Ante la pregunta sobre cómo conseguir las inversiones en el escenario de una crisis financiera internacional, Vos dijo a IPS que "la crisis precisamente ha dejado claro que es posible movilizar grandes cantidades de recursos para contrarrestar los riesgos sistémicos y que sólo los gobiernos están en condiciones de hacerlo". El cambio climático, señaló, "es un riesgo sistémico mucho más catastrófico, y sin embargo con muchos menos recursos que los desplegados para combatir la crisis financiera".
La organización también señala que más de 300.000 personas mueren por año a consecuencia del calentamiento global, mientras las vidas de 300 millones más están en grave riesgo.

Por su parte, el WWF considera que no hay tiempo que perder y advierte de que los próximos meses, con vistas a la Cumbre de Copenhague de diciembre en la que los Estados deberán acordar un nuevo tratado post-Kioto, serán “decisivos” para las negociaciones.
“Las negociaciones para lograr un nuevo tratado se han intensificado, pero van aún demasiado lentas y se ven interferidas por los juegos políticos”, lamentó James Leape, director general de WWF.
Para esta organización, el nuevo tratado debe ser “justo, ambicioso y vinculante”, y debe garantizar que el pico máximo de las emisiones de CO2 no supere 2017 y que a partir de ahí vayan reduciéndose, hasta lograr el objetivo de alcanzar al menos el 80 por ciento de las emisiones de 1990 para el 2050.